Caminar, es el más antiguo de los ejercicios, que tiene enormes beneficios para la salud. Lo aquí expuesto es para las personas sanas que quieren seguir siéndolo y que no saben cómo cuidarse o que no pueden, no quieren o no lo intentan. El objetivo: apoyar a los que se cuidan, animar a los que no lo hacen y dar consejos útiles a ambos. Simplemente mediante el ejercicio de caminar. Ya sabes: "Caminante no hay camino... se hace camino al andar". ¿A qué esperas?
01 abril 2013
Ejercicio aeróbico para el dolor lumbar
Otros expertos aseguran que esta opción de tratamiento se adapta fácilmente a la rutina diaria y permite a las personas con dolor de espalda que sean más responsables de su propia salud.
Según el autor principal, el doctor Michal Katz-Leurer, las investigaciones han demostrado que cuando la gente camina activamente, los músculos abdominales y de la espalda funcionan de la misma manera que cuando se realizan los ejercicios específicos de estas áreas.
Y a diferencia de los programas de fortalecimiento muscular, que a menudo requieren equipo especial y pueden precisar de la supervisión de expertos, caminar es una actividad simple que se puede hacer sin compañía.
Para el estudio, los investigadores reclutaron a 52 pacientes con dolor de espalda baja para participar en un ensayo controlado aleatorizado. Entonces, completaron cuestionarios, en los que se preguntaba por los niveles de dolor, sentimientos de incapacidad o por cuánto caminaban.
Así, la mitad de los participantes completaron una programa de fortalecimiento muscular, con dos o tres sesiones de ejercicio a la semana durante seis. La otra mitad, caminó dos a tres veces por semana. Los participantes comenzaron con 20 minutos de caminata y, luego, 40.
Los resultados mostraron que ambos grupos mejoraron significativamente en todos los ámbitos de la evaluación, lo que demuestra que el programa de caminar era "tan eficaz como el tratamiento que podría haber sido recibido en la clínica", concluye el estudio.
15 diciembre 2012
Distracciones con el móvil son peligrosas para los peatones
Parece una exageración, pero basta con echar un vistazo a la mayoría de las personas con las que nos cruzamos de camino a clase, al trabajo o cuando vamos de compras. Hay muchísima gente que va “conectada” y concentrada en su tableta, smarthphone o reproductor mp3, caminando por las calles, en el tren o por el metro sin mirar exactamente lo que les rodea.
Si las distracciones al volante son peligrosas, también lo son mientras caminamos sin fijarnos si vienen vehículos, si hay escaleras, farolas o más personas.
Según un estudio realizado en Seattle, uno de cada tres peatones que cruza en lugares de alto riesgo lo hace distraído con su dispositivo móvil, y tan sólo uno de cada cuatro transitando de forma segura, mirando las señales y el tráfico antes de cruzar.
Los que más riesgo corren son los que van escribiendo mensajes, textos, mirando las redes sociales o contestando un whatsapp. Y es que, aunque estas actividades sean necesarias o, en muchos casos adictivas, debemos replantearnos nuestra seguridad.
En todo Estados Unidos se registraron este año más de 60.000 accidentes en los que un peatón se había visto involucrado, además de 4.000 peatones que perdieron la vida. Solo en Seattle 529 peatones han sufrido alguna colisión mientras transitaban, y gran parte de las causas de accidente se deben a las distracciones con el móvil.
Avisados estamos sobre los riesgos que corremos al ir caminando como zombis mientras miramos nuestro teléfono.
¿Tomarán alguna medida las autoridades para controlar esta situación o tomarán conciencia los propios ciudadanos?
29 diciembre 2010
El pie de atleta
El pie de atleta es una molesta infección por hongos en los pies que puede afectar a todo tipo de personas, no sólo a los deportistas, y que se contagia con bastante facilidad. El picor es el primero de los síntomas. ¿La solución? Detectarlo y tratarlo con rapidez.
¿De dónde vienen los hongos?
Aunque no los veamos, se encuentran repartidos por todo nuestro hábitat. Si entran en contacto con la piel, el cabello o las uñas, se adhieren fácilmente, pudiendo provocar una infección fúngica, también llamada micosis.¿Cómo se contagian los hongos?
Una persona infectada, al caminar descalza, pierde unas escamas finísimas de la piel que contienen esporas de hongos, que pueden contagiarse fácilmente al entrar en contacto con la piel de otras personas. Los pliegues de las ingles, las axilas y, sobre todo, los espacios entre los dedos de los pies, son las partes del cuerpo más propensas a la infección.¿En qué zonas hay más riesgo de contagio?
Los ambientes húmedos son los que reúnen mayores condiciones. Por esta razón, es muy importante tener la máxima precaución en piscinas, saunas, duchas y gimnasios.
¿Hay alguna fórmula eficaz contra los hongos?
Existen antifúngicos eficaces que actúan sobre la piel penetrando en las capas más profundas hasta eliminar y curar los hongos.
El clotrimazol es un antifúngico que actúa eficazmente en cualquier momento de la infección, desde el inicio hasta la infección ya instaurada, y contra los microorganismos que la causan: dermatofitos, Candida y bacterias.
¿Cómo puede prevenirse?
- Secar bien los pies, especialmente entre los dedos.
- No dejar los pies en agua caliente más de 10 minutos.
- Cambiar los calcetines y el calzado diariamente.
- Intentar llevar zapatos transpirables de piel o materias naturales. No priorizar llevar puesta la ultima moda de calzado, sino buscar el que más comodidad nos reporte.
- Evitar las rozaduras causadas por zapatos que no se ajusten adecuadamente.
- No se deben compartir toallas, calcetines ni calzado.
- Utilizar siempre zapatillas en gimnasios, etc.
- Si usted o algún miembro de su familia padece pie de atleta, evite caminar descalzo por alfombras y moquetas.
- Para evitar la nueva aparición del pie de atleta es aconsejable espolvorear calcetines y zapatos con un antifúngico en polvo.
Sus síntomas más frecuentes son:
- Picor.
- Enrojecimiento de la piel.
- Sensación de quemazón.
- Grietas o descamación en la piel de entre los dedos de los pies.
- Ampollitas o pequeñas escamas en la planta.
Pregunta a tu farmacéutico sobre los antifúngicos especiales para el pie de atleta.
Ver más información en MedlinePlus.
01 febrero 2008
Gracias al tendón de Aquiles podemos caminar
En VIVIR MEJOR he leído que las lesiones del talón de Aquiles afectan fundamentalmente a las personas que practican deporte (profesional o amateur). La famosa tendinitis del jugador del F.C. Barcelona, Ronaldinho, es precisamente una de estas lesiones.
De hecho el talón de Aquiles se debería llamar el tendón de Aquilés, ya que es un tendón, quizás el más importante porque gracias al tendón de Aquiles podemos levantar el pie del suelo, es decir nos podemos poner de puntillas, sin poder ponernos de puntillas no podríamos caminar.
Las lesiones del tendón de Aquiles son, sobretodo en personas que hacen mucho deporte, una lesión grave, ya que nos imposibilita el desplazamiento, además suele una lesión complicada de tratar. Si se rompe, el tratamiento siempre es quirúrgico.
08 enero 2008
El esguince de tobillo (III): tratamiento
En VITONICA tenemos el tercer artículo sobre el esguince de tobillo, pero nos advierten que lo que se dice a continuación no es para que tú mismo te trates un esguince, sino para comprender el procedimiento a seguir cuando se produce esta lesión.
Tratamiento primario: encaminado a proteger la articulación y reducir la inflamación. Es el famoso RICE: Reposo, Ice (hielo), Compresión y Elevación. Son acciones simples y efectivas que se suelen aplicar en todo tipo de esguince, excepto en los graves o en los que se quiere una rápida recuperación.
- Reposo: es imprescindible para la recuperación, sobre todo en las primeras 24-48 horas. Con el reposo evitaremos empeorar la lesión. En los casos leves o en los días posteriores se suele optar por reposo relativo con una carga parcial (apollar pie levemente utilizando muletas) .
- Hielo: el hielo ejerce una acción antiinflamatoria que reduce el hinchazón. Se debe aplicar durante los primeros dos días, cada 2 horas durante unos 15 minutos. Cuidad con la aplicación directa de hielo, puede ocasionar quemaduras por frío, es conveniente poner un tejido entre medias.
- Compresión: el vendaje compresivo protegerá el ligamento al limitar el movimiento de la articulación y reducirá la inflamación. Suele utilizarse un vendaje elástico evitando compresión excesiva. No es recomendable seguir con el vendaje después de los primeros dos días.
- Elevación: por encima del nivel del corazón y mientra se aplica hielo. Es conveniente realizar la elevación en las primeras horas después de la lesión. Esto reducirá la inflamación.
Tratamiento fisioterápico:
- Movilización temprana: se aumenta de manera paulatina el rango de movimiento sin llegar al umbral del dolor.
- Baños de contraste: ayuda a disminuir la inflamación junto con la aplicación de hielo.
- Masajes: bien realizados por un profesional son útiles para reducir la inflamación. Este masaje para drenar la articulación suele utilizare junto con otras técnicas como son los ultrasonidos.
- Fortalecimiento muscular: tras el reposo los músculos quedan debilitados. El objetivo es fortalecer los músculos implicados en la articulación lesionada para aumentar la resistencia a futuros movimientos lesivos.
En una fase posterior cuando digamos ya se han “curado” los ligamentos se procede a la estabilización del tobillo y reeducación. En esta fase se incluyen movimiento y ejercicios técnicos que preparan para un retorno progresivo a la actividad normal.
También el programa de ejercicios posteriores van encaminados a evitar recaídas y fortalecer la articulación, esto ya nos ocupará otro post.
28 diciembre 2007
Prevenir los esguinces de tobillo con el entrenamiento "propioceptivo"
En VITONICA comentan que uno de los problemas más frecuentes en el mundo del deporte son las lesiones de tobillo, pero hay un riesgo añadido con respecto a este tipo de lesiones, aumentan las posibilidades de sufrirlos nuevamente. Según los especialistas, la causa de que el riesgo aumente es la llamada capacidad propioceptiva.
La capacidad propioceptiva es el saber pisar de forma adecuada en cualquier superficie sin aumentar el consumo de energía y sin que se produzcan lesiones, ya sean de tobillo o de rodilla. De hecho, esta capacidad es muy importante y marca diferencias entre los deportistas.
Para quienes sufren lesiones de este tipo existen técnicas de rehabilitación que consiguen reducir hasta un 90% la posibilidad de volver a sufrir un esguince en un tobillo que anteriormente ya ha sido dañado, la técnica en cuestión se denomina entrenamiento propioceptivo y se ha constatado a través de estudios que es especialmente eficaz.
El sistema propioceptivo se compone de los diversos receptores nerviosos que se encuentran en las articulaciones, músculos y ligamentos, gracias a ellos se detecta la tensión muscular, su grado y el estiramiento muscular desarrollado.
En el entrenamiento propioceptivo se trabajan sobre todo dos aspectos fundamentales, la coordinación y la fuerza, a su vez, los dos aspectos presentan tres niveles, intermuscular, intramuscular y procesos reflejos. De este modo se consigue mejorar la capacidad de reflejo, de orientación o el sentido del ritmo entre otros. La meta a alcanzar es la capacidad de poder prevenir situaciones imprevistas que ofrecen un riesgo de lesión.
Toda esa información recogida se envía al cerebro que se encarga de procesarla y enviar la orden pertinente a los músculos para que actúen en consecuencia realizando los ajustes de tensión o estiramiento muscular, el resultado será el movimiento deseado.
Básicamente la propioconcepción es un mecanismo de control de los movimientos que se realizan siendo un proceso que se realiza a modo de acto reflejo por su gran rapidez.
Podemos encontrar un interesante artículo sobre el entrenamiento propioceptivo en el blog de Notas de Fútbol que no tiene desperdicio alguno.
El esguince de tobillo (II): causas, síntomas y prevención
En VITONICA tenemos la segunda parte de este tema interesante, pues es difícil encontrar a alguien que no los haya padecido.
Causas: normalmente el esguince de tobillo es una lesión que se produce de manera fortuita por un mal movimiento o un accidente a la hora de hacer la pisada en el suelo. La esencia del esguince de tobillo es el estiramiento del ligamento por encima de su límite de elasticidad, lo que provoca su distensión, desgarro o rotura, según la violencia con la que se sobrepase ese límite.
Factores como un calzado inadecuado con suela alta o poco ajustado, terreno irregular, debilidad de los grupos musculares protectores de la articulación o fatiga pueden propiciar la aparición del esguince de tobillo.
Síntomas: suelen ser inconfundibles, el propio movimiento de torcedura de tobillo al lesionarnos y la posterior posición de dolor y protección son los primeros síntomas. A nivel de diagnóstico los síntomas son:
- Dolor intenso de la articulación con la consecuente limitación funcional, no poder apoyar el pie, andar o no poder hacer ligeros movimientos. A más grave la lesión más dolor e imposibilidad funcional conllevará.
- Inflamación de la zona afectada: suele ser lo más llamativo de esta lesión. Tal hinchazón no conlleva deformidad o desplazamiento de partes óseas de la articulación, es lo que diferencia el esguince de una luxación o fractura.
- Aparición de hematomas: es menos frecuente pero se suele dar en los casos en los que se rompe algún vaso sanguíneo. Este hematoma puede desplazarse y extenderse a otras zonas del pie a causa del movimiento de los efluidos de la lesión por el tejido conectivo. Por eso es normal que el primer día el hematoma ocupe sólo la zona lesionada y a los 2-4 días se haya extendido por parte del pie. También el color irá cambiando de morado a tonos más amarillos y verdosos conforme el hematoma vaya desapareciendo.
- Calor local: la zona lesionada está caliente como consecuencia de la inflamación y la mayor afluencia de sangre a la zona.
- Alteración de la sensibilidad localizada en la zona del ligamento lesionado.
Prevención: sin duda el mejor tratamiento para una lesión es la prevención, y en el caso del esguince de tobillo hay dos factores fundamentales para la prevención:
- Un buen calentamiento: que incluya movilización de la zona y ligeros estiramientos para dar algo de laxitud al ligamento y desentumecerlo antes de realizar práctica deportiva. Recuerda que el calentamiento debe ser progresivo en intensidad y dificultad.
- Propiocepción: los propioceptores son receptores sensoriales situados en las articulaciones que nos dan información sobre la posición y velocidad de movimiento de dicha articulación. El entrenamiento propioceptivo permite dotar a nuestro organismo de información sobre cambios de posición y cambios bioquímicos a nivel muscular, lo que desarrolla mecanismos de defensa frente a lesiones (reflejos musculares que protegen la elongación excesiva de los ligamentos).
Si ya has sufrido el esguince otros métodos para prevenir y evitar que se reproduzca la lesión son el uso de una ortesis adecuada por el tobillo (esto es cuestión de tu médico o fisioterapeuta), un buen taping o vendaje funcional.
El esguince de tobillo (I): qué es y tipos según gravedad
En el blog VITONICA, comentan sobre el tema de los esguinces y gráficamente lo tenemos muy bien explicado en la siguiente figura:
¿Qué deportista no ha sufrido alguna vez un esguince? El esguince es la lesión más frecuente en el mundo del deporte, y cuando hablamos de esguince no sólo nos referimos al de tobillo, sino también de muñeca, rodilla y en general cualquier articulación que vea implicada un daño en sus ligamentos. En este caso nos centraremos en el de tobillo, que suele ser el más usual.
El esguince es un daño estructural parcial de un ligamento que no llega a romperse. Las causas de ese daño suelen ser varias, pero la más frecuente es sobrepasar el límite de movimiento articular, lo que hace tensar en exceso ese ligamento, desgarrándolo o distendiéndolo más de lo normal.
Según la gravedad de la lesión del ligamento hay varios tipos de esguinces, que conllevarán una disminución funcional mayor o menos de la articulación afectada:
- Esguince de Grado I: se producen por el sobreestiramiento del ligamento, lo que provoca una ligera hinchazón. No hay laxitud articular asociada. El ligamento sólo sufre una distención y si se llegara a producir desgarro no afecta a más del 5% del ligamento. El tiempo de recuperación es corto, dependiendo de la actividad de la persona afectada, pero suele oscilar entre 10-20 días.
- Esguince de Grado II: en este grado el ligamento ya sufre desgarro o ruptura parcial. La hinchazón en la zona es instantánea y dolorosa al tacto, y pueden afectarse también estructuras anejas como la cápsula articular, lo que desemboca en derrame y amoratado de la zona. La inestabilidad articular es leve, pero se ve afectada. El tiempo de recuperación es lógicamente mayor y suele oscilar de 20 a 40 días, ya que la cantidad de tejido afectado es mayor.
- Esguince de grado III: aqui se encuandran las lesiones más graves de los ligamentos, las roturas. Si en este grado se considera diagnóstico de esguince va a ser por el no tratamiento quirúrgico. El dolor es muy intenso y la laxitud articular manifiesta. Debido al tiempo de cicatrización del ligamento el tiempo para recuperarse de este tipo de esguinces es de unas 8 semanas (50-60 días).
Más información: Traumazamora
22 septiembre 2006
Deportes y lesiones
Cuando aumentamos las actividades al aire libre, es importante conocer qué zonas físicas hay que cuidar para disfrutar plenamente y sin riesgos para la salud.Siempre que se aproxima el buen tiempo, aumentamos la práctica de deportes, sobre todo los practicados al aire libre. Es ideal efectuar un acondicionamiento previo y ejercitarse de manera gradual. Al mismo tiempo, ayuda a una práctica más saludable saber qué cuidados y precauciones debemos tomar.
A punto
Muchas de las lesiones típicas de cada deporte pueden prevenirse con una simple visita al médico y la realización de estudios y chequeos que constaten las condiciones cardiorrespiratorias y el estado muscular del paciente. Si todo está en orden, los riesgos de fracturas, lesiones articulares, afecciones cardíacas o respiratorias se reducen sensiblemente. En cambio si hay anomalías, detectarlas a tiempo puede evitar una lesión y un mal rato.
Precauciones generales
Para cualquier deporte, independientemente de la época en la que se realice, se debe contar con el calzado deportivo y vestimenta adecuada, controlar la superficie del campo de juego, constatar el nivel de preparación física y entrenamiento y practicar escalonada y progresivamente el deporte para evitar lesiones por agotamiento.
Durante el verano
Particularmente en los deportes al aire libre y muy especialmente en los acuáticos, el uso de pantallas y bloqueadores de la radiación solar es elemental para evitar lesiones cutáneas por exposición prolongada al sol (irritación y tirantez, quemaduras, ampollas, eczemas, etc) que además de ser riesgosas en sí mismas, pueden alterar el desempeño deportivo u obligar al deportista a suspender la práctica.
Se debe optar por los que poseen altos índices de protección y aquellos resistentes al agua y al sudor. También, las altas temperaturas favorecen la deshidratación del organismo en menor tiempo, por lo tanto la hidratación es vital para evitar mareos y una posible descompensación.
Cuidados específicos
Natación: se debe controlar la piel entre los dedos del pie para evitar hongos (pie de atleta) y revisar los ojos para prevenir las conjuntivitis oculares, transmitidas a través del agua de la pileta. También hay lesiones traumatológicas típicas, pero no son frecuentes ya que el agua constituye una superficie muy noble para los músculos y las articulaciones por verse reducida la gravedad. El “síndrome de manguito rotador” es una patología frecuente que genera una tendinitis o desgarro en un grupo muscular del hombro encargado de las rotaciones del brazo.
Pedestrismo: Las enfermedades del pie que genera este deporte siempre se ven acompañadas de variantes anatómicas del pie del corredor que éste debe conocer y prevenir con el uso de un adecuado calzado deportivo y/o plantillas.
- Los pies planos con el retropié en valgo excesivo puede generar tendinitis del tibial posterior o inclusive dolores de rodilla por una mala distribución de cargas.
- Los pies cabos (arco del pie exagerado) pueden generar una fascitis plantar, dolor en la planta del pie por inflamación debido al excesivo trabajo de los músculos y la fascia del pie, enfermedad que se puede evitar con una buena suplementación del arco longitudinal interno en una plantilla.
- La mala elongación del tríceps sural (cara posterior de la pierna) o de los isquiotibiales, como así también el uso de un mal calzado deportivo que no respete la diferencia de altura entre el taco y la punta puede provocar con mucha frecuencia la tendinitis del tendón de Aquiles.
- El material del calzado en el corredor debe ser permeable y fresco para evitar la excesiva transpiración del pie con la consiguiente micosis o pie de atleta. Evitar los calzados deportivos de cuero.
Tenis
- Lumbalgia: por el mecanismo de rotación y extensión forzada y brusca que agreden las articulaciones facetarías generando irritación de las mismas. Esto se evita con una buena elongación de isquiotibiales, fortalecimiento abdominal y precalentamiento músculo articular.
- Codo de tenista: dolor del codo generado fundamentalmente en tenistas profesionales o aquellos que superan la cuarta década de la vida debido a una técnica deficiente como también al tipo de raqueta (perfil, tamaño de la cabeza, grip y libras o tensión del encordado).
- Síndrome del manguito rotador: dolor en el hombro debido a una tendinitis o desgarro ya descripto anteriormente. El tenis es el deporte por excelencia generador de esta enfermedad ya que los movimientos por arriba de la línea imaginaria que une los dos hombros como son los movimientos frecuentes del saque smash y bolea alta son muy estresantes para dicho grupo muscular.
Fuente: shoppingba.infobae.com (22/sept/2006)
06 septiembre 2006
Sin lesiones
Tela de cebolla, tela adhesiva (tensoplas), tipo pegamento en spray para que ajuste mejor el vendaje, tijeras para cortar y venda conban.Practicar deporte o alguna actividad física siempre es recomendable para mantener una condición física, sin embargo es de suma importancia no olvidar hacerlo adecuadamente para evitar las molestas lesiones.
Correr, caminar, hacer pesas, aeróbics o spin, puede resultar benéfico ya que para la persona estar activa conlleva verse y sentirse bien, pero también al ejercitarse incorrectamente existe la posibilidad de sufrir una lesión que de no cuidarla puede convertirse de algo leve a crónico.
Antonio Rivera Cisneros, director de la Comudaj León y especialista en medicina del deporte destacó que se estima que una de cada tres personas que practican deporte sufre alguna lesión en el transcurso de un año de ejecutarlo, por lo que se debe vigilar ciertos factores y condiciones que pueden provocarle alguna.
“Como puede ser el no estar en óptimas condiciones de salud, padecer alguna anormalidad en los huesos, una mala alineación de extremidades, tener un programa físico inadecuado, excederse al hacer ejercicio, no usar el equipo y ropa apropiada o bien la audacia excesiva, es decir exigirse más de lo planeado, entre otras”, destacó Antonio Rivera Cisneros.
El especialista en medicina del deporte agregó que al hacer ejercicio se presentan lesiones comunes como musculares, esqueléticas, de tendones y ligamentos.
“Cuando hay lesión ésta se puede producir por factores intrínsecos y extrínsecos, es decir las primeras son las que uno mismo se ocasiona ya sea por fractura de estrés, la carga repetitiva o porque el tenis no es el adecuado.
“El factor extrínseco son las lesiones que se dan por contacto donde hay un agente externo, entonces se presenta la lesión por alguna patada o golpe”, comentó.
Rivera Cisneros afirmó que en caso de presentar alguna lesión ya sea intrínseca o extrínseca, lo recomendable es que la persona acuda con un especialista que le ofrezca un tratamiento y las indicaciones de reposo adecuado, ya que es el médico quien puede clasificar el grado de lesión.
Clasificación de las lesiones:
- De primer grado: Cuando se rompe la tercera parte de un músculo, tendón o ligamento. Duración: Por lo general 15 días.
- De segundo grado: Ruptura del 33 al 66 por ciento de un músculo, tendón o ligamento. Duración: Por lo general de 15 días a 6 semanas.
- De tercer grado: Cuando la ruptura pasa del 66 por ciento. Duración: Más de 6 semanas.
Factores que producen lesiones:
- Programa inadecuado de la actividad, lo ideal es hacer ejercicio progresivo
- El volumen de entrenamiento y la cantidad de ejercicio, lo propio es comenzar con 10 minutos, con 15 y así hasta llegar a la 1 ó 2 horas dependiendo de su capacidad.
- La intensidad del ejercicio.
- Las instalaciones donde se realiza el ejercicio, deben ser apropiadas.
- Usar la ropa y calzado deportivo adecuado para hacer el ejercicio cómodamente.
- Audacia excesiva, no pretender querer ganarle a los instructores a la hora de hacer ejercicio.
Sabías que…
Las primeras 24, 48 ó 72 horas los entrenadores o especialista aplican el tratamiento denominado por sus siglas americanas RICE...
R: Reposo
I: Hielo
C: Compresión, vendaje
E: Elevación de extremidad.
Recomendación: La persona debe acudir oportunamente a atenderse con un especialista.
Fuente: am.com.mx - 6/Sept/2006
