24 octubre 2005

Caminando por la vida (una buena iniciativa)


El Ayuntamiento de Gijón invita a los vecinos a participar en caminatas organizadas por varias rutas del concejo. A cierta edad, te toca andar para no coger kilos.

"Voy caminando por la vida, sin pausa pero sin prisa, con una sonrisa". La frase, del estribillo del último éxito de Melendi, da título a un nuevo programa municipal, organizado por la Fundación de Servicios Sociales y por el Patronato Deportivo Municipal. El objetivo, «dar ánimo a los que están practicando actualmente el 'sillón-ball'», una gráfica expresión empleada por la concejala de Deportes, María Teresa Ordiz, para describir el sedentarismo.

El programa arranca la próxima semana, el martes 25. La cita es a las once de la mañana en la iglesia de San Pedro, desde donde partirá una caminata por el Muro y la senda del Cervigón, hasta el parque de La Providencia, en trayecto de ida y vuelta. Se recomienda utilizar calzado y ropa cómoda y llevar agua. El recorrido será sencillito, precisamente para dar facilidades a los que llevan años oxidados en casa.

María Teresa Ordiz y la concejala de Servicios Sociales, María Antonia Fernández Felgueroso, presentaron ayer 'Caminando por la vida', una iniciativa que se desarrollará hasta diciembre y que incluye cinco rutas distintas: por el Cervigón, a la vera del río Peñafrancia, por la Senda Verde, la ruta de las playas -entre San Pedro y L'Arbeyal- y la ruta de Cabueñes, que incluye una visita a la Universidad Laboral.

En una segunda fase, cuando el personal esté más entrenado, se prevé organizar excursiones más largas, con desplazamientos en autobús hasta los alrededores del concejo.

En realidad, nada que no esté inventado, aunque la pereza o el no tener con quien compartir los paseos acaban dejando a mucha gente en casa, una circunstancia que el Ayuntamiento quiere evitar.

Pero, para algunos, el caminar solos no es un problema. Ramón Sánchez suele practicar desde El Llano hasta La Providencia con su esposa pero, si ésta no se anima, sale a pasear sin compañía.
«Vengo todos los días, por afición y por salud. Me viene bien para todo: para los huesos, los bronquios y porque, cuando llegas a cierta edad, te toca andar para no coger kilos», reconoce sin ningún tipo de tapujos. Ramón valora positivamente la iniciativa del Ayuntamiento porque «es una manera de estimular a la gente y de promocionar las rutas del concejo».

Para Maruchy González y Mayte Peláez el mero hecho de salir a pasear con una amiga y conversar sobre sus cosas es un estímulo suficiente. «Venimos al Rinconín de cuando en cuando, si está bueno. Lo hacemos por movernos un poco, aunque hay que reconocer que si tienes que salir sola te da mucha pereza», explican. A Mayte le gusta hacer deporte: es una de las asiduas de los cursos de gimnasia de mantenimiento del Patronato Deportivo Municipal. Tiene salud y se nota.

«Nos presta pasear»

Fe Espina es una de las caminantes que dan fe del nombre popular de la senda del Cervigón, conocida entre los gijoneses como la 'ruta del colesterol'. «La verdad es que lo tengo un poco alto y me sienta bien pasear. Me cuesta arrancar, pero a Charo y a mí nos presta mucho venir», comenta Fe, mientras recibe un gesto de aprobación de su amiga, Charo Cobián.

Precisamente, la salud es uno de los principales argumentos esgrimidos por el Ayuntamiento para poner en marcha a los gijoneses con el programa 'Caminando por la vida'. «El 38% de los españoles tienen sobrepeso y el 14% son obesos», recordó la concejala María Antonia Fernández Felgueroso.

Los interesados en despegarse del sillón sólo tienen que apuntarse en los centros municipales, piscinas de Panchano y El Natahoyo o en la página www.gijon.es. Hacer deporte es gratis.

23 octubre 2005

Caminar correctamente puede cambiarle la vida

Los ejercicios tradicionales chinos ofrecen diferentes tipos de caminatas, que se adaptan en particular a cada persona. El objetivo será obtener una marcha más segura para mejorar su autoestima.

Es común en las personas mayores comenzar a tener inconvenientes durante la marcha. A medida que avanzan en edad, adquieren una forma de caminar totalmente inadecuada.

Algunas de estas dificultades son:

  • Perder el ancho en la caminata, muchas veces incluso cruzando los pies.
  • Apoyar al dar el paso, primero con la punta del pie en lugar del talón.
  • Es común dejar de balancear los brazos o caminar adelantando a un tiempo el brazo y la pierna del mismo lado.
  • Arrastrar los pies.
  • Perder la flexibilidad de las rodillas en especial.
  • La mirada está dirigida al piso en lugar de mirar al frente.

Algunas de estas dificultades o la suma de ellas genera sus primeros desequilibrios. Este desequilibrio físico provoca con el tiempo una falta de confianza en sí mismo que hace que se recluya en su casa, limite sus salidas, dependa de otros para cualquier actividad.

Caminatas

Para volver a tener una marcha adecuada, es conveniente seguir la siguiente metodología: comenzar con ejercicios de Chi Kung básicamente en el lugar, realizados con una respiración totalmente natural. El fin será recuperar el ancho de los pies, obtener mejor postura corporal, mayor flexibilidad y mantener la mirada al frente.

A partir de esta modificación se comienza con distintos tipos de caminata con un objetivo principal: obtener mayor equilibrio en la marcha para que la persona se sienta segura desde el punto de vista físico, mental y emocional.

El arrastre de los pies (si lo hubiera) será el primer detalle a tratar. Al no levantar los pies del piso para caminar, se corre el riesgo de tropezar y que se produzca una caída. Una manera fácil de corregir este inconveniente —luego de haber flexibilizado las rodillas a través de los ejercicios en el lugar—, es no permitir que se escuche el sonido de los pies. Este sonido perturba a los oídos, generando una reacción del cuerpo que impide caminar con tranquilidad mental y emocional.

Una vez que se ha logrado no arrastrar los pies, recién entonces se comenzará a practicar las diferentes caminatas, primeramente la de I Chuan Tao —técnica que incluye movimientos muy suaves acompañados de determinados pensamientos— para con posterioridad, introducirnos en las caminatas que ofrece el Tai Chi Chuan un poco más complejas.

A medida que avanzan en la práctica, con tiempo y dedicación lograran: un mayor equilibrio, buena circulación, flexibilidad y dinamismo y bajará el riesgo de hipertensión y fracturas.

Por eso es que, tan solo caminar correctamente puede cambiarle la vida al adulto mayor.

21 octubre 2005

La enseñanza del profesor

Herramientas SaludablesUn profesor, delante de sus alumnos de la clase de filosofía, sin decir ni una palabra, cogió un bote grande de vidrio y procedió a llenarlo con pelotas de golf. Después preguntó a los estudiantes si el bote estaba lleno. Los estudiantes estuvieron de acuerdo en decir que si.

El profesor cogió una caja llena de perdigones y los vació dentro del bote. Estos llenaron los espacios vacíos que quedaban entre las pelotas de golf. El profesor volvió a preguntar de nuevo a los estudiantes si el bote estaba lleno, y ellos volvieron a contestar que si.

Después el profesor cogió una caja con arena y la vació dentro del bote. Por supuesto que la arena llenó todos los espacios vacíos y el profesor volvió a preguntar de nuevo si el bote estaba lleno. En esta ocasión los estudiantes le respondieron con un si unánime.

El profesor, rápidamente añadió dos tazas de café al contenido del bote y efectivamente, llenó todos los espacios vacíos entre la arena. Los estudiantes reían. Cuando la risa se fue apagando, el profesor les dijo:

"Quiero que os fijéis que este bote representa la vida. Las pelotas de golf son las cosas importantes como la familia, los hijos, la salud, los amigos, el amor, cosas que te apasionan. Son cosas que, aunque perdiéramos el resto y nada más nos quedasen estas, vuestras vidas aún estarían llenas.

Los perdigones son las otras cosas que nos importan, como el trabajo, la casa, el coche...

La arena es el resto de las pequeñas cosas.

Si primero pusiéramos la arena en el bote, no habría espacio para los perdigones, ni para las pelotas de golf. Lo mismo sucede con la vida. Si utilizáramos todo nuestro tiempo y energía en las cosas pequeñas, no tendríamos nunca lugar para las cosas realmente importantes. Presta atención a las cosas que son cruciales para tu felicidad.

Juega con tus hijos, concédete tiempo para ir al médico, ve con tu pareja a cenar, practica tu deporte o tu afición favorita. Siempre habrá tiempo para limpiar la casa, para reparar la llave del agua. Ocúpate primero de las pelotas de golf, de las cosas que realmente te importan. Establece tus prioridades, el resto solo es arena".

Uno de los estudiantes levanto la mano y le preguntó que representaba el café. El profesor sonrío y le dijo:

"¡Me encanta que me hagas esta pregunta!. El café es para demostrar que aunque tu vida te parezca llena, siempre hay un lugar para dos tazas de café con un amigo."

Qué ejercicios no se deben hacer para proteger los huesos

No piense en su edad, ni en que siempre ha llevado una vida sedentaria ni en que ya es demasiado tarde para empezar cuando su médico le recomiende que haga deporte como parte de su tratamiento para la osteoporosis.

Usted —como los tres millones y medio de españoles afectados (en su gran mayoría mujeres) por esta patología que se caracteriza por la pérdida de masa ósea y el consecuente aumento del riesgo de fracturas— puede y debe moverse si quiere proteger su salud general y, especialmente, la de sus huesos.

Lo único que sí tiene que suscitarle dudas es cuál es el ejercicio que más le beneficia y, por el contrario, qué movimientos nunca debe ejecutar para evitar lesiones. Precisamente, este año, el Día Mundial, que se celebró el pasado jueves (20/oct/2005), ha girado en torno al lema: 'Muévelos o piérdelos: el papel del ejercicio en la salud de los huesos'.

Pero, tal y como se reconoce desde la Asociación Española Contra la Osteoporosis, «este consejo no cala muchas veces porque en la mayoría de las ocasiones no va asociado a ciertas instrucciones que incluyan desde qué ejercicio se debe realizar o cuál hay que evitar para no sufrir un percance. Por eso, las afectadas acaban desoyendo la recomendación porque se ven incapaces de hacer deporte o no lo practican por miedo a hacerse daño», insiste su presidenta, Carmen Sánchez.

Por este motivo, desde esta institución y en colaboración con la Fundación Hispana de Osteoporosis y Enfermedades Metabólicas Óseas (FHOEMO), surgió la idea de realizar un vídeo que recoge una tabla de ejercicios recomendados y otros que no lo son. «Nos llegaban muchas afectadas de todos los puntos del territorio nacional solicitando información. Con este vídeo pueden ir a sus gimnasios y enseñar a sus monitores cómo abordar su problema. O, simplemente, gracias a él pueden practicar en sus casas», recuerda Carmen Sánchez. Andrés Peña, del departamento de Rehabilitación del hospital Ramón y Cajal de Madrid y uno de los autores de este 'manual de instrucciones,' reconoce que «el deporte de cualquier tipo es útil en estos casos. Está demostrado que las personas que realizan una actividad física pierden menos densidad ósea que los que son sedentarios y, por ello, tenemos que convencer a la población para que lo practique».

Para difundir este mensaje, este especialista está recorriendo los centros de personas mayores de la Comunidad de Madrid con el fin de enseñar a los monitores y a los propios residentes que se tiene que hacer ejercicio y cómo. Así, y tal y como se destaca en una reciente revisión de la división Cochrane, «los ejercicios aeróbicos con carga y resistencia son todos efectivos para aumentar la densidad de la masa ósea de la columna en mujeres posmenopáusicas. La caminata también es efectiva para la cadera».

El propio Colegio Americano de Medicina del Deporte aconseja también un programa que combine actividades aeróbicas, como caminar, nadar o hacer bicicleta con las de fuerza. «Cuanto más vigoroso sea el ejercicio mejores resultados se obtienen, pero lo importante es que se adapte a las capacidades de cada persona. Los deportes que más favorecen el aumento de masa ósea o la reducción de su pérdida son los de resistencia. Ejercicios que fuerzan al hueso a trabajar en contra de la gravedad, como subir montañas o escaleras, bailar, trotar o el tenis», apunta el rehabilitador.

Por el contrario, los que nunca deben llevarse a cabo son los que implican flexión. «Lo primero que hace mucha gente cuando le dices que se mueva algo es inclinar la columna hacia delante e ir con las manos a tocarse los pies. Todos los ejercicios que impliquen la flexión anterior de la columna aumenta el riesgo de fracturas vertebrales. Tampoco deben practicarse los que implican mucho impacto», aclara.

20 octubre 2005

Decálogo de la SEGG para prevenir y tratar la osteoporosis en las personas mayores

Ante la celebración del Día Mundial de la Osteoporosis, que se conmemora hoy día 20 de octubre, la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) ha elaborado un decálogo para prevenir y tratar adecuadamente esta enfermedad en las personas mayores.

La osteoporosis es una enfermedad que puede tener consecuencias graves en el aspecto físico y psicológico del paciente. En España, el coste del tratamiento de las fracturas de origen osteoporótico en los servicios hospitalarios superan los 800 millones de euros y menos del 35% de los pacientes recupera una capacidad funcional similar a la previa.

La osteoporosis afecta fundamentalmente a las mujeres, aunque también existe en el varón. Con el incremento progresivo de la edad, la incidencia de fracturas osteoporóticas, inicialmente muy dispar en ambos sexos, tiende a converger. Así, mientras que en la franja de edad comprendida entre los 50 y los 75 años la proporción de osteoporosis en mujeres y hombre es de 6 sobre 1, respectivamente, a partir de los 75 años de edad la diferencia se reduce hasta dos mujeres con osteoporosis frente a un hombre.

El Decálogo consta de los siguientes puntos:

  1. Nunca se debe atribuir al envejecimiento fisiológico. Es una alteración patológica del proceso de renovación del hueso (remodelado).
  2. Puede afectar a ambos sexos. Aunque es una enfermedad que afecta predominantemente a la mujer, los hombres mayores también pueden padecerla.
  3. Su complicación más grave y frecuente son las fracturas por fragilidad. Las fracturas disminuyen la capacidad funcional del anciano, pudiendo llegar a ser causa de dependencia y, además, acortan su vida.
  4. La producción de una fractura por fragilidad es causa suficiente para establecer el diagnóstico. Actualmente ya no se considera necesaria la medición de la masa ósea para establecer el diagnóstico tras una de estas fracturas.
  5. Una dieta rica en calcio y vitamina D es esencial para su prevención. El pico máximo de masa ósea se alcanza en la tercera década de la vida. No obstante, sigue siendo importante el contenido de calcio de la dieta a todas las edades. Para las personas mayores, ésta debe contener entre 1.200 y 1.600 mg/día.
  6. El ejercicio físico también es indispensable. Una persona inmóvil pierde calcio por orina disminuyendo la densidad del hueso. Por tanto, debe ser prioritario mantenerse activo y en forma.
  7. Se deben evitar tóxicos como el café, alcohol y tabaco. Todos ellos favorecen la desmineralización del tejido óseo.
  8. Las caídas favorecen las fracturas por fragilidad. Detectar factores de riesgo de caídas prevendrá muchas complicaciones. Por ello es conveniente no acumular fármacos, revisar periódicamente la tensión arterial, la vista y el oído, acudir al médico en caso de inestabilidad y retirar todos los obstáculos que puedan entrañar algún peligro.
  9. Hay que tratarla siempre. Una vez diagnosticada la enfermedad, es absolutamente necesario instaurar un tratamiento adecuado, sea cual sea la edad del paciente.
  10. La instauración de un tratamiento específico no evita la aplicación de las medidas preventivas antes comentadas. El ejercicio físico y la ingesta de dosis suplementarias de calcio y vitamina D son medidas preventivas complementarias que hay que mantener siempre.

Webs Relacionadas

  • Sociedad Española de Geriatría y Gerontología
  • International Osteoporosis Foundation
  • 19 octubre 2005

    ¿Hasta cuándo vivir a 200 por hora?

    Si necesita sólo una buena razón para desacelerar piense en la cantidad de visitas al médico y la farmacia y de dolores de cabeza que se ahorrará.

    La competitividad, las prisas y los vertiginosos avances y cambios tecnológicos y sociales a los que debemos acomodarnos con rapidez, nos causan alteraciones en los ritmos biológicos, estrés y desorientación.

    Según algunos estudios, la presión cotidiana y la reducción del tiempo para el ocio, la familia y las relaciones junto al aumento de las horas de trabajo, han originado un nuevo trastorno: el “mal de las prisas”, caracterizado por el desasosiego interior con síntomas de nerviosismo, irritabilidad, ansiedad, neurosis y depresión, el síndrome de la fatiga crónica y la bulimia.

    Además la vida contrarreloj, induce una mala alimentación, falta de ejercicios, hábitos poco saludables y el consumo excesivo de alcohol y tabaco: factores de riesgo para los problemas cardiovasculares y el cáncer.

    Quienes han desacelerado dicen sentirse más felices, o como mínimo menos infelices, y señalan que su nueva forma de vivir ha repercutido positivamente en su salud física, mental y emocional. He aquí algunas de las ideas que más les han ayudado a bajar de revoluciones en su existencia:

    Consuma con sensatez. Vivir simple no equivale a ser pobre, sino a prescindir de lo superfluo. Cuanto más consume más trabaja y a la inversa. No hace falta renunciar a tanto: se trata de disfrutar sin los excesos que impone el consumismo, comprar con más sensatez, renunciar a la fiebre de ganar más y más, y gastar un poco menos o gastar mejor.

    Viva en el “aquí y ahora”. La mayoría de la gente vive pendiente de lo que va a hacer o dándole vueltas a lo que ha hecho, lo que da una sensación de vértigo permanente. El ritmo de vida que llevamos es una huida constante del momento presente. Concéntrese en el ahora y disfrútelo, y adécuese al futuro según se vaya presentando, confiando en que lo resolverás.

    Alimente su tranquilidad. Buena parte de la aceleración es nerviosa y se origina en la alimentación. Evite abusar del café, el té y los refrescos que contienen cafeína, de las comidas dulces que provocan picos y bajones de energía, y de las grasas animales, cuya digestión fomenta la somnolencia y el malestar. Para mantener un nivel constante y sereno de energía a lo largo del día, evite saltarse el desayuno, reparta la comida entre 5 ó 6 tomas más ligeras y consuma abundantes alimentos vegetales.

    Aprende a negarse. Debe romper el esquema mental de pensar que le necesitan y no puede negarse a las demandas ajenas. Si aprende a dar una negativa sin justificarse, sentirse culpable ni agobiarse, ganará tiempo y paz de espíritu. “Lo haré en otro momento, buscaré otra persona para que lo haga o ya te llamaré”, son formas educadas de negarse.

    Distinga la urgencia real de la mental. La escasez de tiempo puede ser real debido a que tiene demasiadas tareas, las planifica mal, sobreestima sus capacidades o abarca más de lo que puede, o ser una percepción motivada por su estrés o ansiedad. Evalúe las cosas que tiene que hacer, el tiempo del que dispone para realizarlas y el que insume cada tarea y si lo aprovecha bien. A veces dedicamos demasiado minutos a cosas que no lo necesitan o le imprime un ritmo acelerado a la actividad cotidiana.

    Deja de creerse todopoderoso. Adecue sus actividades a su ritmo habitual y evalúe bien sus recursos. Algunas tareas le exigen demasiado esfuerzo porque no está lo suficientemente preparado y debe dedicarles un tiempo y un esfuerzo adicionales, que resta a otras actividades, quedándose una sensación de falta de tiempo, agobio e insatisfacción.

    Cambie el mensaje. Reemplace las verbalizaciones sobre la falta de tiempo por afirmaciones menos agobiantes, del tipo: “hay tiempo para todo”, “las tareas se realizan de una en una”, “tengo que tomarme mis descansos para rendir mejor”, “voy a establecer prioridades y a distinguir lo que me gusta y lo que no quiero hacer”.

    Haga una cosa cada vez. No desarrolle dos actividades al mismo tiempo: conducir y hablar por teléfono, cocinar y ver televisión. Disfrute de cada cosa a su tiempo. Reflexione sobre para qué y porqué está haciendo varias cosas simultáneamente y si necesita realmente resolverlas al mismo tiempo.

    Deténgase y reflexione. Permítase todos los días al menos diez minutos para reflexionar; tómese su tiempo y rompa de una vez por todas con el ritmo vertiginoso de vida. Debe recuperar la facultad de pensar y serenarse. Dedique un tiempo diario a relajarse, a respirar profundamente, a eliminar las tensiones y dejar la mente en blanco.

    Busque su tiempo personal. No intente programar obsesivamente cada minuto de cada jornada: deje tiempos muertos para situaciones imprevistas. Divida sus actividades cotidianas en obligatorias y placenteras y dedique una parte del tiempo a lo que le resulta gratificante.

    Intente desactivarse. Diga un rotundo no a la actividad constante y canalice su energía vital hacia actividades extra laborales: practique un hobby, participe en acciones solidarias y disfrute de las gratificaciones que le da la vida.

    Baje de revoluciones. Efectúe sus actividades con mayor lentitud, sobre todo conducir, caminar, hablar, comer y hacer el amor.

    Descubra lo que puede cambiar. Piense en el estrés que sufre y cuánto le gustaría disponer de más tiempo para hacer lo que quiere. Hay aspectos de su vida que puede modificar para disminuir su tensión nerviosa: analice cuáles son y ponga manos a la obra.

    17 octubre 2005

    Hacer ejercicios reduce riesgo de cáncer de mama


    Las mujeres que caminan de tres a cinco horas o trotan dos horas a la semana, reducen su riesgo de muerte por cáncer de mama en un 50%, debido a que los ejercicios contribuyen a mejorar el estado de ánimo, aumenta la autoestima y combate otras enfermedades.

    Una de las teorías biológicas sobre por qué el ejercicio puede ser una buena herramienta para reducir o prevenir el riesgo de cáncer de mama, es que puede reducir la obesidad, y la obesidad es conocida por aumentar la circulación de estrógeno, que actúa como combustible para muchos cánceres de mama.

    Por esta razón muchos organismos que luchan contra el cáncer invita a todas las mujeres a participar en carreras y caminatas como parte de sus campañas para la lucha contra el cáncer de mama.

    Se asegura que el ejercicio confiere un pequeño beneficio, por lo que las mujeres deberían estar físicamente activas por los beneficios generales para la salud que se derivan de hacer ejercicio, no sólo para reducir su riesgo de morir por cáncer de mama.

    Se recomienda que cualquiera que actualmente no esté haciendo ejercicio debería hacer 30 minutos de ejercicio al día al menos cinco veces a la semana, después de consultar con un médico para asegurarse de que pueden hacerlo con seguridad. Y los que ya se mantienen activos deberían intentar realizar de 45 a 60 minutos de actividad diariamente que es un poco más que caminar moderadamente la mayoría de los días de la semana.

    Si bien hay factores relacionados con el cáncer de mama que las mujeres no pueden controlar —como cuestiones hereditarias, el número de hijos que tienen, cuando comienzan o dejan de menstruar— la obesidad es un factor de riesgo que sí se puede controlar, sobre todo a través de una dieta equilibrada adecuada y mediante la realización de ejercicios de forma constante y continuada.

    El amor "reduce la presión arterial"

    Llegar a casa y recibir el abrazo del hombre o la mujer que uno ama reduce la presión arterial precipitada por una jornada laboral estresante, señala un nuevo estudio.

    Hombre estresado.
    Un día estresante en la oficina puede contrarrestarse con el amor de una pareja.
    La investigación realizada por la Universidad de Toronto y dada a conocer durante una reunión de la Asociación Estadounidense del Corazón, monitoreó a 216 hombres y mujeres a lo largo de un año.

    Los participantes del estudio eran personal médico, administrativo y de mantenimiento, además de visitas, del Centro de Ciencias de la Salud de la universidad canadiense.

    Todos tenían entre 40 y 65 años y habían estado viviendo en pareja durante los últimos seis meses. Al comienzo del estudio, se monitoreó la presión sanguínea de los participantes a lo largo de 24 horas, durante un día laboral. También se asesoró el nivel de stress que cada uno enfrentaba en su trabajo. Y a través de otra prueba se evaluó la "cohesión marital" de los mismos.

    El estudio encontró que aquellos que tenían trabajos demandantes, pero también tenían contención conyugal, vieron decaer levemente su nivel de presión arterial. Mientras que aquellos con trabajos estresantes que no contaban con apoyo en casa, padecieron el esperado aumento de presión.

    Los científicos a cargo del estudio señalaron que estos resultados son significativos, en vista de que la presión sanguínea suele subir naturalmente con el paso de los años.

    14 octubre 2005

    Caminar

    Caminar: "andar, ir de una parte a otra dando pasos". Breve definición para un ejercicio tan simple y complejo al mismo tiempo.

    Caminar: "
    andar, ir de una parte a otra dando pasos". Parece tan simple, sin embargo lleva años aprender a hacerlo bien. Parece tan espontáneo que aparenta no necesitar fuerza.

    Como si uno anduviera porque sí, sin sacrificio alguno.

    Como si para ir de un lado a otro no hiciera falta un lugar de partida en que estar anclado, un objetivo que impulse a salir y una voluntad que ayude a ejecutar el movimiento para llegar a ese puerto deseado, volverse a anclar... y volver a salir.

    13 octubre 2005

    El peligro del sedentarismo

    Permanecer sentados durante más de tres horas sin realizar actividad física puede llevar a un incremento significativo del peso

    Un equipo de médicos de la Universidad de Queensland en Australia se propuso determinar la causa del aumento de peso en los empleados de oficina. Para este estudio, tomaron como universo alrededor de 1600 hombres y mujeres, todos ellos trabajadores full time, es decir, que pasan gran parte del día en la oficina.

    Una vez terminado el período de pruebas, los médicos determinaron que los empleados analizados pasan más de tres horas por día sentados, generalmente frente a una computadora y llevan a cabo un tipo de tarea que no requiere ejercicio físico. La cantidad de tiempo durante el que se realiza trabajo sedentario fue asociada con un incremento del 68% en el riesgo de ganar peso y llegar a la obesidad.

    Sedentarismo

    Es importante establecer la diferencia entre tener algunos kilos de más como consecuencia de no realizar suficiente ejercicio, y ser obeso. La obesidad es una enfermedad crónica cuyas causas pueden ser múltiples, así como también las complicaciones que genera. Se caracteriza por el exceso de grasa en el organismo y se presenta cuando el Índice de Masa Corporal (IMC) —cálculo que resulta de dividir el peso de una persona sobre su altura al cuadrado— da una cifra superior a 25.

    Otro método sencillo para medir el exceso de peso y más particularmente la acumulación de grasa en el abdomen consiste en la medición del perímetro de cintura. Cuando supera los 88 cm. en las mujeres o los 102 cm. en el hombre, existe un riesgo muy alto de sufrir las complicaciones cardiovasculares relacionadas con la obesidad.

    Al finalizar el estudio, los hombres habían pasado en promedio 209 minutos sentados en un escritorio, mientras que las mujeres lo habían hecho durante 189. Los 20 minutos de diferencia entre ambos sexos son clave e indican, a criterio de los especialistas, que los hombres tendrían una mayor tendencia a ser sedentarios y eso los haría ganar más peso.

    Sin embargo, para la conclusión general, los médicos no fueron específicos y determinaron que cuanto más tiempo se pasa frente a una computadora, mayor es la tendencia a ganar peso, sin distinción de sexos. Esto significa que el trabajo en la oficina puede ser un factor de marcada influencia en la obesidad.

    Los autores del estudio, que fue publicado en el American Journal of Preventive Medicine, señalaron que “un tipo de trabajo sedentario en el que no haya demasiada actividad es un ambiente potencialmente propicio para ganar peso”. Además, sugirieron que en vistas de una mayor productividad para la empresa y una mejor calidad de vida de los empleados “deberían fomentarse las actividades físicas en la oficina”.

    La doctora Mabel Bello, fundadora de la Asociación de Lucha contra Bulimia y Anorexia (ALUBA) y actual consultora médica y responsable del método que sigue dicha institución, explicó que si bien el sedentarismo favorece el aumento de peso y, a la larga, atenta contra una buena situación de vida, es importante lograr un equilibrio entre la alimentación sana y la práctica de ejercicio.

    El exceso de ejercicio tampoco es bueno, porque la actividad física funciona como las ‘salidas’ de la contabilidad y las comidas como los ‘ingresos’, por eso es importante buscar alternativas para equilibrar las cuentas del organismo”, comentó.

    En cuanto a la vida sedentaria, la especialista señaló: “cuando no hay gasto calórico, el metabolismo se hace más lento”. Por eso aunque no se ingiera comida durante todo el período de reposo, se favorece la localización de grasa en el cuerpo.

    Sobre la diferencia entre mujeres y hombres, la doctora Bello indicó que por su condición física y hormonal, “la mujer tiende más a acumular grasa mientras que para el hombre no sólo es más fácil mantener su peso, sino también adelgazar”. Con respecto a la actividad física, Bello recomendó la realización de caminatas o bien ejercicios de gimnasia al menos una vez por semana.

    Fuente: Pro Salud News

    11 octubre 2005

    El ejercicio contra la demencia

    Científicos en Suecia indicaron que el ejercicio regular puede ayudar a reducir el riesgo de padecer del mal de Alzheimer y la demencia entre personas de edad avanzada.

    Personas haciendo ejercicio.
    Es beneficioso hacer ejercicio por media hora al menos dos veces a la semana.
    Los investigadores hallaron que las personas que hacen ejercicios por media hora al menos dos veces a la semana durante la tercera edad tienen la mitad de posibilidades de desarrollar la demencia en la medida en que envejecen.

    En el caso del mal de Alzheimer, los pacientes con una tendencia genética a contraer la enfermedad podrían ver una reducción de un 60%.

    Los resultados del estudio figuran en la última edición de la publicación "Lancet Neurology".

    Los científicos del Instituto Karolinsca señalaron que no saben exactamente cómo es que el ejercicio reduce el riesgo. Sin embargo, opinaron que podría ser debido a un aumento del flujo de la sangre hacia el cerebro.

    Alzheimer y demencia

    El mal del Alzheimer es la principal causa de la demencia y afecta a aproximadamente 12 millones de personas en todo el mundo.

    Personas haciendo ejercicio.
    El mal del Alzheimer es la principal causa de la demencia.
    El equipo de investigadores suecos expresó que sus hallazgos tenían grandes implicaciones preventivas. "Si un individuo adopta un estilo de vida activo durante su juventud y mediana edad, esto puede aumentar sus posibilidades de disfrutar años vitales, físicamente y de forma cognoscitiva, más tarde en la vida", explicaron los científicos.

    Estudios anteriores también habían vinculado el ejercicio regular a la prevención de la demencia. Sin embargo, este es uno de los primeros que observa los efectos durante un periodo de tiempo mayor de dos décadas.

    Los autores consideraron que este es un factor importante, porque la demencia toma varios años en desarrollarse y típicamente está avanzada cuando llega a ser diagnosticada.

    En el estudio participaron cerca de 1.500 hombres y mujeres de los que cerca de 200 desarrollaron la demencia o el mal de Alzheimer entre los 65 y 79 años de edad.

    Menos activos

    Los investigadores revisaron la actividad física de los participantes 21 años antes del estudio, cuando debieron tener entre 40 a 50 años.

    Los que desarrollaron el mal de Alzheimer u otra forma de demencia fueron menos activos físicamente cuando estaban en la mediana edad que los que no sufrieron de demencia.

    La cantidad de ejercicio aparentemente necesario para protegerse de estos males es una actividad física que dure de 20 a 30 minutos al menos dos veces por semana y que cause dificultad al respirar y mucho sudor.

    A las personas se les recomienda generalmente que hagan ejercicios aeróbicos moderados por 20 a 30 minutos entre tres a cinco veces por semana para disfrutar de un corazón y pulmones saludables.

    09 octubre 2005

    Una caminata, mejor que ejercicios específicos para el dolor de espalda

    Hasta hace unos años, lo más recomendable cuando uno padecía dolor de espalda era el reposo. Hoy en día cada vez parece más claro que la actividad física es clave para recuperarse de una lumbalgia, aunque todavía queda por identificar cuál es el ejercicio idóneo. Según una investigación, los deportes de ocio (como por ejemplo una caminata) son los más recomendables.

    "Nuestros hallazgos sugieren que los ejercicios lumbares específicos pueden ser contraproducentes y que por el contrario debería insistirse en la recuperación de la actividad normal", recomiendan los autores en el último número de la revista 'American Journal of Public Health'.

    La investigación

    Estos investigadores, especialistas en salud pública de la Universidad de California en Los Ángeles (EEUU), han llegado a esta conclusión tras seguir durante 18 meses a más de 680 pacientes que habían sufrido dolor lumbar durante un promedio de un año. Al inicio del estudio se registraron sus niveles de dolor y depresión así como el tipo de actividad física que realizaban.

    Tras el seguimiento (que completaron 610 participantes) se constató que aquellos que practicaban más ejercicio 'de ocio' eran los que tenían un mejor estado físico (menor dolor lumbar e incapacidad) y psíquico. En concreto, estos pacientes tenían un 30% menos de probabilidades de sufrir incapacidad que los voluntarios inactivos. El riesgo de padecer depresión se reducía un 25%.

    Por el contrario, los que practicaban ejercicios específicos para la espalda, aunque aliviaban los problemas psicológicos, tenían más probabilidades de dolor lumbar o de problemas funcionales.

    Algunos consejos concretos

    "Este es el primer estudio de pacientes de atención primaria con lumbalgia que demuestra no sólo que la actividad física recreacional y los ejercicios de espalda están relacionados con la lumbalgia y la incapacidad, sino también que las asociaciones son opuestas", resumen los autores.

    Además, recuerdan que no es necesario implicarse en actividades extenuantes: "Un paseo rápido durante al menos tres horas semanales equivale a 10,5 METs [siglas en inglés de 'equivalente metabólico', una medida del gasto energético], un nivel que hemos detectado que estaba asociado con reducciones simultáneas de la lumbalgia, la incapacidad y el estrés psicológico. (...) Las actividades intensas, como correr o nadar, no resultan necesariamente en mejores resultados que caminar u otras actividades menos agotadoras", aconseja el estudio.

    06 octubre 2005

    Muévete con los exergames

    ¿Preocupado por el sedentarismo? ¿Estás todo el día pegado al ordenadory a los videojuegos? ¿La obesidad te amenaza, rodeado de patatas de bolsa y refrescos?

    No te preocupes, la industria de la vida digital piensa en ti. Ya están aquí los exergames o gimjuegos. Son lo último en videojuegos y en fitness. Están listos para las consolas de mesa y espera a que lleguen a las móviles.

    Se acabó la comodidad del sillón. A levantarse y a sudar como si estuvieras en el gimnasio.

    Nintendo ha conseguido un exitazo con Donkey Konga, el juego musical para seguir los compases de la música con los bongos, las palmas y el cuerpo. Música, tambores y mucha marcha unidos para sudar. Por menos de 46 euros ya puedes aporrear los bongos, incluidos en el paquete.

    Sony anuncia el último grito, habrás visto ya la publicidad en la tele: llega Kinetic, un juego desarrollado con Nike con el que podrás hacer una mezcla de yoga, kick boxing, danza y karate en un auténtico simulador virtual.



    Prometen que no es otro video de gimnasia de los que popularizaron modelos como Cindy Crawford, se trata de una auténtica experiencia virtual gracias a la cámara Key Toy, que proyecta la imagen del jugador en la pantalla, dentro del juego.
    El número de adolescentes obesos se ha doblado en los Estados Unidos en los últimos 20 años, la culpa, dicen, de la tele y los videojuegos.

    Pero la industria no te va a dejar sólo. Puedes moverte con el iPod, jugar/ver/escuchar donde quieras con la PSP y ahora, prepárate, porque vas a sudar. Sufre para recuperar lo que has perdido con juegos estáticos, si te da el cuerpo.

    05 octubre 2005

    Caminar una hora diaria ayuda a reducir los riesgos de problemas cardíacos y de sobrepeso

    Así lo cuenta Jesús Ernesto Piedrahíta, abogado de 38 años, quien logró reducir peso desde que se aficionó a este ejercicio.

    Hasta hace diez meses tenía un sobrepeso de 16 kilos, pues mi estatura es de 1,63 y pesaba 76 kilos: demasiado. En septiembre del año pasado empecé una rutina diaria de ejercicios que consistía en una hora diaria de caminata. Un pariente, que es médico, me recomendó hacerlo. Me dijo que si seguía con ese sobrepeso, en menos de diez años (antes de cumplir 48 años) probablemente me sobrevendría un infarto.

    Empecé mi rutina y en poco tiempo los cambios fueron significativos. Al mes de hacer las caminatas había bajado cuatro kilos, eso sí, controlando mi alimentación, pues antes me excedía. En realidad, no hice ninguna dieta convencional. Ahora que se cumplieron los diez meses de caminatas diarias, mi peso es de 60 kilos.

    A aquellas personas a las que les da pereza levantarse temprano para hacer ejercicio les hago la siguiente recomendación: no se trata de salir a un parque o a una avenida a correr como loco para sudar la gota, como se dice popularmente. Lo que he hecho es simple y llanamente caminar, a paso moderado. Para que el tiempo no pase tan lento, llevo un walkman en el que escucho música durante el trayecto.

    El primer día que salí al parque de mi barrio le di tres vueltas (una dura cinco minutos aproximadamente, a paso moderado) y quedé rendido del cansancio. Hoy puedo hacer 12 vueltas en una hora, pero siento como si solo hiciera una.

    Mis caminatas son casi una adicción: cuando no salgo me siento mal. Aunque estoy en mi peso ideal, seguir esa rutina impide que corra el riesgo de volver a engordar.

    A los lectores les pido que sigan mis consejos, pues las ventajas de caminar y el bienestar que se siente son verídicos.

    04 octubre 2005

    Comida basura, ¿mito o realidad?

    ¿Qué es exactamente la comida basura?, ¿cómo se define y quién decide si una comida es o no "basura"?

    Hamburguesa con patatas fritas
    Un polémico libro publicado en el Reino Unido no sólo viene a cuestionar los mitos que rodean a este concepto, sino que además argumenta que la comida basura no existe.

    He aquí una de las disyuntivas que sugiere este nuevo enfoque: ¿por qué se consideran las patatas fritas y las hamburguesas de los restaurantes de comida rápida ejemplos de "comida basura" y no se hace lo mismo con los platos ricos en grasas que sirven los restaurantes más finos, como el foie gras, que tiene aproximadamente un 80% de grasa?

    Ésta es sólo una de las preguntas que plantea Vincent Marks, Catedrático de Bioquímica Clínica en la Universidad de Surrey, Reino Unido, y coeditor del libro que viene a desafiar el concepto de la "comida basura".

    "Nación en pánico: desvelando los mitos sobre comida y salud" es el título de la obra, en la que se sugiere que el término de "comida basura" es utilizado como una forma de juicio moral sobre ciertos estilos de vida y no como una categoría estrictamente científica.

    No existe la 'comida basura', lo que sí existe es la 'dieta basura'

    "La 'comida basura' es un oxímoron", dice el catedrático, para quien "la comida o es buena —es decir, es agradable para comer y es un sustento para la vida—, o es buena y se ha vuelto mala —es decir, se ha deteriorado y estropeado—".

    Según Marks, "etiquetar la comida como 'basura' es una forma diferente de decir 'la desapruebo'. Hay malas dietas, es decir, malas mezclas y cantidades de comida, pero no hay 'malas comidas', excepto aquellas que se han estropeado por la contaminación o el deterioro".

    Para el experto, todos los platos son combinaciones de proteínas, grasas e hidratos de carbono, y el cuerpo toma de cada comida lo que necesita y se deshace del resto. "Hasta las hamburguesas proveen energía de una forma apetecible y asequible", argumentó.

    Lo que importa es la dieta

    Foie gras
    Con un 80% de grasa, ¿debería el foie gras ser considerado "comida basura"?

    Vincent Marks argumenta que todo depende de las circunstancias.

    "Para la gente con ingresos limitados o en momentos de hambruna, la comida con alta densidad de energía, que permita la sobrevivencia, es mejor. Para los más ricos y en tiempos de bonanza —como ahora en Reino Unido— la fruta es una parte importante de una dieta variada", dijo el catedrático.

    Una de sus principales conclusiones es que hay que prestar menos atención a los alimentos individuales y concentrarse en la dieta. "No existe la 'comida basura', lo que sí existe es la 'dieta basura'", apuntó.

    Pecado capital

    Para el doctor Michael Fitzpatrick, escritor de la revista médica The Lancet y autor del libro "la tiranía de la salud: los doctores y la regulación de los estilos de vida", consumir "comida basura" se ha convertido en uno de los pecados capitales de nuestro tiempo.

    Hombre obeso
    Sin duda, las comidas que tienen un alto contenido de grasa, azúcar y sal no son sanas
    Doctor Ian Campbell
    "La sociedad busca regular los estilos de vida mediante la promoción de miedos a la enfermedad y a la muerte. La dieta es un punto de atención ideal para este tipo de enfoque por su asociación histórica con la salud y el bienestar y por su centralidad en la vida humana", dijo el doctor.

    Por su parte el doctor Ian Campbell, presidente del Foro Nacional de la Obesidad, considera que las sugerencias de Vincent Marks son tonterías.

    "Sin duda, las comidas que tienen un alto contenido de grasa, azúcar y sal no son sanas", dijo Campbell.

    "Hay una cuestión que tiene que ver con cómo definir 'comida basura' y estoy seguro de que nunca lograremos hacerlo absolutamente bien. Pero los productos alimenticios que alcanzan ciertos puntos de referencia, queriendo decir que tienen cantidades inaceptables de grasa o azúcar, se consideran con razón no saludables".

    El doctor Campbell dice que "la evidencia de que la comida con grandes cantidades de grasa y azúcar contribuye a la obesidad —que es un grave problema tanto en niños como en adultos— es absolutamente clara".

    01 octubre 2005

    Ex presidente Bill Clinton en cruzada "antigordos"



    Caminata, dieta equilibrada y mucha agua previenen un ataque cardíaco.

    Cuando el corazón de Bill Clinton le jugó una mala pasada y tuvo que someterse a una intervención coronaria supo que algo tenía que hacer para frenar el sobrepeso que tienen los niños estadounidenses. En entrevista con la CNN confesó que "fui un niño gordo" y que ahora sabe, por sus cuatro by-pass- de los estragos que causa la comida chatarra en el organismo.

    Tan empeñado está en frenar la obesidad que creó la Fundación Clinton que incentiva a los productores de alimentos y cadenas de restaurantes a ofrecer menús más saludables para el corazón, y también se unió a la American Heart Association y a Healthiest Generation Alliance.

    En el marco del Día Mundial del Corazón, el ex presidente de los Estados Unidos precisó que "si queremos que los niños de hoy se conviertan en los padres y líderes del mañana, tenemos que actuar ahora para reducir la creciente prevalencia de las enfermedades cardiovasculares ensenándoles a serguir un modo de vida sano".

    En la cruzada "antigordos" el ex mandatario no está solo porque cuenta con el apoyo del astro número uno del tenis, Roger Federer y con el respaldo de la Federación Mundial del Corazón, Ong con sede en Ginebra (Suiza), entidad a la que pidó subrayar la importancia de mantenerse en un peso adecuado y que insista en promover dietas equilibradas y más actividad física.

    Factor de riesgo

    El presidente del Comité Científico Asesor de la Federación Mundial del Corazón, Sidney Smith, recalcó que un estudio de la entidad determinó que una cintura superior a los 94 centímetros entre los hombres supone un factor de riesgo de padecer un ataque cardíaco. Y para evitar esta acumulación de adipositos recomendó caminar 30 minutos al día, una dieta equilibrada y tomar mucha agua.