Mostrando entradas con la etiqueta hidratación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta hidratación. Mostrar todas las entradas

07 junio 2013

Potomanía, el problema de beber agua en demasía

Existen un sinfín de trastornos asociados a las pautas de conducta. A su vez, éstos suelen desencadenar en otros de tipo alimenticio. La anorexia, bulimia, vigorexia u ortorexia, suelen ser los más usuales, principalmente por el interés médico y mediático por ponerles fin. Pero existen otros que actúan en la sombra y que, por su desconocimiento en la mayoría de los casos, pasan desapercibidos. Entre ellos, se encuentra la potomanía.

Este trastorno, también llamado polidipsia psicogénica, se define como el deseo compulsivo de ingerir grandes cantidades de agua. La ráiz de éste viene determinada por un desorden psíquico. Según las fuentes consultadas, podría venir desencadenado por los anteriormente citados. Principalmente por aquellos que se asientan en el culto al cuerpo.

En los últimos años, el 'boom' de los gimnasios y del cuidado corporal, han producido que se hallan diversificado los patrones de la conducta, desencadenando en patologías poco comunes. Las consecuencias que puede tener una ingesta desacerbada de agua, pueden ser de lo más variadas siempre con un componente altamente peligroso para la salud física. Los riñones serían los más afectados debido a que puede llegar un momento en el que éstos no drenen y se produzca una saturación, cuyo desenlace podría desencadenar la muerte. Fenómeno denominado hiperdrosis.

En principio, atiende a desórdenes de tipo orgánico así como a patologías hormonales. La diabetes insípida puede ser una de ellas. Al considerarse un trastorno de la conducta, se podría decir que en la actualidad, no atiende a unos parámetros estipulados desde la comunidad médica. La ingesta de agua siempre se ha considerado beneficiosa para el ser humano. Por ejemplo, al tener un cólico nefrítico (de riñón), el consumo de agua favorece su erradicación. Pero beber más de dos o tres litros al día, no parece ser muy conveniente.

Tratamiento

La potomanía se puede presentar de dos formas. En primer lugar, establecimiento de la actitud placentera provocada por la toma de grandes cantidades de agua. Y en segundo lugar, la dipsomanía catalogada como una brusca necesidad de beber grandes cantidades de líquido cuyo desencadenante es la crisis. La forma de tratarla puede llevarse a cabo mediante la anamnesis (fomento de los recuerdos pasados), aunque en la mayoría de los casos la hospitalización para su consiguiente estudio se asienta como el diagnóstico más adecuado.

Con la ingesta de grandes cantidades acuosas tanto la osmolalidad (examen que mide la concentración de partículas que habitan en la parte líquida de la sangre) plasmática y urinaria disminuyen. Por ello, al llevar a cabo una inyección de vasopresina en el momento en el que se consigue regular la osmolalidad, no se consigue aumentar la urinaria.

En sí, no se corresponde con una serie de patologías como la sarcoidosis o aquellas que tienen un componente génetico y que afectan al riñón. Del mismo modo, el llamado 'síndrome de la sed', ya que su tratamiento radica en la reducción de la osmolalidad plasmática cuya consecuencia es que se produce una alteración en el osmoreceptor hipotalámico.

Desencadenantes

La potomanía suele venir acompañada de ciertos comportamientos histéricos. No se debe de obviar que en algunos casos, los componentes neurológicos tienen su raíz en la hiponatremia (tendencia del agua a ir desde el espacio vascular al intracelular). En algunos casos, los que padecen trastornos generados por el alcohol (dipsomanía), también experimentan un cuadro compulsivo continua ingesta de agua para paliar sus crisis ya que elimina la producción de vasopresina. También se puede deber a un déficit de sal y proteínas en su dieta.

La sociedad actual, principalmente la llamada 'desarrollada', tiende al excesivo culto al cuerpo. Con ello, viene pareja una serie de patologías que suelen terminar en graves problemas para la salud. La potomanía, aunque no esté considerada a la altura de otras cuya gravedad es mucho mayor, ya se ha convertido en un problema de primer orden para todos aquellos que la padecen.

09 mayo 2013

La ingesta de agua

Cuantas personas conocen que dicen que no quieren tomar nada antes de acostarse, porque entonces tendrán  que levantarse durante la noche para ir al baño.

Cuando le pregunte a un cardiólogo el por qué la gente necesita orinar tanto de noche, sucontestación fue:

  • La gravedad mantiene agua en la parte inferior del cuerpo cuando uno está parado (las piernas se hinchan). 
  • Al acostarte, la parte inferior del cuerpo (piernas, etc.) quedan al mismo nivel que los riñones, en ese momento es cuando los riñones solicitan sacar el agua, porque es mas fácil, todos necesitamos una cantidad mínima de agua para limpiar las toxinas del cuerpo momento correcto para tomar agua. 

Otros aspectos importantea tener en cuenta, siempre de acuerdo con los consejos de los cardiólogos:

  • El tomar agua en ciertos momentos maximizan su efectividad en el cuerpo. 
  • Dos vasos de agua al levantarse - ayuda a activar los órganos internos. 
  • Un vaso de agua 30 minutos antes de cada comida - ayuda a la digestión. 
  • Un vaso de agua antes de bañarse, ayuda a reducir la presión sanguínea. 
  • Un vaso de agua antes de acostarse evita los infartos y los derrames cerebrales. 

Mi medico también me dijo que el agua antes de acostarse también ayudará a prevenir los calambre de piernas nocturnos. Los músculos de las piernas estan buscando hidratarse cuando te dan esos calambres de pantorrilla y/o muslos.

09 octubre 2012

¿Es un hábito saludable beber dos litros de agua al día o es un mito?

Hace tiempo (bueno, varios años) comenté en el artículo Los peligros de tomar mucha agua, sobre un estudio en el que encontraron que más del 80% de la población adulta no consumía la cantidades suficientes de agua al día. El tema dio lugar a muchos comentarios.

El agua es esencial para una variedad de funciones del organismo. Durante el día vamos perdiendo agua, así que es necesario reemplazarla. El consumo de agua depende del requerimiento calórico y de las circunstancias personales, lo normal en un adulto es beber entre 1,8 y 2,5 litros cada día.

La sensación de la sed es un proceso que vale la pena comentar, pues la sed es un reflejo demasiado tardío, que suele ocurrir cuando la persona ya está teniendo problemas de deshidratación. Es por eso no debemos esperar a tener sed para ingerir líquidos, sino que se debe ir reemplazando conforme pasa el día.

Por otra parte, parece ser que la creencia de que es necesario beber dos litros de agua al día no tiene fundamento científico. No tenemos evidencias que demuestren que tomar dos litros de agua diarios sea beneficioso para la salud, pero ni tampoco lo contrario.

Mantener una buena hidratación es importante, sobre todo cuando el calor aprieta. Pero parece que se acepta que es necesario beber dos litros de agua diarios. ¿Hasta qué punto es verdad? ¿Es un hecho comprobado? Como explica este artículo es cierto que el organismo precisa un adecuado aporte de líquidos, pero no es necesario que sea solo de agua.

Este es el mensaje que lanza Spero Tsindos, autor de un artículo sobre la ingesta de líquidos publicado en fechas recientes en una revista australiana. El estudio señala que beber dos litros de agua al día es una mala interpretación de lo que sería una correcta hidratación, pues no se contempla el líquido presente en otras bebidas o alimentos. En este caso, suplementar el consumo diario de líquidos con ocho vasos de agua sería innecesario, pues dicha cantidad solo serviría para diluir más la orina.

El experto australiano, de La Trobe University (Melbourne), propone beber cuando se tenga sed y no solo agua, sino cualquier bebida, incluyendo bebidas con cafeína y bebidas con baja graduación alcohólica, como la cerveza.

Algo parecido argumenta la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (AESAN), que estima que el consumo total de líquidos diarios debería estar alrededor de los tres litros. De esta cantidad, un poco menos de la mitad debería provenir de los alimentos ingeridos, en especial de frutas y verduras. La otra mitad debería ser suplementada con agua u otras bebidas. Esto supondría algo menos de ocho vasos de líquidos diarios. Si se calcula que en el desayuno se toma una taza de café o café con leche, a media mañana un zumo de frutas, en cada comida dos vasos de agua y a la tarde otra taza de café, té o infusión, ya se alcanzan los dos litros diarios.

Entonces, ¿de dónde proviene la recomendación de beber dos litros de agua diarios? ¿Tiene una base científica o forma parte de las campañas publicitarias de empresas comercializadoras?

Los expertos empezaron a investigar la efectividad de tomar dos litros de agua al día hace más de diez años y, hasta la fecha, aún no se han encontrado evidencias que demuestren que dicha cantidad sea beneficiosa para la salud.

Uno de estos estudios es el que realizó Heinz Valtin, de la Universidad de Medicina de Darmouth, EE.UU., en 2002. Para la investigación, se revisó la bibliografía sobre el tema y consultó con dietistas especializados en la sed y el consumo de agua. La conclusión es que no hay pruebas que demuestren que beber dos litros sea beneficioso para la salud. Además, añade que el cuerpo humano es capaz de regular mediante la micción y la sed el equilibrio hídrico del organismo. También advierte de que un consumo excesivo de líquidos en algunos casos puede llegar a ser perjudicial.

Por su parte, en el 2008, dos investigadores de la Universidad estadounidense de Pensilvania, analizaron antiguos trabajos para determinar si, como anuncian algunas campañas publicitarias, beber dos litros diarios ayudaba a depurar toxinas corporales, si era beneficioso para el correcto funcionamiento de los órganos y si permitía adelgazar. La conclusión fue, otra vez, que faltan evidencias que sustenten estas hipótesis. No obstante, los autores aclararon que tampoco hay evidencias que demuestren lo contrario.

Beber agua forma parte de un determinado estilo de vida que las campañas publicitarias se encargan de alentar con la excusa de la eliminación de toxinas y la pérdida de peso. El consumo de agua tiene algunas claras recomendaciones, pero también tiene sus contraindicaciones en algunos problemas de salud, como la insuficiencia cardíaca. En esta enfermedad, si no se moderan los líquidos que se ingieren, el corazón tiene dificultades para manejarlos y aparece dificultad para respirar (por la acumulación de líquidos en los pulmones) y hinchazón de las piernas. Por este motivo, hay que ser precavidos antes de forzar a las personas mayores a que beban una abundante cantidad de líquidos.

Por otra parte, tomar abundantes líquidos se ha mostrado beneficioso para prevenir infecciones urinarias y cálculos. Es de sentido común tener en cuenta que la cantidad de líquidos que hay que beber tiene que ver con las pérdidas. De esta manera, si se suda en exceso o hay pérdidas excesivas (como en el caso de una gastroenteritis) el aporte debe ser mayor.

Además de la cantidad que se bebe, también es importante el tipo de agua que se consume. Un estudio reciente muestra que el consumo de agua mineral bicarbonatada durante las comidas disminuye la absorción de triglicéridos y colesterol. Esta es la conclusión a la que ha llegado un grupo de investigadores españoles del Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos y Nutrición (ICTAN) y del CSIC, quienes señalan que tomar medio litro de agua carbonatada con las comidas puede reducir hasta un 15% uno de los principales factores de riesgo cardiovascular.

Este tipo contiene anhídrido carbónico, sodio, cloruro, litio y otros electrolitos. Estos minerales producen un pequeño aumento del pH durante la digestión, que hace que la vesícula biliar vierta menos bilis en el intestino y, por tanto, se absorbe una menor cantidad de triglicéridos y colesterol.

Para el estudio usaron 18 voluntarios sanos y compararon los resultados con un grupo control que bebía agua mineral sin carbonatar. Los autores del trabajo publicado en el 'European Journal of Clinical Nutrition' recomiendan tomar dos vasos de agua bicarbonatada al día, repartidos durante las comidas principales. No obstante, aconsejan no sobrepasar esa cantidad, ya que un exceso de gases en el tubo digestivo puede resultar perjudicial.

En cuanto al agua de débil mineralización, a pesar de que últimamente también se publicitan algunas aguas de débil mineralización como más saludables, esto es cierto con matices. Este tipo de líquidos sí que están aconsejados en los niños pequeños y en las personas con problemas renales. Sin embargo, en los adultos sanos no se ha mostrado un efecto beneficioso diferencial.


La información médica ofrecida en esta web tiene solamente un carácter formativo y educativo, y no pretende sustituir las opiniones, consejos y recomendaciones de un profesional sanitario. Las decisiones relativas a la salud deben ser tomadas por un profesional sanitario, considerando las características únicas del paciente.

27 agosto 2012

Tomar dos litros de agua diariamente

Todos conocemos bien que la vida sin agua sin lugar a dudas desaparecería. Diariamente nuestro cuerpo realiza un sinnúmero de procesos en los que se pierde agua, por lo que la piel tiende a resecarse, además disminuye la humedad de nuestro organismo, necesaria para funcionar bien.

En condiciones normales, y si su sistema excretor funciona correctamente, una persona pierde alrededor de 1450 mililitros de agua al día, distribuidos entre el agua como orina ( 500 mililitros), durante la respiración como vapor de agua (600 mililitros), en el sudor (200 mililitros), desde luego dependiendo de las condiciones climáticas y actividad física que se realice y por la materia fecal (150 mililitros). Estas por supuesto son cifras aproximadas.

Por lo tanto es necesario que le ayudemos a nuestro cuerpo a mantener el equilibrio, compensando esta pérdida tomando al menos 1,450 mililitros de agua diariamente y mucho mejor si completamos los dos litros. A ver, sean sinceros, si están leyendo este blog, ¿llegas a completar los dos litros de agua diarios requeridos?

Propiedades del agua

El agua compone cerca del 60% de nuestro cuerpo. Posee propiedades físicas y químicas benéficas para el organismo y además es el medio ideal para el transporte de sustancias, es por ello indispensable en los procesos de digestión, absorción, distribución de nutrientes, transporte y desecho de elementos tóxicos.

Nuestro cuerpo contiene gran cantidad de agua. Así pues:
  • La sangre es 83% agua.
  • Los músculos son 75% agua.
  • El cerebro es 85% agua.
  • Los huesos son 22% agua

Bebiendo las cantidades recomendables de agua, el hígado, los riñones, el sistema digestivo e inmunológico, cumplen muy bien con sus funciones, se lubrican las articulaciones y mejoran la resistencia de los ligamentos. El agua actúa además como protector, ya que controla la temperatura, ayuda a mantener los niveles adecuados de acidez en el cuerpo y retarda los procesos de envejecimiento.

Un consumo equilibrado de este líquido ayuda también a mantener la belleza del cabello, las uñas y la piel, la cual perfectamente hidratada luce brillante, ya que se da una regeneración celular por medio de un soporte suficiente de minerales, nutrimientos y por supuesto de oxígeno.

El agua es un excelente colaborador cuando de perder peso se trata, ya que suprime el apetito y ayuda al cuerpo a metabolizar la grasa acumulada.

Estudios recientes llevados a cabo en la Universidad de Harvard han concluido que la ingesta de agua en cantidades apropiadas reduce un 45%, el riesgo de problemas en el colon y a la mitad las probabilidades de desarrollar cáncer de la vejiga; debido a que la deficiente hidratación concentra mayor cantidad de sustancias tóxicas y cáncerigenas en esos órganos.

El tomar suficiente agua, reduce también el riesgo de problemas cardiacos: En la Universidad de Loma Linda en California se hizo un estudio involucrando a 20,000 personas sanas que tomaban 5 vasos diarios de agua y las cuales presentaron un menor índice de problemas cardiovasculares en comparación con los que solo tomaban 2 vasos diarios.

Se le ha atribuido también a la ingesta de una cantidad adecuada de agua, la disminución de la producción de cálculos o piedras en el riñón y la incidencia de las infecciones urinarias.

Finalmente se ha comprobado que si nuestro cuerpo esta lo suficientemente hidratado, aumenta las sustancias para el control de bacterias en la boca y que se encuentran en la saliva; evitando la gingivitis (inflamación de encías), caries y otras enfermedades de la boca (perdón, no podía dejar de mencionar esto, ya que está muy ligado a mi profesión).

Más beneficios del agua:
  1. Pérdida de peso: El agua suprime el apetito y acelera el metabolismo. Beber un vaso de agua antes de comer ayuda a sentirse más lleno, así consumes menos calorías. Puedes reemplazar los refrescos con azúcar por agua para bajar de peso. Beber más agua también ayuda a incrementar tu metabolismo.
  2. Beneficia a los riñones: Los riñones no pueden funcionar adecuadamente sin suficiente agua. El agua diluye las sales y minerales con las que el cuerpo forma piedras se van por la orina. Dejar de beber agua es permitir la formación de piedras en los riñones.
  3. Beneficia al cerebro: Este depende del agua para trabajar de forma más eficaz y te ayudará a pensar mejor. Si estás teniendo un día difuso, y el cerebro no parece estar funcionando correctamente, toma un vaso con agua. Mantén una botella de agua en tu escritorio y bebe con regularidad.
  4. Beneficia la piel: Una piel bien hidratada se ve más radiante y más joven. El agua ayuda a hidratarla y aumenta su elasticidad. También actúa como un desintoxicante y purificador de la sangre que resulta en una cara limpia y clara, y menos acné.
  5. Te ayuda con los calambres: Una hidratación adecuada ayuda a mantener lubricadas las articulaciones y los músculos. El agua es uno de los elementos principales asociados con los calambres musculares. Así, beber agua antes, durante y después del ejercicio puede ayudarte a prevenirlos.
  6. Regula la temperatura corporal: El agua ayuda a regular la temperatura de tu cuerpo, especialmente durante el ejercicio, cuando se empieza a sudar. A medida que el sudor se evapora, el cuerpo se enfría. Demasiada pérdida de agua como parte de la sudoración puede aumentar el riesgo de agotamiento por calor. Por lo tanto, es necesario que te mantenga hidratado durante el ejercicio para un buen rendimiento. IMPORTANTE PARA AQUELLOS QUE ENTRENAN DIARIAMENTE!
  7. Es vital durante el embarazo: Las mujeres embarazadas necesitan más agua para responder a su mayor producción de sangre y apoyar al bebé en crecimiento. Además, al amamantar a su bebé, la mujer debe beber más agua, porque dar de lactar pone a la madre sedienta y podría deshidratarse.

El no beber la cantidad suficiente de agua provoca en nuestro organismo una serie de malestares, Estos son algunos síntomas provocados por pequeños estados de deshidratación: dolor de cabeza, fatiga, cambios de humor, calambres, dolores musculares. Además de consumir los dos litros de agua diario, existen otras maneras de hidratar a nuestro cuerpo. Un buen ejemplo es a través de las frutas, incluyendo y aumentando el consumo diario de sandías, naranjas, uvas, peras, etc.


20 julio 2012

Cuidado con las bebidas isotónicas

La industria se preocupa por todos, y no quiere que los deportistas pasen sed. Pero la revista  BMJ denuncia los 'trucos' para promocionar estos refrescos. Asegura que existen pocas evidencias científicas sobre sus beneficios. Difundir el miedo a la deshidratación ha sido uno de los recursos más exitosos.

Probablemente, si es eres un corredor aficionado, después de una buena sesión de zapatillas beberás alguna bebida isotónica con la intención de recuperarte y evitar la deshidratación por el esfuerzo. Sin embargo, para que los deportistas hayan interiorizado esa escena ha sido necesario un gran esfuerzo de marketing por parte de los fabricantes de estos productos, según denuncia esta semana la revista 'British Medical Journal'.

En una investigación conjunta con el programa BBC Panorama, que emitió anoche la cadena británica de televisión, la revista médica desvela algunos de los trucos empleados por la industria de las bebidas isotónicas para darle cierto lustro 'científico' a sus productos. Y en algunos puntos se parecen sospechosamente a los empleados en ocasiones por algunos laboratorios farmacéuticos.

La creación de sociedades 'científicas' para hablar de la importancia de una adecuada hidratación entre deportistas es sólo una de las que cita la revista; que menciona también el uso de eslóganes sobre los beneficios de estos refrescos para deportistas que carecen de ningún aval.

En este sentido, como explica BMJ, la propia Agencia Euopea de Seguridad Alimentaria (EFSA, según sus siglas en inglés) carece de métodos rigurosos para controlar que las propiedades que anuncian dichas bebidas isotónicas son reales y tienen están respaldadas por estudios científicos. "En ocasiones, son los propios fabricantes quienes suministran los estudios que requiere la agencia", señala la investigación británica. Y en un paso más allá, la investigación revela que algunas de la revistas de medicina del deporte más destacadas del mundo tienen entre sus comités editoriales a investigadores con fuertes vínculos financieros con las compañías que fabrican estos productos, como Coca-Cola o PepsiCo.

Un mercado millonario

La industria de las bebidas para deportistas, de las que la revista menciona sobre todo Powerade, Gatorade o Lucozade (del gigante farmacéutico GSK), mueve al año unos 1.600 millones de dólares; y podría alcanzar los 2.000 millones en 2016.

Para alcanzar estas cifras, denuncia Arthur Siegel, de la Universidad de Harvard (EEUU), la industria se ha esforzado especialmente en hacer llegar a los deportistas el mensaje sobre los riesgos de la deshidratación. Cuando en realidad, matiza, debería ser la sed la que nos haga ingerir o no líquidos, "porque beber demasiado puede ser fatal para el organismo".

En este sentido, Matthew Thompson, del Centro de Medicina Basada en la Evidencia de Oxford (Reino Unido), denuncia que estas compañías no sólo nos indican qué beber ("que el agua no es suficiente y necesitamos refrescos específicos para deportistas") sino también, cuándo beber. "Utilizan lemas del tipo 'No te fíes de la sed', cuando la evidencia demuestra que lo mejor es beber cuando tienes sed". Paul Laursen, de la Universidad de Auckland (Nueva Zelanda), denuncia cómo las revistas de medicina del deporte suelen rechazar los estudios que cuestionan los beneficios de la hidratación, de manera que estas publicaciones destacan por la práctica ausencia de estudios negativos.

De los 431 mensajes publicitarios analizados sobre los beneficios de estos líquidos, sólo un 2,7% podía respaldar sus afirmaciones con estudios científicos rigurosos e independientes. En numerosas ocasiones, señalan, los resultados obtenidos en alta competición no serían extrapolables a deportistas aficionados.

Pero la preocupación de los científicos no se limita a que los deportistas puedan estar bebiendo más de la cuenta; es que además, como señala por su parte Tim Noakes, de la Universidad de Ciudad del Cabo (en Sudáfrica), estos refrescos tienen una gran cantidad de azúcar, lo que puede estar contribuyendo a la epidemia de obesidad entre los más jóvenes. De hecho, por la erosión dental que pueden provocar (debido a las sales que contienen), se desaconseja que los niños ingieran este tipo de bebidas.

20 junio 2012

Momentos clave para hidratarse

El agua es el principal componente del organismo humano. Los tejidos con mayor actividad fisiológica contienen un porcentaje más elevado de agua y, por tanto, dependen más de ella para su correcto funcionamiento.

Estos son el cerebro, los músculos y los riñones, además de la propia sangre que regula el transporte de agua, oxígeno y nutrientes. Según estos conocimientos, desde el Instituto Europeo de la Hidratación advierten de la importancia de tomar suficiente agua en los momentos en los que se precisa gran actividad fisiológica, como son: al estudiar, al conducir, en el trabajo (sea físico o intelectual) y si se practica deporte. En estos casos la hidratación es fundamental.

La clave está en encontrar fórmulas originales y factibles para beber agua o líquidos, más de cara al verano, cuando hay un elevado riesgo de deshidratación, en especial en los grupos vulnerables, como bebés, niños, ancianos y embarazadas.



La información médica ofrecida en esta web tiene solamente un carácter formativo y educativo, y no pretende sustituir las opiniones, consejos y recomendaciones de un profesional sanitario. Las decisiones relativas a la salud deben ser tomadas por un profesional sanitario, considerando las características únicas del paciente.

14 julio 2011

Ocho vasos de agua al día: ¿Mito o realidad?

El cuerpo humano contiene cerca de un 70 por ciento de agua, sin embargo, esto no significa que la hidratación esté asegurada: la sed es un indicativo, invariable, de que nuestro cuerpo ha perdido parte de sus líquidos naturales y necesitareponerlos.

Esta necesidad de agua es aún mayor cuando se está ejercitando, ya que una gran cantidad de líquido se pierde por intermedio de la transpiración. Esta necesidad de recuperación –de hecho, sentida a través de la sensación de sed.

En El Mundo (Salud) he leído sobre una polémica que gira alrededor de la hidratación, sobre la conveniencia de tomar ocho vasos de agua al día, según aconsejan los especialistas (aconsejan beber de 1,5 a dos litros de agua al día). Pero un médico británica critica la falta de evidencia de este consejo, y un especialista español defiende los beneficios de la hidratación

Siempre se nos ha dicho que 'en verano hay que hidratarse', 'debemos beber ocho vasos de agua al día', 'tomar de un litro y medio a dos de agua cada día es bueno para la salud'. Mensajes como estos son cada vez más frecuentes, sobre todo en días tan calurosos como los que se presentan pero, ¿qué hay de cierto en estas recomendaciones? ¿Qué dice la ciencia sobre el tema?

Margaret McCartney, médico de familia de Glasgow (Escocia), analiza estos consejos y expone la evidencia científica que hay detrás de estos mensajes. Según expone en un artículo publicado por la revista 'British Medical Journal', el lema de 'beber de seis a ocho vasos de agua al día para prevenir la deshidratación' "no sólo no tiene sentido sino que se puede desacreditar rigurosamente". Y para ofrecer esta afirmación tan tajante menciona algunos estudios publicados en revistas científicas en los que se afirmaba que faltaban datos científicos sobre el beneficio de beber más cantidad de agua.

Además del análisis de algunos estudios que valoran el consumo del agua sobre la salud, McCartney hace hincapié en las recientes campañas que se han creado para potenciar la hidratación y señala que algunas de ellas, como la 'Hidratación para la Salud', obedecen a intereses de determinadas compañías, en este caso Danone, para aumentar sus ventas de agua embotellada. 'Hidratación para la Salud' ha presentado información basada en estudios sin calidad para su propósito inicial", afirma.

Sin embargo, tal y como también apunta esta médico, el consejo de beber de un litro y medio de agua a dos cada día está recomendado por numerosas instituciones, incluido el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido.

"Hay que distinguir entre los mensajes que puedan venir de la industria y los que vienen de las instituciones administrativas. Independientemente de los programas corporativos, lo que es cierto es que la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria ha publicado recientemente los requisitos de agua que tiene la población y son consejos que vienen de expertos que no tienen ningún interés económico. Ellos han concluido que el aporte medio de líquidos está en torno a los tres litros al día. Algo más de un litro proviene de los alimentos ingeridos, por lo tanto estamos hablando de 1.500-1.800 cc de agua o de líquidos, es decir, unos ocho vasos de agua", explica Lluis Serra, presidente de la Academia Española de Nutrición y Ciencias de la Alimentación.

Este especialista en nutrición señala que también hay que tener en cuenta las características de la propia persona y sus circunstancias. "No serán las mismas necesidades las que tenga una persona que esté haciendo ciclismo en verano que aquella que vaya en su coche con aire acondicionado", explica.

Beneficios del agua

Serra comenta que si bien es cierto que una persona puede vivir con cuatro vasos de agua, una ingesta adecuada se relaciona con unos mejores parámetros de salud. "Aunque no hay muchos estudios sobre el tema, cada vez hay más evidencia de que una buena hidratación influye en los niveles de lípidos plasmáticos, si la persona está bien hidratada sus niveles serán menores y su riesgo cardiovascular también será menor. También se sabe que al orinar se favorece la eliminación de tóxicos y que beber mejora el tránsito intestinal y la eliminación fecal. Incluso hay estudios que apuntan a que una correcta hidratación se relaciona con un mayor rendimiento cognitivo", argumenta Serra.

Para McCarney la razón de que se ofrezcan estos mensajes de hidratación es que "hay muchas organizaciones con grandes intereses creados que les gustaría decir a los médicos y a los pacientes lo que tienen que hacer". De hecho, según recoge en el artículo, "la industria de agua embotellada describe cada año aumentos en el consumo de este agua que ahora excede en 33 litros anuales por persona".

No obstante, tal y como explica Serra, "no hay evidencia para recomendar un consumo menor de agua. En este caso es mejor pasarse por encima que por abajo. Es verdad que no es necesario ir siempre con una botella de agua en la mano. Estamos en un país en el que se puede abrir el grifo y beber en cualquier lado. Es verdad que antes había más fuentes en las calles y ahora recurrimos a botellas. Quizás las autoridades deberían tomar nota y pensar en esto".

Por último, el especialista español recuerda el verano de 2003, el año más caluroso en los últimos tiempos, en el que miles de ancianos murieron debido a un golpe de calor. "Seguramente si hubieran bebido la suficiente agua no habrían muerto. Si hubieran tenido presente esta recomendación quizás la hubieran aplicado. A veces las campañas tienen un sentido sin ningún interés comercial".

25 agosto 2010

Beber dos vasos de agua antes de comer ayuda a perder peso

Según Periodistadigital, es el método más barato para combatir la obesidad y sentirse mejor. Con solo beber dos vasos de agua antes de comer eso ayuda a perder peso. Recomiendan el consumo diario de 9 vasos de líquidos en las mujeres y 13 en los hombres.


Es el elixir más barato y simple para perder peso es el agua. Por elemental que les suene, sepan que el método funciona, como demuestra un ensayo presentado en el congreso anual de la Sociedad Química Americana, en Boston (EEUU).

Ahora los científicos corroboran de forma fehaciente una  hipótesis, tan extendida como poco demostrada. El agua se debe de tomar antes de las comidas y da igual que sea del grifo o mineral.

Que el agua puede ayudar a perder peso es un argumento utilizado hasta en la publicidad, pero demostrarlo -como explica M.R.E en El País- es otro cantar.

Por eso se ha hecho un ensayo clínico con todas las garantías, según sus autores, y se ha presentado en el congreso anual de la Sociedad Química Americana.
"Presentamos los resultados del primer ensayo de intervención controlado y aleatorio que demuestra que un mayor consumo de agua constituye una estrategia efectiva de pérdida de peso", dijo Brenda Davy, directora del estudio.
"Anteriormente habíamos visto que las personas de mediana edad y los mayores que bebían dos vasos de agua justo antes de una comida consumían entre 75 y 90 menos calorías durante esa comida. En este último estudio hemos comprobado que, a lo largo de 12 semanas, los que hacían dieta y bebían agua antes de las comidas, tres veces al día, perdieron al menos 2 kilos más que los que no aumentaron su consumo de agua".
"La gente debería de beber más agua y menos bebidas azucaradas, ricas en calorías. Es una forma simple de facilitar el manejo del peso".
El estudio se hizo sobre 48 adultos de entre 55 y 75 años, divididos en dos grupos. Un grupo bebió dos vasos de agua de 230 mililitros antes de las comidas y el otro no.

Todos los sujetos se sometieron a una dieta baja en calorías. Durante las 12 semanas siguientes, los bebedores de agua perdieron unos 7 kilos y los no bebedores unos 5 kilos.

La explicación más simple y más probable de esta diferencia es que el agua hace sentir el estómago más lleno, con lo que disminuye el apetito y se come menos.

Si además se toma agua o refrescos con edulcorantes en vez de bebidas con alto contenido calórico, también se controla mejor el peso.Los autores del estudio reconocen que nadie sabe exactamente cual es el consumo diario recomendable de agua. El Instituto de Medicina, un organismo de las Academias Nacionales de Estados Unidos, recomienda a las personas sanas que beban cuando tengan sed.

En mujeres, el consumo recomendado es de unos 9 vasos diarios de líquido, incluida agua, mientras que los hombres deben de tomar unos 13 vasos. Y ojo, que es posible intoxicarse con agua, si se toma demasiado. (ver el artículo: Adicción al agua resulta peligrosa).

27 julio 2010

Decálogo para la buena hidratación

Estar bien hidratado pasa por beber suficiente cantidad de líquidos (agua sobre todo). La edad, la actividad que esté desarrollando y la temperatura son factores que debemos tener en cuenta para estar bien hidratados.

Si siempre es importante beber suficiente líquido para estar bien hidratado, cuando hace calor esto es fundamental. La Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) ha elaborado una Pirámide de la Hidratación Saludable: en la base, el agua, lo que más debemos consumir, en todas sus variantes; después, infusiones, cafés, zumos, otras bebidas, y claro, alimentos líquidos: leche, sopas, además de frutas y verduras. Ocasionalmente deben consumirse los refrescos con azúcar o las bebidas alcohólicas.


¿Quieres estar bien hidratado este verano? Respeta este decálogo:
  1. Ingiera líquidos en cada comida, y también entre horas.
  2. No espere a tener sensación de sed para beber.
  3. Prefiera agua a otras bebidas.
  4. Aumente el consumo de frutas, verduras y ensaladas, por su alto contenido de agua.
  5. Mantenga las bebidas a temperatura moderada para que cueste menos beberlas.
  6. Niños y ancianos tienen mayor riesgo de deshidratación: vigile que ingieren suficiente cantidad de líquido.
  7. Elija las bebidas según la actividad física, la salud y el estilo de vida.
  8. Beba más líquidos en ambientes calurosos y antes, durante y después del ejercicio.
  9. Si está controlando su peso, consuma agua y bebidas bajas en calorías. El consumo de refrescos debe ser moderado, pues aportan calorías vacías. Tampoco es recomendable abusar de los edulcorantes que contienen los refrescos sin azúcar
  10. Diez vasos (de entre 200 a 250 ml) de líquidos al día son la clave para estar bien hidratado.

13 julio 2010

Hidratarse en verano

En Vitónica, comentan que cuando llega el verano siempre se dice que hay que beber más, que debemos hidratarnos bien. El calor hace que nuestra piel deje pasar más agua hacia fuera para regular la temperatura corporal, por eso perdemos tanta agua. Pero no sólo de beber vive el hombre, recordemos que junto con el agua también se pierden electrolitos, por eso la fruta es la mejor forma de hidratarse en verano.

La mayor parte de frutas, sobre todo las de verano, tienen de un 90 a un 98% de agua, algo perfecto para completar la hidratación diaria. Pero no sólo eso, junto a ese agua estaremos ingiriendo vitaminas y minerales, un complemento perfecto para hidratarnos mejor.

Hay muchas formas de ingerir la fruta en verano, comiéndola tal cual, a modo de zumos o batidos, como brochetas de fruta, macedonia o cocinándola en algunos platos. Cada vez que comamos una fruta es como si bebiésemos un par de sorbos de agua, pero con mucha más sustancia.

En verano la ingesta de líquido se suele aumentar sobre medio litro al día, hay gente a la que le es imposible o no es capaz de beber tanto líquido, pero si complementamos esa hidratación con fruta será mucho más fácil. Además la fruta contiene fructosa que nos dará un pico de energía importante para evitar estos bajones a ciertas horas de calor.

La foto es de roberto.guglielmo, publicada en Flickr.

09 julio 2010

Adicción al agua resulta peligrosa

Llevar una botella de agua a todos lados se ha convertido en una costumbre en los últimos años. Durante una caminata por las calles es muy común ver a la gente, caminar abrazando cariñosamente una botella de por lo menos un litro de agua. Todas están convencidas de que llevan entre sus brazos una fuente de salud y de que dan la apariencia de ser “muy sanas”.

Esto es cierto en gran parte, pues el agua es indispensable para el buen funcionamiento del cuerpo humano. La cantidad recomendada a consumir es de un litro y medio al día (más en verano), con ello se consigue mantener en equilibrio el volumen sanguíneo y la concentración de las sales minerales disueltas (electrolitos) en la sangre. La concentración de agua presente en el organismo está ligada a la cantidad de electrolitos. La concentración de sodio en la sangre es un buen indicador del volumen de agua que existe en el organismo. El cuerpo trata de mantener el nivel de agua total y, por tanto, una concentración constante de electrolitos, entre ellos el sodio. Cuando éste es elevado, el cuerpo retiene agua para diluir el exceso, con lo que aumenta la sensación de sed y disminuye la producción de orina. Cuando la concentración de sodio desciende demasiado, los riñones excretan más agua para restaurar el equilibrio.

Pero, ¿qué ocurre cuando el consumo de agua se convierte en algo obsesivo, en una compulsión? Desde hace un par de años, se empezó a hablar de un término para referirse a la ingesta excesiva de agua: “potomanía”, del griego “potos” (bebida), y de mania (locura, demencia), también proveniente del griego. La potomanía se refiere al consumo excesivo de agua, aun sin sed, el cual deriva en una sensación de placer.

Cuando se habla de exceso, se habla de beber siete o más litros de agua u otros líquidos. De acuerdo con los especialistas, ésta es una primera señal para acudir al médico y descartar cualquier trastorno hormonal o alguna patología del hipotálamo, donde se encuentra el centro que regula el deseo de beber. Tomar grandes cantidades de líquidos no causa hiperhidratación siempre y cuando la hipófisis, los riñones y el corazón funcionen adecuadamente.

Hidratarnos bien

En Vitonica, comentan que es en esta época del año (verano) cuando más debemos cuidar nuestra hidratación para prevenir golpes de calor y afrontar las altas temperaturas de la mejor forma posible. Sin embargo, parece que no nos estamos hidratando bien. Eso lo confirma un estudio sobre Hábitos de Hidratación 2010 (en PDF), llevado a cabo por el Observatorio de Hidratación y Salud (OHS).

Según dicho estudio, el 70% de los españoles bebe menos de dos litros de agua al día, eso no es suficiente para afrontar las grandes pérdidas que podemos tener por sudor en pleno verano y más aun, si practicamos actividad física a diario. Además, el 34% de los encuestados afirma que no pasa nada por no beber de manera frecuente, aunque todos sabemos que la hidratación insuficiente puede acarrear graves problemas.

Siempre se recomienda beber entre 2 y 3 litros de agua al día, pero en verano, estas cantidades se incrementan debido a que las pérdidas son superiores a causa del calor.

No reponer los líquidos perdidos puede provocar dolor de cabeza, mareos, vómitos, disminución del rendimiento físico y mental, fatiga, aumento del ritmo cardíaco y hasta severos golpes de calor que todos podemos prevenir bebiendo suficiente a diario, lo cual nos permite mantener una temperatura corporal adecuada.

Además, después de entrevistar a más de 1500 personas, se supo que el 12% de los encuestados pasa largo tiempo en la playa sin beber y que un 36% sólo bebe cuando tiene sed, señal de que ya existe cierto grado de deshidratación, por lo que no tenemos que esperar a tener sed para hidratarnos.

Todo esto indica que no nos estamos hidratando bien, por eso, es momento de tomar conciencia de lo importante que es beber el líquido suficiente al día para prevenir problemas de salud y malestares indeseados. Para ello, recordemos siempre llevar una botella con líquido con nosotros, ingerir alimentos ricos en agua como frutas y verduras frescas, gelatina o batidos y reducir el consumo de alcohol que tiene efecto diurético y favorece la deshidratación.

No esperemos a tener sed para beber y recordemos que en verano más que nunca, la hidratación correcta es fundamental si queremos cuidar la salud.

07 julio 2010

Prevención por altas temperaturas

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), está activando estos días las alerta por las altas temperaturas. El calor se debe a una masa de aire africano que desde el lunes está afectando a toda la Península Ibérica y que se dejará sentir en algunos lugares de España.

Por este motivo, se esperan también noches más calurosas. Debido a estas previsiones, Protección Civil ha alertado de los peligros del calor para la salud, sobre todo en personas de edad de riesgo como niños y ancianos.

En este sentido, las recomendaciones son las ya conocidas: no salir en las horas centrales del día; caminar buscando la sombra y protegidos con gorras, sombreros y/o abanicos; evitar el ejercicio físico intenso; beber entre dos y tres litros de agua o zumo al día; reducir el consumo de alcohol y bebidas con cafeína; y priorizar las comidas ligeras, con fruta, verdura y alimentos frescos.

También es aconsejable vestir ropa ligera para facilitar la transpiración y ventilar la casa en las primeras y últimas horas del día, manteniendo las persianas bajadas durante las horas de más calor.


17 mayo 2007

Sudar no es adelgazar

¿Por qué se piensa que sudando se pierde peso? Se piensa porque realmente es así: cuando realizas un ejercicio físico y sudas, evidentemente estás perdiendo agua y por tanto peso. En un ejercicio moderado digamos de unas dos horas se pueden llegar a perder hasta dos litros de agua y por tanto, si nos pesamos, pesariamos dos kilos menos. De ahí que en ocasiones se vea a gente haciendo ejercicios aeróbicos demasiado abrigada para sudar aún más o se hagan sesiones maratonianas de sauna.

¿Cuál es el problema? El problema está en que evidentemente al perder agua aparece la sensación de sed y una de dos: o bebemos agua o nos deshidratamos. Si bebemos, recuperaremos el peso que perdimos a causa de la sudoración. Pero si nos empeñamos en no beber agua para seguir perdiendo líquidos lo más seguro es que tengamos que parar el ejercicio a causa de calambres musculares o mecanismos de protección similares del organismo.

Pero entonces…¿qué hacer?: lo ideal para perder peso es hacer actividad física moderada (footing, bici, andar ligero, aeróbic…) un tiempo superior a los veinte minutos, ya que a partir de entonces se empiezan a quemar las grasas y entonces si estaremos realmente perdiendo peso. De ahí la importancia de hidratarse bien durante el ejercicio, ya que podremos mantener el ritmo adecuado de actividad y por tanto quemar la grasa.

16 enero 2007

Los peligros de tomar mucha agua

A menudo se nos habla de los beneficios del agua: aclara la piel, reduce el cansancio y ayuda a la concentración.

Pero la muerte de una mujer en Estados Unidos por tomar demasiada agua muestra que una dosis grande del preciado líquido, es peligrosa.

La mujer tomaba parte en un concurso en el cual aquél que tomara más agua, sin eliminarla, ganaba una consola de videojuegos.

Posteriormente, sin embargo, comenzó a quejarse de dolores de cabeza y se fue a su casa, donde después se le encontró muerta. Las pruebas iniciales confirmaron que su muerte fue resultado de una intoxicación de agua. Según los expertos, beber demasiada agua puede eventualmente causar inflamación en el cerebro, evitando que regule las funciones vitales que debe desempeñar, como la respiración, lo que causa la muerte.

Sin embargo, ésta es una situación que ocurre rara vez. El problema que se presenta más comúnmente es el poco consumo de agua, y por lo tanto el caso de esta mujer es un caso anecdótico porque el problema más habitual es la falta de agua. En un estudio reciente encontramos que más del 80% de la población adulta en no consumía cantidades suficientes de agua al día.

Proceso

El agua que bebemos es eliminada por el organismo en la orina y el sudor, básicamente.

Las cantidades del líquido en el cuerpo deben estar reguladas para controlar los niveles de ciertos componentes de la sangre, como el sodio. Si tomamos demasiada agua, los riñones eventualmente no son capaces de funcionar lo suficientemente rápido para eliminar el exceso de líquido del cuerpo.

Con esto ocurre una dilución de los niveles de los componentes de la sangre, como sodio, potasio y cloro. Estos componentes están involucrados en la actividad contráctil de los músculos, incluidos el cardíaco y respiratorio. Si no están en una relación adecuada en la sangre y si se diluyen demasiado, también ocurre una dilución de los componentes en el interior de las células. Y esto puede ocasionar un problema a nivel cerebral, o a nivel cardíaco o respiratorio.

Límites

El agua es esencial para una variedad de funciones del organismo, por ejemplo para eliminar desechos como la urea. Durante el día vamos perdiendo agua, así que es necesario reemplazarla. El consumo de agua depende del requerimiento calórico y en circunstancias normales un adulto debe requerir entre 1,8 y 2,5 litros cada día.

Según los expertos, la falta de agua puede conducir a problemas que van desde irritabilidad, fatiga hasta bajo rendimiento físico e intelectual. El manejo de la sed es un proceso que vale la pena destacar, la gente debe saber que la sed es un reflejo demasiado tardío, que suele ocurrir cuando la persona ya está teniendo problemas de deshidratación. Es por eso no se debe esperar a tener sed para ingerir líquido, sino se debe ir reemplazando conforme pasa el día.


La información médica ofrecida en esta web tiene solamente un carácter formativo y educativo, y no pretende sustituir las opiniones, consejos y recomendaciones de un profesional sanitario. Las decisiones relativas a la salud deben ser tomadas por un profesional sanitario, considerando las características únicas del paciente.

10 enero 2007

Los líquidos forman casi la cuarta parte de la dieta americana

Líquidos altamente calóricos en la dieta americana Casi un tercio de la población americana es obesa. Esto es una barbaridad tanto si hablamos en términos relativos como absolutos, ya que si hablásemos de España estaríamos hablando de casi 14 millones de personas. Además del fast food, de la falta de ejercicio entr la población, de la dieta desequilibrada e irregular… independientemente de que se trate de gente con predisposición a ganar peso o con problemas hormonales, una de las principales causas de que se dispare la obesidad en ese pais es el abuso de los líquidos con alto contenido calórico.

El americano medio consume menos de tres cuartos de litro de agua al día, y alrededor de 400 ml de bebidas de alto contenido calórico, además de otro tanto en concepto de café y leche. este consumo es más alto en jóvenes, con lo que se multiplican los riesgos de padecer obesidad con la edad. Se ha estimado que el 22% del aporte diario de calorías en América es debido a los líquidos, de los que el 6,4% corresponde a refrescos con azúcar.

En los jóvenes el porcentaje sube hasta el 9% ó 10% (según sean chicas o chicos). Esto es muy preocupante, aunque aqui en españa no estamos al mismo nivel que en el otro lado del océano, debemos aprender de esto y comprender que cada vez que nos tomamos un refresco, una copa cuando salimos por la noche, etc. estamos aportando un exceso de calorías al organismo que debería ser consumido, bien sea con deporte, o moderando esa entrada. Y sobre todo, no porque sean líquidos van a ser menos efectivos a la hora de ganar kilos de exceso de peso, nos podemos llevar alguna sorpresa con esto.

Ahora bien, hay que tener cuidado con lo que de aqui se pueda desprender, ya que no debemos caer en la tentación de suplir todos los líquidos por agua, ni mucho menos incrementar la cantidad de la misma ingerida a diario, pues estaríamos en riesgo de caer en la potomanía que nos hablaba VelSid hace unos días.

La ingesta de líquidos que debemos controlar es la de aquéllos refrescos carbonatados con contenido en azúcar, el consumo de alcohol, que es bastante más agresivo en cuanto a ganar kilos se refiere, y no abusar del café y de los lácteos.

Aunque aqui en Genciencia no somos quienes para recomendar ninguna dieta, pues al menos yo no soy médico ni nutricionista, se sabe que es saludable el consumo de agua y fruta (que aporta todos los beneficios de la ingesta de líquidos además de vitaminas, proteínas y fibra), así como llevar una dieta equilibrada, esto es, comer de todo en las cantidades adecuadas, sin exceso de consumo de carnes ni pescados azules. En fin, que aunque como dije antes, en España no tenemos el problema americano, no debemos descuidarnos, ni dormirnos en los laureles de nuestra famosa dieta mediterránea, ya que sin estar atentos, podemos caer en los mismos errores que otros, en lugar de aprender de ellos.

05 enero 2007

La potomanía, beber para adelgazar

La potomanía es una conducta característica de las personas que desean perder peso y que para ello se atiborran de agua creyendo que esta es una de las maneras más naturales de conseguirlo. La constancia de esta actitud deriva finalmente en una adicción que muchas personas desconocen, se trata de la potomanía.

Una persona potomaníaca necesita beber grandes cantidades de agua a pesar de que no tenga ninguna necesidad de ella, cuando los especialistas detectan este desorden suelen recetar que la paciente ingiera solamente un litro de agua al día. Para quien sufre este desorden es bastante complicado respetar el consejo del médico sufriendo una especie de mono. Potomanía, bulimia, anorexia, vigorexia, todos estos desordenes tienen mucho que ver con distintos problemas o conflictos psicológicos que sufren algunas personas.

En la mayoría de ocasiones las personas potomaníacas no son conscientes de su problema, nosotros casi aseguraríamos que mucho tienen que ver los medios de comunicación para que determinados desordenes como del que estamos hablando sean sufridos por la población, sólo hay que recordar anuncios televisivos como el de la marca de agua Font Vella, donde indicaban que para cuidar la línea era muy sano beber agua. Deberían haber avisado que puede ser sano pero evitando los excesos, aunque sea agua y parezca sana y natural, como siempre hemos dicho, todo en exceso es perjudicial.

¿Como empieza todo?, tomas la decisión de beber abundante agua, bebiendo a todas horas y sustituyendo los alimentos por simple agua que te producirá momentáneamente la sensación de saciedad. Poco a poco te haces inseparable de la botella de agua y comienzas a beber en cualquier lugar y en cualquier momento, te das cuenta de que el efecto es positivo y empiezas a adelgazar entonces aumentan tus dosis de agua llegando a beber hasta 6 litros.

Varios expertos en nutrición indican las terribles consecuencias de este tipo de conducta, podemos mencionar el sobreesfuerzo que deben efectuar los riñones o la descompensación que presentan los fluidos del organismo, el cansancio es muy notorio, minerales como el potasio o el sodio son diluidos con mayor rapidez en el plasma sanguíneo y como consecuencia de ello se originan calambres. Pero no queda todo ahí, dependiendo de la adicción y la gravedad, algunos casos pueden desembocar en parálisis e incluso la muerte.

Dos litros de media aproximadamente es lo que aconsejan los expertos que debemos ingerir, el consumo de agua ha de hacerse de manera responsable y ésta no sustituye la alimentación. No desvistas a un santo para vestir a otro, un problema de sobrepeso se ha de regular a través de una correcta alimentación, nunca a base de beber grandes cantidades de agua.

Quizá más de un lector ha creído en los beneficios de beber agua para mantener la línea, ten cuidado no vaya a ser que estés empezando a sufrir potomanía.

Más información: Hoy; Consumer; La Salud

10 noviembre 2006

La falta de agua se lleva la vida de casi dos millones de niños cada año en el mundo

Casi dos millones de niños mueren al año en el mundo debido a la falta de agua y de un saneamiento insuficiente. Más de mil millones de personas carecen de acceso a un agua apta para el consumo y más del doble se ven privadas de un saneamiento adecuado. Y estas graves carencias no son debidas a la escasez del líquido vital, sino a la exclusión que provocan la pobreza, la desigualdad y la incompetencia de los gobiernos.

Lo dice el Informe sobre Desarrollo Humano 2006 del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que lleva por título '"Más allá de la escasez: poder, pobreza y la crisis mundial del agua".

El informe enfatiza que ninguna guerra genera tanta "devastación económica" como la crisis mundial del agua y el saneamiento y rechaza que tenga relación directa con "situaciones de escasez absoluta del suministro físico". A su juicio, deriva fundamentalmente de las relaciones desiguales de poder y de las políticas fallidas de gestión del preciado líquido, que agravan la escasez.

Las cifras son estremecedoras

Un total de 1.100 millones de habitantes de países en desarrollo carecen de un adecuado acceso al agua y 2.600 millones no disponen de un saneamiento adecuado.

Pero lo más cruel es que cada año mueren 1,8 millones de niños como consecuencia directa de la diarrea causada por el agua sucia y el saneamiento insuficiente.

Pese a estos datos, el informe se muestra optimista. "Contamos con la financiación, la tecnología y las capacidades para hacer que la crisis del agua y el saneamiento pase a formar parte de la historia. Lo que ha venido faltando es un esfuerzo concertado a través de planes nacionales bien diseñados y adecuadamente financiados, respaldados por un plan de acción mundial".

Mínimo 20 litros

El informe insiste en que garantizar que cada persona disponga de acceso a 20 litros de agua limpia al día para cubrir sus necesidades básicas es un requerimiento mínimo para respetar el derecho al agua, y una meta mínima para los gobiernos.

A falta de nueve años para alcanzar 2015 –año fijado para el cumplimiento de los Objetivos del Milenio–, el agua limpia y el saneamiento son claves para salvar incontables vidas infantiles, impulsar el progreso en educación y evitar enfermedades. Pero aún consiguiendo alcanzar los Objetivos, quedarán más de 800 millones de personas sin agua y 1.800 millones sin servicios de saneamiento en 2015.

03 noviembre 2006

Agua y ejercício

Existe la llamada litiasis renal o formación de cálculos en el riñón, que es un frecuente desorden metabólico. Cuando la ¨piedra¨ se enclava en algún área del riñón puede aparecer sangre en la orina y dolor tipo cólico cuando el cálculo desciende.

La primera causa de formación de cálculos es no tomar suficiente líquido, además de razones metabólicas y endocrinas.

El ejercicio —sobre todo el aeróbico, como natación, ciclismo, trote y caminatas— no está contraindicado en estos pacientes. El ejercicio es muy conveniente pues aumenta el flujo sanguíneo, pero el temor es el círculo vicioso.


Quien padece de cálculos, probablemente toma poca agua; y quien hace ejercicio suda bastante y se deshidrata, y tiene que reponer ese líquido. Si además de tomar poca agua, suda mucho, la litiasis empeorará. El cálculo debe ser analizado cristalográficamente, para saber su contenido y así limitar ciertos alimentos.


Lo demás es tomar más de tres litros de líquido cada día. El ejercicio es muy conveniente pues aumenta el flujo sanguíneo ofrecido al riñón para limpiar la sangre, lo que incrementa la eliminación de estas sustancias, pero se requiere mucho líquido para esa depuración.
Si no se ingiere bastante agua ocurrirá lo contrario: deshidratación, litiasis e infección.

Efectuar algunos cambios

Existen una serie de condiciones propias de cada persona o del ambiente que le rodea, llamadas factores de riesgo, que aumentan la posibilidad de presentar cifras presión arterial elevada (PAE). De éstas, la edad, el género y la herencia no son modificables. Pero otros, sí lo son. De primera línea, en el cambio de los malos hábitos de vida, están:
  • Reducir el exceso de sal para controlar la PAE. El sodio contenido en la sal corriente y otros alimentos facilita la retención de líquidos en el sistema circulatorio, lo cual aumenta la presión.
  • La obesidad se relaciona directamente con mayor riesgo de endurecimiento y estrechamiento de las arterias (aterosclerosis), diabetes y PAE. Las calorías vacías del alcohol promueven la obesidad sin nutrir, eleva el colesterol y aumenta el riesgo de aterosclerosis e infarto, y también impide la acción de algunos antihipertensivos.
  • La nicotina del tabaco da taquicardia y, luego, reduce el diámetro de las arterias, dificultando el flujo sanguíneo, y también daña las coronarias.
  • La inactividad física es un factor de riesgo común para desarrollar diabetes, cardiopatía y PAE. La práctica regular de algún ejercicio reduce el peso, el estrés, la PAE, previene la diabetes y fortalece el sistema cardiovascular, nada menos.
La ansiedad mata al corazón, pero el ejercicio mata a la ansiedad. Cambiemos lo que podemos cambiar, y no nos preocupemos por lo que es invariable. ¡A caminar!