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07 junio 2013

Potomanía, el problema de beber agua en demasía

Existen un sinfín de trastornos asociados a las pautas de conducta. A su vez, éstos suelen desencadenar en otros de tipo alimenticio. La anorexia, bulimia, vigorexia u ortorexia, suelen ser los más usuales, principalmente por el interés médico y mediático por ponerles fin. Pero existen otros que actúan en la sombra y que, por su desconocimiento en la mayoría de los casos, pasan desapercibidos. Entre ellos, se encuentra la potomanía.

Este trastorno, también llamado polidipsia psicogénica, se define como el deseo compulsivo de ingerir grandes cantidades de agua. La ráiz de éste viene determinada por un desorden psíquico. Según las fuentes consultadas, podría venir desencadenado por los anteriormente citados. Principalmente por aquellos que se asientan en el culto al cuerpo.

En los últimos años, el 'boom' de los gimnasios y del cuidado corporal, han producido que se hallan diversificado los patrones de la conducta, desencadenando en patologías poco comunes. Las consecuencias que puede tener una ingesta desacerbada de agua, pueden ser de lo más variadas siempre con un componente altamente peligroso para la salud física. Los riñones serían los más afectados debido a que puede llegar un momento en el que éstos no drenen y se produzca una saturación, cuyo desenlace podría desencadenar la muerte. Fenómeno denominado hiperdrosis.

En principio, atiende a desórdenes de tipo orgánico así como a patologías hormonales. La diabetes insípida puede ser una de ellas. Al considerarse un trastorno de la conducta, se podría decir que en la actualidad, no atiende a unos parámetros estipulados desde la comunidad médica. La ingesta de agua siempre se ha considerado beneficiosa para el ser humano. Por ejemplo, al tener un cólico nefrítico (de riñón), el consumo de agua favorece su erradicación. Pero beber más de dos o tres litros al día, no parece ser muy conveniente.

Tratamiento

La potomanía se puede presentar de dos formas. En primer lugar, establecimiento de la actitud placentera provocada por la toma de grandes cantidades de agua. Y en segundo lugar, la dipsomanía catalogada como una brusca necesidad de beber grandes cantidades de líquido cuyo desencadenante es la crisis. La forma de tratarla puede llevarse a cabo mediante la anamnesis (fomento de los recuerdos pasados), aunque en la mayoría de los casos la hospitalización para su consiguiente estudio se asienta como el diagnóstico más adecuado.

Con la ingesta de grandes cantidades acuosas tanto la osmolalidad (examen que mide la concentración de partículas que habitan en la parte líquida de la sangre) plasmática y urinaria disminuyen. Por ello, al llevar a cabo una inyección de vasopresina en el momento en el que se consigue regular la osmolalidad, no se consigue aumentar la urinaria.

En sí, no se corresponde con una serie de patologías como la sarcoidosis o aquellas que tienen un componente génetico y que afectan al riñón. Del mismo modo, el llamado 'síndrome de la sed', ya que su tratamiento radica en la reducción de la osmolalidad plasmática cuya consecuencia es que se produce una alteración en el osmoreceptor hipotalámico.

Desencadenantes

La potomanía suele venir acompañada de ciertos comportamientos histéricos. No se debe de obviar que en algunos casos, los componentes neurológicos tienen su raíz en la hiponatremia (tendencia del agua a ir desde el espacio vascular al intracelular). En algunos casos, los que padecen trastornos generados por el alcohol (dipsomanía), también experimentan un cuadro compulsivo continua ingesta de agua para paliar sus crisis ya que elimina la producción de vasopresina. También se puede deber a un déficit de sal y proteínas en su dieta.

La sociedad actual, principalmente la llamada 'desarrollada', tiende al excesivo culto al cuerpo. Con ello, viene pareja una serie de patologías que suelen terminar en graves problemas para la salud. La potomanía, aunque no esté considerada a la altura de otras cuya gravedad es mucho mayor, ya se ha convertido en un problema de primer orden para todos aquellos que la padecen.

09 mayo 2013

La ingesta de agua

Cuantas personas conocen que dicen que no quieren tomar nada antes de acostarse, porque entonces tendrán  que levantarse durante la noche para ir al baño.

Cuando le pregunte a un cardiólogo el por qué la gente necesita orinar tanto de noche, sucontestación fue:

  • La gravedad mantiene agua en la parte inferior del cuerpo cuando uno está parado (las piernas se hinchan). 
  • Al acostarte, la parte inferior del cuerpo (piernas, etc.) quedan al mismo nivel que los riñones, en ese momento es cuando los riñones solicitan sacar el agua, porque es mas fácil, todos necesitamos una cantidad mínima de agua para limpiar las toxinas del cuerpo momento correcto para tomar agua. 

Otros aspectos importantea tener en cuenta, siempre de acuerdo con los consejos de los cardiólogos:

  • El tomar agua en ciertos momentos maximizan su efectividad en el cuerpo. 
  • Dos vasos de agua al levantarse - ayuda a activar los órganos internos. 
  • Un vaso de agua 30 minutos antes de cada comida - ayuda a la digestión. 
  • Un vaso de agua antes de bañarse, ayuda a reducir la presión sanguínea. 
  • Un vaso de agua antes de acostarse evita los infartos y los derrames cerebrales. 

Mi medico también me dijo que el agua antes de acostarse también ayudará a prevenir los calambre de piernas nocturnos. Los músculos de las piernas estan buscando hidratarse cuando te dan esos calambres de pantorrilla y/o muslos.

09 octubre 2012

¿Es un hábito saludable beber dos litros de agua al día o es un mito?

Hace tiempo (bueno, varios años) comenté en el artículo Los peligros de tomar mucha agua, sobre un estudio en el que encontraron que más del 80% de la población adulta no consumía la cantidades suficientes de agua al día. El tema dio lugar a muchos comentarios.

El agua es esencial para una variedad de funciones del organismo. Durante el día vamos perdiendo agua, así que es necesario reemplazarla. El consumo de agua depende del requerimiento calórico y de las circunstancias personales, lo normal en un adulto es beber entre 1,8 y 2,5 litros cada día.

La sensación de la sed es un proceso que vale la pena comentar, pues la sed es un reflejo demasiado tardío, que suele ocurrir cuando la persona ya está teniendo problemas de deshidratación. Es por eso no debemos esperar a tener sed para ingerir líquidos, sino que se debe ir reemplazando conforme pasa el día.

Por otra parte, parece ser que la creencia de que es necesario beber dos litros de agua al día no tiene fundamento científico. No tenemos evidencias que demuestren que tomar dos litros de agua diarios sea beneficioso para la salud, pero ni tampoco lo contrario.

Mantener una buena hidratación es importante, sobre todo cuando el calor aprieta. Pero parece que se acepta que es necesario beber dos litros de agua diarios. ¿Hasta qué punto es verdad? ¿Es un hecho comprobado? Como explica este artículo es cierto que el organismo precisa un adecuado aporte de líquidos, pero no es necesario que sea solo de agua.

Este es el mensaje que lanza Spero Tsindos, autor de un artículo sobre la ingesta de líquidos publicado en fechas recientes en una revista australiana. El estudio señala que beber dos litros de agua al día es una mala interpretación de lo que sería una correcta hidratación, pues no se contempla el líquido presente en otras bebidas o alimentos. En este caso, suplementar el consumo diario de líquidos con ocho vasos de agua sería innecesario, pues dicha cantidad solo serviría para diluir más la orina.

El experto australiano, de La Trobe University (Melbourne), propone beber cuando se tenga sed y no solo agua, sino cualquier bebida, incluyendo bebidas con cafeína y bebidas con baja graduación alcohólica, como la cerveza.

Algo parecido argumenta la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (AESAN), que estima que el consumo total de líquidos diarios debería estar alrededor de los tres litros. De esta cantidad, un poco menos de la mitad debería provenir de los alimentos ingeridos, en especial de frutas y verduras. La otra mitad debería ser suplementada con agua u otras bebidas. Esto supondría algo menos de ocho vasos de líquidos diarios. Si se calcula que en el desayuno se toma una taza de café o café con leche, a media mañana un zumo de frutas, en cada comida dos vasos de agua y a la tarde otra taza de café, té o infusión, ya se alcanzan los dos litros diarios.

Entonces, ¿de dónde proviene la recomendación de beber dos litros de agua diarios? ¿Tiene una base científica o forma parte de las campañas publicitarias de empresas comercializadoras?

Los expertos empezaron a investigar la efectividad de tomar dos litros de agua al día hace más de diez años y, hasta la fecha, aún no se han encontrado evidencias que demuestren que dicha cantidad sea beneficiosa para la salud.

Uno de estos estudios es el que realizó Heinz Valtin, de la Universidad de Medicina de Darmouth, EE.UU., en 2002. Para la investigación, se revisó la bibliografía sobre el tema y consultó con dietistas especializados en la sed y el consumo de agua. La conclusión es que no hay pruebas que demuestren que beber dos litros sea beneficioso para la salud. Además, añade que el cuerpo humano es capaz de regular mediante la micción y la sed el equilibrio hídrico del organismo. También advierte de que un consumo excesivo de líquidos en algunos casos puede llegar a ser perjudicial.

Por su parte, en el 2008, dos investigadores de la Universidad estadounidense de Pensilvania, analizaron antiguos trabajos para determinar si, como anuncian algunas campañas publicitarias, beber dos litros diarios ayudaba a depurar toxinas corporales, si era beneficioso para el correcto funcionamiento de los órganos y si permitía adelgazar. La conclusión fue, otra vez, que faltan evidencias que sustenten estas hipótesis. No obstante, los autores aclararon que tampoco hay evidencias que demuestren lo contrario.

Beber agua forma parte de un determinado estilo de vida que las campañas publicitarias se encargan de alentar con la excusa de la eliminación de toxinas y la pérdida de peso. El consumo de agua tiene algunas claras recomendaciones, pero también tiene sus contraindicaciones en algunos problemas de salud, como la insuficiencia cardíaca. En esta enfermedad, si no se moderan los líquidos que se ingieren, el corazón tiene dificultades para manejarlos y aparece dificultad para respirar (por la acumulación de líquidos en los pulmones) y hinchazón de las piernas. Por este motivo, hay que ser precavidos antes de forzar a las personas mayores a que beban una abundante cantidad de líquidos.

Por otra parte, tomar abundantes líquidos se ha mostrado beneficioso para prevenir infecciones urinarias y cálculos. Es de sentido común tener en cuenta que la cantidad de líquidos que hay que beber tiene que ver con las pérdidas. De esta manera, si se suda en exceso o hay pérdidas excesivas (como en el caso de una gastroenteritis) el aporte debe ser mayor.

Además de la cantidad que se bebe, también es importante el tipo de agua que se consume. Un estudio reciente muestra que el consumo de agua mineral bicarbonatada durante las comidas disminuye la absorción de triglicéridos y colesterol. Esta es la conclusión a la que ha llegado un grupo de investigadores españoles del Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos y Nutrición (ICTAN) y del CSIC, quienes señalan que tomar medio litro de agua carbonatada con las comidas puede reducir hasta un 15% uno de los principales factores de riesgo cardiovascular.

Este tipo contiene anhídrido carbónico, sodio, cloruro, litio y otros electrolitos. Estos minerales producen un pequeño aumento del pH durante la digestión, que hace que la vesícula biliar vierta menos bilis en el intestino y, por tanto, se absorbe una menor cantidad de triglicéridos y colesterol.

Para el estudio usaron 18 voluntarios sanos y compararon los resultados con un grupo control que bebía agua mineral sin carbonatar. Los autores del trabajo publicado en el 'European Journal of Clinical Nutrition' recomiendan tomar dos vasos de agua bicarbonatada al día, repartidos durante las comidas principales. No obstante, aconsejan no sobrepasar esa cantidad, ya que un exceso de gases en el tubo digestivo puede resultar perjudicial.

En cuanto al agua de débil mineralización, a pesar de que últimamente también se publicitan algunas aguas de débil mineralización como más saludables, esto es cierto con matices. Este tipo de líquidos sí que están aconsejados en los niños pequeños y en las personas con problemas renales. Sin embargo, en los adultos sanos no se ha mostrado un efecto beneficioso diferencial.


La información médica ofrecida en esta web tiene solamente un carácter formativo y educativo, y no pretende sustituir las opiniones, consejos y recomendaciones de un profesional sanitario. Las decisiones relativas a la salud deben ser tomadas por un profesional sanitario, considerando las características únicas del paciente.

27 agosto 2012

Tomar dos litros de agua diariamente

Todos conocemos bien que la vida sin agua sin lugar a dudas desaparecería. Diariamente nuestro cuerpo realiza un sinnúmero de procesos en los que se pierde agua, por lo que la piel tiende a resecarse, además disminuye la humedad de nuestro organismo, necesaria para funcionar bien.

En condiciones normales, y si su sistema excretor funciona correctamente, una persona pierde alrededor de 1450 mililitros de agua al día, distribuidos entre el agua como orina ( 500 mililitros), durante la respiración como vapor de agua (600 mililitros), en el sudor (200 mililitros), desde luego dependiendo de las condiciones climáticas y actividad física que se realice y por la materia fecal (150 mililitros). Estas por supuesto son cifras aproximadas.

Por lo tanto es necesario que le ayudemos a nuestro cuerpo a mantener el equilibrio, compensando esta pérdida tomando al menos 1,450 mililitros de agua diariamente y mucho mejor si completamos los dos litros. A ver, sean sinceros, si están leyendo este blog, ¿llegas a completar los dos litros de agua diarios requeridos?

Propiedades del agua

El agua compone cerca del 60% de nuestro cuerpo. Posee propiedades físicas y químicas benéficas para el organismo y además es el medio ideal para el transporte de sustancias, es por ello indispensable en los procesos de digestión, absorción, distribución de nutrientes, transporte y desecho de elementos tóxicos.

Nuestro cuerpo contiene gran cantidad de agua. Así pues:
  • La sangre es 83% agua.
  • Los músculos son 75% agua.
  • El cerebro es 85% agua.
  • Los huesos son 22% agua

Bebiendo las cantidades recomendables de agua, el hígado, los riñones, el sistema digestivo e inmunológico, cumplen muy bien con sus funciones, se lubrican las articulaciones y mejoran la resistencia de los ligamentos. El agua actúa además como protector, ya que controla la temperatura, ayuda a mantener los niveles adecuados de acidez en el cuerpo y retarda los procesos de envejecimiento.

Un consumo equilibrado de este líquido ayuda también a mantener la belleza del cabello, las uñas y la piel, la cual perfectamente hidratada luce brillante, ya que se da una regeneración celular por medio de un soporte suficiente de minerales, nutrimientos y por supuesto de oxígeno.

El agua es un excelente colaborador cuando de perder peso se trata, ya que suprime el apetito y ayuda al cuerpo a metabolizar la grasa acumulada.

Estudios recientes llevados a cabo en la Universidad de Harvard han concluido que la ingesta de agua en cantidades apropiadas reduce un 45%, el riesgo de problemas en el colon y a la mitad las probabilidades de desarrollar cáncer de la vejiga; debido a que la deficiente hidratación concentra mayor cantidad de sustancias tóxicas y cáncerigenas en esos órganos.

El tomar suficiente agua, reduce también el riesgo de problemas cardiacos: En la Universidad de Loma Linda en California se hizo un estudio involucrando a 20,000 personas sanas que tomaban 5 vasos diarios de agua y las cuales presentaron un menor índice de problemas cardiovasculares en comparación con los que solo tomaban 2 vasos diarios.

Se le ha atribuido también a la ingesta de una cantidad adecuada de agua, la disminución de la producción de cálculos o piedras en el riñón y la incidencia de las infecciones urinarias.

Finalmente se ha comprobado que si nuestro cuerpo esta lo suficientemente hidratado, aumenta las sustancias para el control de bacterias en la boca y que se encuentran en la saliva; evitando la gingivitis (inflamación de encías), caries y otras enfermedades de la boca (perdón, no podía dejar de mencionar esto, ya que está muy ligado a mi profesión).

Más beneficios del agua:
  1. Pérdida de peso: El agua suprime el apetito y acelera el metabolismo. Beber un vaso de agua antes de comer ayuda a sentirse más lleno, así consumes menos calorías. Puedes reemplazar los refrescos con azúcar por agua para bajar de peso. Beber más agua también ayuda a incrementar tu metabolismo.
  2. Beneficia a los riñones: Los riñones no pueden funcionar adecuadamente sin suficiente agua. El agua diluye las sales y minerales con las que el cuerpo forma piedras se van por la orina. Dejar de beber agua es permitir la formación de piedras en los riñones.
  3. Beneficia al cerebro: Este depende del agua para trabajar de forma más eficaz y te ayudará a pensar mejor. Si estás teniendo un día difuso, y el cerebro no parece estar funcionando correctamente, toma un vaso con agua. Mantén una botella de agua en tu escritorio y bebe con regularidad.
  4. Beneficia la piel: Una piel bien hidratada se ve más radiante y más joven. El agua ayuda a hidratarla y aumenta su elasticidad. También actúa como un desintoxicante y purificador de la sangre que resulta en una cara limpia y clara, y menos acné.
  5. Te ayuda con los calambres: Una hidratación adecuada ayuda a mantener lubricadas las articulaciones y los músculos. El agua es uno de los elementos principales asociados con los calambres musculares. Así, beber agua antes, durante y después del ejercicio puede ayudarte a prevenirlos.
  6. Regula la temperatura corporal: El agua ayuda a regular la temperatura de tu cuerpo, especialmente durante el ejercicio, cuando se empieza a sudar. A medida que el sudor se evapora, el cuerpo se enfría. Demasiada pérdida de agua como parte de la sudoración puede aumentar el riesgo de agotamiento por calor. Por lo tanto, es necesario que te mantenga hidratado durante el ejercicio para un buen rendimiento. IMPORTANTE PARA AQUELLOS QUE ENTRENAN DIARIAMENTE!
  7. Es vital durante el embarazo: Las mujeres embarazadas necesitan más agua para responder a su mayor producción de sangre y apoyar al bebé en crecimiento. Además, al amamantar a su bebé, la mujer debe beber más agua, porque dar de lactar pone a la madre sedienta y podría deshidratarse.

El no beber la cantidad suficiente de agua provoca en nuestro organismo una serie de malestares, Estos son algunos síntomas provocados por pequeños estados de deshidratación: dolor de cabeza, fatiga, cambios de humor, calambres, dolores musculares. Además de consumir los dos litros de agua diario, existen otras maneras de hidratar a nuestro cuerpo. Un buen ejemplo es a través de las frutas, incluyendo y aumentando el consumo diario de sandías, naranjas, uvas, peras, etc.


25 agosto 2010

Beber dos vasos de agua antes de comer ayuda a perder peso

Según Periodistadigital, es el método más barato para combatir la obesidad y sentirse mejor. Con solo beber dos vasos de agua antes de comer eso ayuda a perder peso. Recomiendan el consumo diario de 9 vasos de líquidos en las mujeres y 13 en los hombres.


Es el elixir más barato y simple para perder peso es el agua. Por elemental que les suene, sepan que el método funciona, como demuestra un ensayo presentado en el congreso anual de la Sociedad Química Americana, en Boston (EEUU).

Ahora los científicos corroboran de forma fehaciente una  hipótesis, tan extendida como poco demostrada. El agua se debe de tomar antes de las comidas y da igual que sea del grifo o mineral.

Que el agua puede ayudar a perder peso es un argumento utilizado hasta en la publicidad, pero demostrarlo -como explica M.R.E en El País- es otro cantar.

Por eso se ha hecho un ensayo clínico con todas las garantías, según sus autores, y se ha presentado en el congreso anual de la Sociedad Química Americana.
"Presentamos los resultados del primer ensayo de intervención controlado y aleatorio que demuestra que un mayor consumo de agua constituye una estrategia efectiva de pérdida de peso", dijo Brenda Davy, directora del estudio.
"Anteriormente habíamos visto que las personas de mediana edad y los mayores que bebían dos vasos de agua justo antes de una comida consumían entre 75 y 90 menos calorías durante esa comida. En este último estudio hemos comprobado que, a lo largo de 12 semanas, los que hacían dieta y bebían agua antes de las comidas, tres veces al día, perdieron al menos 2 kilos más que los que no aumentaron su consumo de agua".
"La gente debería de beber más agua y menos bebidas azucaradas, ricas en calorías. Es una forma simple de facilitar el manejo del peso".
El estudio se hizo sobre 48 adultos de entre 55 y 75 años, divididos en dos grupos. Un grupo bebió dos vasos de agua de 230 mililitros antes de las comidas y el otro no.

Todos los sujetos se sometieron a una dieta baja en calorías. Durante las 12 semanas siguientes, los bebedores de agua perdieron unos 7 kilos y los no bebedores unos 5 kilos.

La explicación más simple y más probable de esta diferencia es que el agua hace sentir el estómago más lleno, con lo que disminuye el apetito y se come menos.

Si además se toma agua o refrescos con edulcorantes en vez de bebidas con alto contenido calórico, también se controla mejor el peso.Los autores del estudio reconocen que nadie sabe exactamente cual es el consumo diario recomendable de agua. El Instituto de Medicina, un organismo de las Academias Nacionales de Estados Unidos, recomienda a las personas sanas que beban cuando tengan sed.

En mujeres, el consumo recomendado es de unos 9 vasos diarios de líquido, incluida agua, mientras que los hombres deben de tomar unos 13 vasos. Y ojo, que es posible intoxicarse con agua, si se toma demasiado. (ver el artículo: Adicción al agua resulta peligrosa).