21 diciembre 2005

Pasión por la vida sana

¿Qué hay detrás del fenómeno? Algunos lo hacen para sentirse mejor y otros para impresionar a los demás. Ventajas y riesgos de una moda que se expande." En los últimos tiempos, fueron muchos los que optaron por cuidar su cuerpo. La actividad física al aire libre o en gimnasios cada vez mejor equipados son una escena frecuente. ¿Qué hay detrás del fenómeno? Algunos lo hacen para sentirse mejor y otros para impresionar a los demás. Ventajas y riesgos de una moda que se expande.

En el salón amplio, de pisos de madera y rodeado de espejos, los cuerpos se debaten entre el esfuerzo y el deseo de belleza. Máquinas, hombres y mujeres, disciplinas diversas para un público variado y el concepto de perfección como motor de un cambio de conciencia componen el universo de la vida Fitness, una tendencia que predomina y se expande en las sociedades modernas.

La preocupación por la estética y por la mente, la alimentación sana, la actividad física regular y un presunto retorno a la naturaleza son los ingredientes que dan forma a este nuevo estilo de vida al que parece adherir un sector cada vez más amplio de la población, sin que sean la edad o el género factores determinantes en la elección.

La búsqueda de una imagen ideal y la necesidad de hacer un “impass” en las exigencias de la vida cotidiana son los motivos que impulsan el crecimiento de la tendencia que, por su despliegue, dio origen a un abanico vasto de ofertas en materia de ejercitación: Pilates, Spinning, aerobox, gimnasia aeróbica, modeladora, stretching y mini trump son algunos de los nombres que suenan en los modernos centros de entrenamiento, donde la renovación y la creatividad parecen estar a la orden del día.

¿Qué deseo empuja a cientos de hombres y mujeres —jóvenes o no— a los gimnasios, cada vez más grandes y más completos? o, si se quiere, ¿cuál es el motor que induce a una persona a contratar a un entrenador personal, o simplemente a seguir una rutina de ejercicios y preocuparse minuciosamente por su alimentación, sobre todo si se tiene en cuenta que en la actualidad el tiempo no es lo que sobra?

Profesionales del deporte, médicos, y a quienes hacen de la actividad física un estilo de vida, habla de belleza y de salud, pero también de distracción y de esparcimiento que ayuden a lidiar con el stres y la preocupaciones del quehacer cotidiano.

Recorrer el ambiente del Fitness implica ver caras de distintas edades, sin distinción de sexos. Ver mujeres persiguiendo hermosura, hombres maduros trabajando por su salud y deportistas entrenando horas en pos de una nueva medalla, pero también jóvenes que buscan lograr sólo el estereotipo cotizado en estos días: un cuerpo escultural que atraiga las miradas y admiración del sexo contrario, y, por qué no, las del mismo sexo también.

Es sobresaliente el incremento del público que ha invadido los centros de entrenamiento en los últimos dos años y es de destacar que la predisposición de la gente para el ejercicio tiene que ver con los resultados que éstos producen no sólo sobre el cuerpo, sino también sobre la mente y la actitud de quienes los adoptan como rutina. Hay una movida respecto a la gimnasia y a la alimentación sana, pero es porque la gente nota cómo esto mejora la calidad vida. La realización de ejercicios impacta inclusive sobre la actitud de una persona, le da otra adrenalina, otras ganas.

Si la actividad aumenta es porque la gente está tomando conciencia de que el deporte ayuda a mejorar el físico, pero también el espíritu. Muchas veces los médicos recomiendan venir a un gimnasio en lugar de tomar un analgésico, un descontracturante o un antidepresivo. Según los especialistas, en el pasado muchos deportes nacieron en el ejercicio de destrezas físicas que actuaban al servicio de la supervivencia, pero con el devenir del tiempo, la fantasía del hombre y su profunda capacidad simbólica colaboraron para que la actividad física “se enriquezca” y llegue a representar otro tipo de supervivencia, ligada mucho más con lo social que con las necesidades básicas del ser humano.

Desde otro enfoque vale decir que el despliegue tecnológico actual, por el cual el hombre relegó muchos de los trabajos de fuerza que antes debía realizar por sí mismo, colaboró para que la realización de actividad física se traslade a otro plano: hoy en día el ejercicio responde, quizás, a la necesidad imperiosa de reutilizar el cuerpo que hoy descansa sobre dispositivos mecánicos hasta para las tareas más mínimas: podar, cosechar, hachar, transportar peso, transportarse uno mismo, lavar, lustrar, amasar... para todo hay una máquina que implica un esfuerzo menos.

¿Puede ser ésta una de las razones que motorizan el boom?, ¿qué tipo de necesidades además de las necesidades de belleza y de salud puede satisfacer la realización de ejercicios, sean competitivos o de recreación? Es descacable la función socializadora que cumplen los nuevos centros de entrenamiento, especialmente en las épocas que corren, plagadas de exigencia, son un disparador del fenómeno.

La persona que va a un gimnasio cuida su cuerpo y evita los males del momento, que son la depresión y la ansiedad. El deporte da sensación de bienestar y quienes lo practican persiguen dos motivos fundamentales: el ideal de la belleza, que es estar flacos y ’marcados’ y la necesidad de descargar tensiones. Por otro lado los gimnasios hoy en día son un espacio muy importante, allí se forman grupos de interrelación y actividades a través de las cuales la gente socializa.

Ligado a esto, la proliferación de rostros bellos y cuerpos sin objeciones en los medios masivos de comunicación es una constante que en muchas ocasiones incita a la imitación. En este contexto el reconocimiento social asociado a la belleza y al modelado casi escultural de la anatomía, también alimentan —según sus adeptos— el fenómeno de la vida Fitness.

Al gimnasio me lleva por un lado el bienestar físico, pero también la necesidad de interactuar con un grupo de gente que busca objetivos exactamente iguales a los que yo persigo. En ese ámbito seduce la adrenalina de la competencia. Otros buscan un reconocimiento más general, quieren parecerse a alguna personalidad reconocida, ser llamativos.

Sumado a la práctica del ejercicio regular, se abre un abanico de acciones que acompañan la decisión de adherir a una vida más saludable, y en este plano, la alimentación es otro de los pilares fundamentales de la tendencia. Si bien los especialistas apoyan este retorno a lo natural y a los hábitos alimentarios sanos, advierten de todos modos los peligros que acechan cuando el deseo por un peso ideal se convierte en obsesión, posibilidad que se hace cierta sobre en todo entre las adolescentes.

Desde hace algunos años, la gente tomó más conciencia, tiene más educación y está más interesada en el tema de la salud. Conoce la importancia de llevar una alimentación adecuada. Pero se debe ser cuidadoso con qué dietas se siguen, señalan los especialistas en nutrición. Para que una alimentación sea realmente sana debe ser completa y variada, debe aportar alimentos de todos los grupos todos los días, como así también los nutrientes de vitaminas, minerales, hidratos de carbono, proteínas y grasas.

Con la vida actual, donde la gente muchas veces trabaja gran cantidad de horas y tiene poco tiempo para comer, cumplir con esa pauta es más complicado, pero no imposible, comer saludablemente requiere de tiempo y de organización.

Lo cierto es que más allá de cuáles sean los motivos que inciten a la gente a concurrir a los gimnasios, el incremento en la demanda de servicios de esparcimiento y ejercitación provocó la explosión de ofertas, que se renuevan día a día y se preocupan por colmar todas las expectativas.

Así, el mercado ofrece alternativas que van desde las rutinas que se abocan exclusivamente al físico como la gimnasia aeróbica, la modeladora, el Spinning –una serie de ejercicios sobre bicicleta fija-, la musculación, el mini trump -gimnasia aeróbica sobre cama elástica- o el stretching, - ejercicios de estiramiento-, hasta aquellas disciplinas que intentan coordinar el trabajo corporal y la relajación mental, como el yoga. Todo depende de qué objetivo se persiga, pero también de la personalidad de cada cliente.

La estética de los lugares también juegan un papel preponderante dentro de las nuevas tendencias. Colores claros y decoraciones minimalistas, son las características que comparten, por ejemplo, los salones donde se practica Pilates, método que reúne la filosofía del ejercicio occidental -más dinámico y centrado en la física muscular- con la oriental, que trabaja el control corporal y la fluidez, basándose en la respiración y la relajación.

Otra costumbre que se extiende, sobre todo entre el público mayor, es la de contratar entrenadores personales. Opción que permite, de acuerdo a quienes la eligieron, una atención “más personalizada” y la posibilidad de variar escenarios y rutinas. Ultimamente la actividad de quienes somos entrenadores creció mucho y esto se relaciona con que hay mucha gente que no encuentra en un gimnasio la dedicación adecuada. En algunas ocasiones hay alumnos con determinados problemas de salud que necesitan de atención exclusiva, y eso es difícil de lograr en los mega gimnasios de hoy en día.

Apoyando el interés cada vez mayor de la población por la ejercitación, los profesionales del deporte destacaron la importancia de la actividad física y aconsejaron no limitarla al nivel de adquisición que se pueda tener.

El deporte es una actividad natural en el ser humano, es algo que debe estar siempre, y aún si uno no tiene dinero para contratar un entrenador o para pagar un gimnasio se pueden hacer cosas, como bajarse antes del autobús y caminar o usar las escaleras en vez del ascensor, por ejemplo. Son pequeñas cosas que cambian la vida, y que hasta pueden colaborar para extenderla.

Un factor muy importante a tener en cuenta, son los peligros de llegar a los extremos -por lo general peligrosos- y es necesario resaltar la constancia como ingrediente esencial para obtener los resultados deseados. Es bueno adoptar el ejercicio, pero no hay que obsesionarse. Llevar una vida sana es comer de todo, comer equilibrado y ser constante. Hay gente que empieza con un entusiasmo terrible, pero en pocas semanas se ha terminado todo.

Por salud, por distensión o por estética, por el nacimiento de una conciencia diferente o tan sólo por encontrar nuevos espacios de interrelación o nuevas herramientas para el reconocimiento social, lo cierto es que el fenómeno de la vida Fitness se expande y crece en adeptos y en variedad.

No importa cuál es la causa conciente que despierte la inquietud de treparse a una máquina o levantar una pesa, o inflarse a caminar o correr, lo que subyace es el deseo de auto conservación y de belleza, condición mucho más que bien vista en los tiempos que corren.

Neuronas al trote

Parece ser que el correr no sólo sirve para mejorar el estado físico, si no para algo más.

"Mens sana in corpore sano", dice el refrán. Médicos de la Universidad de Ulm realizaron un estudio para averiguar si la esta expresión tiene asidero científico y si correr nos vuelve más "inteligentes".


¿Sirve correr para fomentar la inteligencia? Un grupo de científicos de la Academia de Medicina de la Universidad de Ulm y del Centro de Ciencias Neurológicas y Aprendizaje se propuso averiguarlo. Para ello llevaron a cabo un proyecto de investigación poco común, en el que participaron 30 personas.

Correr y pensar

La tarea de estos conejillos de indias consistió en trotar regularmente por 30 minutos, dos veces a la semana, para luego poner a trabajar la materia gris, realizando un examen consistente en describir rutas, retener vocabulario o impregnarse imágenes. El grado de dificultad fue premeditadamente alto, para permitir a los investigadores descubrir si el ejercicio regular era realmente apropiado para elevar el rendimiento cognoscitivo y, en caso afirmativo, en qué áreas específicas.

Los voluntarios fueron divididos en dos grupos. El primero de ellos trotó dos veces por semana durante un mes y medio, y luego llevó a cabo los exámenes. El segundo grupo tuvo que contestar las preguntas sin haber corrido antes. Resultado: tanto los que salieron a trotar como los que no lo hicieron incrementaron la velocidad con la que resolvieron las tareas del test.

Revelaciones sorprendentes

Sin embargo, hubo una importante diferencia. La cantidad de errores fue inferior en aquellos que salieron a correr. Conclusión: trotar fomenta la inteligencia, en el sentido de que eleva de modo mensurable la capacidad de concentración. La constatación más sorprendente es que quien incrementa su concentración mediante el ejercicio sistemático, mantiene ese nivel aunque deje de lado el entrenamiento físico.

Otro descubrimiento notable consiste en que correr también ayuda a mejorar la memoria en ciertas áreas. Sanna Stroth, psicóloga del Centro de Ciencias Neurológicas de Ulm, hace notar que la memoria visual-espacial se vio más reforzada que la verbal. Por ejemplo, las personas lograron retener mejor mapas de ciudades y no tanto números telefónicos. Los científicos no tienen todavía una explicación certera del fenómeno, pero sí una hipótesis: experimentos con animales indican que el movimiento induce a la regeneración de células en el hipocampo, una parte del cerebro relevante para la memoria, sobre todo visual. Para reforzar su hipótesis, los científicos de Ulm se proponen investigar en un segundo paso qué modificaciones orgánicas se producen en el cerebro gracias al entrenamiento físico regular.


Fuente: dw-world.de, 19.12.2005

Ya estamos en invierno

El Invierno y la Navidad ya están aquí; es una época de alegría y celebración, de viajes y de temperatura bajas en el hemisferio norte.

El ambiente generalmente se vuelve frío y húmedo y son frecuentes las lluvias e incluso las nevadas en zonas de gran altitud.

Es conveniente calzarse y abrigarse adecuadamente (Hipócrates decía que "debíamos mantener la cabeza fría y los pies calientes") así como llevar unos hábitos de vida saludable para evitar los indeseados resfriados, gripe, bronquitis, faringitis... (enfermedades comunes de esta época).

Para la cultura China el invierno significa una época de quietud, almacenamiento... la cual se asocia con la cualidad Yin. Los orientales consideran que es sabio adaptarse a nuestro entorno adoptando las medidas necesarias y “escuchando” (haciendo caso a los mensajes que nos envía) nuestro organismo: ponerse un abrigo si hace frío, una bufanda si se siente el aire fresco en el cuello o quitándose del medio de una corriente de aire al percibirla.

La cultura China nos proporciona una serie de consejos útiles para vivir en armonía con el medio que nos rodea y mejor durante el invierno, los consejos pueden clasificarse en tres apartados: hábitos diarios, dieta y ejercicio.

Por eso es aconsejable:
  • Abrigarse adecuadamente.
  • Ventilar las habitaciones diariamente.
  • Evite los lugares con humo de cigarrillos.
  • Reducir o eliminar el tabaquismo ya que la agresión a nuestras vías respiratorias favorece la entrada de agentes patógenos externos.
  • Solo acuda a lugares de alta contaminación cuando sea preciso, o intentar ir en horas cuando la concentración de personas es menor (hipermercados, hospitales, colegios...).
  • Lavarse bien las manos si se está resfriado o en contacto con una persona enferma.
  • Dormir las horas mínimas recomendadas (8 horas).
  • Llevar una conciencia positiva, el positivismo y la risoterapia aumenta las defensas del organismo.
  • Realización de relajación y técnicas de control del estrés, como el Yoga, Tai Chi u otras técnicas.
  • Levar una dieta sana y equilibrada rica en vitamina C. (naranjas, limones, mandarinas…etc.).
  • Ejercicio diario: ayuda al organismo a eliminar las toxinas acumuladas así como a aumentar nuestras defensas inmunitarias.
  • Si el tiempo es algo desagradable opte por realizar ejercicio en la casa en alguna zona ventilada o ir al gimnasio.
Siga estos consejos y conseguirá potenciar sus defensas naturales. Una muy feliz navidad, cuídense y que disfruten mucho.

El chocolate y el corazón


Si el hecho de regalar o recibir chocolates esta navidad le produce cierta culpabilidad, ¡no lo piense así!

El chocolate es bueno para la salud, pero sólo el negro. O al menos eso sugiere una investigación que encontró más pruebas de que el chocolate negro podría reducir el riesgo de enfermedades cardiacas.


Los investigadores del Hospital Universitario de Zurich descubrieron que el consumo moderado (unos cuantos "cuadros") de chocolate al día podría evitar el endurecimiento y estrechamiento de las arterias en los fumadores. Esto se logra, dicen, porque el chocolate contrarresta los efectos negativos que causa el hábito.

Polifenoles

"Esto ocurre únicamente con el chocolate negro", dijo la doctora Myriam Posada, investigadora de la Escuela de Nutrición de la Universidad de Antioquia, Colombia. "Porque en el chocolate blanco no están presentes los polifenoles, que son las sustancias que contienen antioxidantes y producen el efecto cardiovascular", agregó.

La investigación, publicada en la revista Heart, comparó los efectos del chocolate negro (que contiene 74% de cacao) y el chocolate blanco en la circulación de flujo sanguíneo en las arterias de 20 hombres fumadores.

Fumar compromete la actividad tanto de las células endoteliales (que recubren las paredes arteriales) como de las plaquetas, que están involucradas en la formación de coágulos en la sangre.

Antes de ingerir 40 gramos de chocolate, se pidió a los fumadores que se abstuvieran durante 24 horas de consumir otros alimentos ricos en antioxidantes, como cebollas, manzanas, col, y productos de cacao.


Después de dos horas, las tomografías por ultrasonido revelaron que el chocolate oscuro había mejorado significativamente la circulación del flujo arterial, y el efecto duraba ocho horas. "Lo que ocurre es que el contenido de polifenoles que tiene el chocolate ayuda a disminuir el nivel de coagulación sanguínea, lo cual mejora el flujo de la sangre en las arterias", afirma Myriam Posada.


Los polifenoles del chocolate, explica la investigadora, tienen un efecto importante sobre las plaquetas. "Cuando la actividad de las plaquetas disminuye, hay menos posibilidades de una trombosis, un derrame o un infarto".

La investigación de Zurich mostró que en las muestras de sangre de los individuos estudiados, el chocolate negro había diminuido casi a la mitad la actividad de las plaquetas. Además, los niveles de antioxidantes en la sangre se elevaron dramáticamente a las dos horas de haber ingerido el chocolate.

El chocolate blanco, sin embargo, no tuvo efectos sobre las células endoteliales, ni las plaquetas ni los niveles de antioxidantes. "La clave es el alto contenido de antioxidante en el chocolate oscuro, que contiene más por gramo que cualquier otro alimento o bebida ricos en estas sustancias, como el vino tinto o el té verde", señala la investigadora colombiana.

"En las revisiones que hemos hecho", agrega la experta, "hemos encontrado que a las dos horas de haber tomado una taza de chocolate oscuro, los niveles de antioxidantes en el organismo ya están altos y esos niveles se mantienen entre tres y ocho horas".

Advertencia

Pero no todas son buenas noticias. Los expertos advierten sobre el alto contenido de calorías en todos los tipos de chocolate. Por lo general el alimento contiene 500 calorías por cada 100 gramos y un promedio total de 30% de grasas.

Entonces, ¿comer o no comer chocolate?

"Yo recomiendo a mis pacientes que, si no tienen problemas de peso, tomen una taza de chocolate diario como una buena fuente de antioxidantes", dice la nutricionista. "Y si el paciente tiene problemas de peso o es diabético, que tome cocoa endulzada con edulcorante y leche semidescremada".

No todos están deacuerdo

Sin embargo, El doctor Charmaine Griffiths, de la Fundación Británica del Corazón, ha relativizado las conclusiones del informe, según informa la BBC en su página web. “Hay algunas evidencias de los efectos beneficiosos del consumo moderado de chocolate en las arterias, pero aún no se han estudiado los efectos clínicos a largo plazo” y este “nuevo y pequeño estudio suizo” —ha ironizado— no cambia eso. “La clave”, ha concluido con escepticismo, “es que el chocolate forma más parte del problema que de la solución”.

Y es que, aunque es cierto que el chocolate negro es rico en antioxidantes también aporta muchas calorías y contiene un 30% de grasa. Y, echando un jarro de agua frío sobre las expectativas de los aficionados a los bombones, ha afirmado: "Aunque no sugerimos que se deje de consumir chocolate de vez en cuando, hay maneras más efectivas de mejorar la salud cardiaca, como llevar una dieta variada y consumir al menos cinco piezas de fruta y verduras todos los días". Y ha lanzado un último consejo para los fumadores: “Lo que mejor que pueden hacer para reducir el riesgo de enfermedad cardiaca es dejar el hábito”.

Fuente: BBC Mundo, consumer.es, 20/12/05

13 diciembre 2005

Tecnología para el deporte

Sudor, esfuerzo, superación y... Megabytes: la tecnología se cuela en el deporte Todos los años, tras el verano o las vacaciones Navideñas, muchos usuarios repiten la misma promesa: empezar con la práctica de un deporte. Para dar fuerza a este compromiso, hay quien decide realizar una pequeña inversión en el equipo (zapatillas, ropa, raquetas, bastones u otros artículos). Pero en estos tiempos es muy fácil que dicha inversión se dispare ya que, además de los nuevos materiales, cada día se encuentran en el mercado un número mayor de aparatos tecnológicos dirigidos a los deportistas. Auténticos ordenadores de bolsillo, o de pulsera, que permiten controlar los entrenamientos.

Para deportes urbanos

Darle al corazón unos acelerones de vez en cuando es básico para mantenerse en forma, pero tampoco hay que excederse, ya que puede resultar peligroso. Los pulsímetros, relojes de pulsera que controlan las pulsaciones del corazón, se han convertido en el accesorio perfecto para las llamadas actividades cardiovasculares: correr, nadar, pedalear, hacer esquí de fondo, o cualquiera de sus versiones estáticas de gimnasio.

La receta consiste en averiguar las pulsaciones máximas (según la edad, peso y sexo) y mantener el ritmo entre el 60% y el 80% de ese valor. Por debajo, no se queman grasas. Por encima, puede ser peligroso. Los pulsímetros se encargan de todos estos cálculos y muestran en pantalla si las pulsaciones están o no en el rango adecuado.

El sensor del pulsímetro suele colocarse con una banda elástica alrededor del pecho, bajo la camiseta, y envía por radio las pulsaciones al reloj, con un alcance de unos pocos metros. Los modelos más avanzados de pulsímetro guardan un registro del entrenamiento y se pueden conectar al PC para guardar los resultados y controlar los progresos.

Estimuladores musculares

Esta tecnología tiene mala fama, ya que sugiere anuncios de teletienda donde musculosos caballeros y señoritas fibrosas prometen adelgazar sin moverse del sillón. Sin embargo, la estimulación muscular es una tecnología seria y probada que se utiliza desde hace años, por ejemplo, en la recuperación de lesiones. Si bien el doctor Carlos Sabaté, traumatólogo y fundador del centro de entrenamiento y rehabilitación cardiológica
CardioCerc, explica que siempre es necesaria la supervisión del médico antes de utilizar un estimulador muscular.

Entonces, ¿por qué tienen tan mala reputación los aparatos anunciados por televisión en la madrugada? Los expertos coinciden en que, si no se combinan con una dieta adecuada, y deporte (con sudor y zapatillas), estos aparatos no sirven para adelgazar. "No se puede concebir la estimulación muscular como un ejercicio aislado ni puede ser aplicada a capricho por el paciente; por el contrario, el uso de un estimulador muscular debe estar englobado dentro de un plan trazado previamente por el médico", asegura el doctor Sabaté.

Todos los estimuladores funcionan mediante unos parches conductores que se adhieren a la piel. Los parches se conectan a una unidad central, desde la que se envían pequeñas descargas eléctricas (inofensivas) al músculo, que se contrae involuntariamente.

No todos los estimuladores son iguales, ni todos son igual de eficaces. Los impulsos eléctricos deben tener una intensidad, una frecuencia y un ritmo específicos. Hay impulsos efectivos para aumentar el riego sanguíneo o ayudar a reducir la celulitis, mientras que otros incrementan el tono muscular o reducen el dolor de las lesiones. Los estimuladores más avanzados suelen disponer de programas concretos para cada aplicación.

La diferencia entre la electroestimulación y el deporte natural es que las contracciones del estimulador no producen algunos de los beneficios asociados al movimiento, como son el aumento de la capacidad cardiaca, el refuerzo de los tendones, la mejora de la coordinación y, sobre todo, la sensación de satisfacción que se produce tras el esfuerzo.

Además, según explica el doctor Sabaté, los electroestimuladores tienen un efecto paralelo al del crecimiento del músculo: "la hipertrofia del ventrículo izquierdo del corazón, que es algo normal en los deportistas". Sin embargo, "un uso excesivo de este tipo de técnicas puede acarrear un crecimiento peligroso del ventrículo", asegura el doctor. Sabaté matiza que este peligro sólo se daría en casos "de abuso verdaderamente extremo".

Los precios de los electroestimuladores varían entre los 70 euros de un producto de teletienda hasta los 1000 euros de algunos modelos especializados, que cuentan incluso con sensores que miden la contracción del músculo y regulan la intensidad de los impulsos automáticamente.

Para deportes de riesgo

En el buceo con escafandra autónoma es fundamental controlar el tiempo y la profundidad de la inmersión. Si se asciende demasiado rápido se puede sufrir una descompresión, lo que produce la formación de burbujas de nitrógeno en el torrente sanguíneo que a veces resulta fatal. Todos los buceadores deben conocer cómo calcular los tiempos por medio de tablas pero, por comodidad y seguridad, el uso de ordenadores de pulsera está muy extendido.

Estos ordenadores parecen relojes digitales, aunque un poco grandes, idóneos para llevarlos con traje y corbata. Los modelos avanzados pueden medir la profundidad, el tiempo de inmersión, las presiones de la botella de oxígeno, calcular los tiempos y pausas de descompresión e, incluso, la dirección en la que se mueve el buceador gracias a una brújula digital incorporada. Para medir la presión del tanque, algunos modelos incorporan un receptor inalámbrico.

La mayoría permiten la conexión con un PC para poder extraer los datos de la inmersión, generar gráficos y almacenarlos para analizarlos más adelante. Los precios varían entre los 300 euros de los modelos más sencillos hasta los 1000 euros de los más completos.

Ordenadores de montaña

De las simas más profundas, a las montañas más altas. Los escaladores también pueden beneficiarse de la tecnología gracias a uno de estos ordenadores de pulsera. En este caso se controla la altitud, la velocidad de ascensión, el número de ascensiones (si se trata de una pared) y la inclinación de la pendiente. Además incluyen un cronómetro, un barómetro y una brújula digital.

Para los aficionados a bajar, en lugar de subir, existen modelos adaptados a la práctica del esquí que, además de los datos mencionados, controlan la velocidad media y máxima del descenso y la distancia cubierta.

Conectados al PC, estos ordenadores son capaces de reproducir un perfil de la ruta recorrida y llevar un registro de las escaladas o descensos. También dan la hora.

Podómetros y receptores GPS

Correr es la actividad deportiva más natural, desde los tiempos en los que el hombre huía de los depredadores o perseguía a sus presas. También es la actividad más sencilla de practicar cuando el clima lo permite. Saber cuánto hemos recorrido cada día es un aliciente para seguir sudando.
La solución más asequible hasta el momento eran los podómetros, unos dispositivos que miden el número de zancadas, por lo general con un sencillo péndulo. Antes eran mecánicos; ahora son digitales y pueden calcular incluso el número de calorías consumidas. Se pueden encontrar a partir de 20 euros.

A pesar de la modernización, son aparatos poco precisos, ya que la distancia se calcula a partir de la medida de la zancada, que hay que introducir manualmente. Este valor siempre es aproximado. Además, sólo sirven para correr. Si se va en bicicleta hay que utilizar un aparato distinto que medirá en este caso las vueltas que da cada rueda.

Una solución mucho más moderna son los
receptores GPS deportivos. Utilizan el mismo sistema que los dispositivos de navegación para el coche, pero en este caso miden únicamente los movimientos del deportista sobre el suelo y calculan con exactitud la distancia recorrida y la velocidad. Además, funcionan tanto para los corredores como para los ciclistas, esquiadores o windsurfistas. Eso sí, salen algo más caros, a partir de 150 euros.

Para entrenadores

Existe una tecnología muy útil para entrenadores que preparan a deportistas de alto rendimiento y que deben competir, para lo cual precisan sacar el máximo beneficio de su entrenamiento. Por ejemplo, en un equipo de fútbol de primera división, se puede colocar a cada jugador un sensor inalámbrico para controlar su ritmo cardíaco. Después, con una antena de largo alcance conectada a un PC portátil, es posible recibir las señales de todos los jugadores simultáneamente, ver sus constantes representadas en pantalla y llevar un registro de cómo responde cada uno al entrenamiento. En realidad, la tecnología es tan barata que también está al alcance del entrenador de una escuela infantil.

Las aplicaciones informáticas son el complemento imprescindible para todos estos dispositivos de medición. Con sencillos programas para PC, como
PCCoach, TrainingPeaks o CrossTrainer, que se pueden conseguir a partir de 30 euros, se puede llevar un registro muy preciso del entrenamiento realizado cada día: calorías consumidas, progresos realizados y metas alcanzadas. También hay versiones disponibles para PDA.

Algunos de estos programas también incluyen plan de dieta ajustado a las necesidades personales y la actividad que se está realizando. La teoría se basa en la suposición de que al ver los datos en pantalla, y poder constatar que se va a mejor, el deportista se anima a superarse.
La mayoría de las aplicaciones son compatibles con los modelos más conocidos de pulsímetros y pueden tomar los datos de la sesión conectando el pulsímetro al PC por medio de un cable. Así, conocer el tiempo y el esfuerzo realizados es tan sencillo como pulsar un botón.

Empresas como Polar, fabricante de pulsímetros, disponen de un
programa de entrenamientos personalizado a través de su página web, que también está en español. Tras un registro gratuito, el sistema ofrece programas de entrenamiento para ciclismo, carrera o fitness, un diario de las sesiones de entrenamiento y un seguimiento de los logros conseguidos. La aplicación también puede hacer el registro desde el pulsímetro, conectándolo al PC tras el entrenamiento y enviando los datos al servidor web.

Si todo esto puede parecer complicado, probablemente es mejor empezar por lo más sencillo, que es calzarse las zapatillas. Toda la tecnología aplicada al deporte no puede sustituir la fuerza de voluntad y el esfuerzo personal. No estamos diseñados para pasarnos la vida sentados, así que ánimo, y a sudar. El cuerpo lo agradecerá.

El valor emocional de los alimentos

Tregua navideña para las dietas

Saltarse moderadamente el régimen en las fechas festivas, lejos de ser perjudicial, puede ser incluso conveniente desde un punto de vista emocional

¿Se ha preguntado por qué algunas personas parecen no tener fuerza de voluntad para seguir una dieta durante un periodo suficiente como para notar sus efectos? ¿O por qué las tentaciones se sienten de forma especial con algunos alimentos mientras que otros parecen no existir? ¿O cuáles pueden ser las razones que llevan a una persona a ingerir más alimentos de los que necesita, a pesar de saber que este comportamiento acabará, antes o después, en unos kilos de más que perjudican su salud?

Circunstancias sociales, personales, psicológicas y emocionales motivan que a muchas personas no les resulte fácil seguir una dieta, sobre todo en días señalados como Navidad, vacaciones estivales, un cumpleaños, una comida familiar, etc., dado el aspecto sentimental que acompaña la celebración de esos días.


A estas situaciones se une el hecho de que mucha gente complica su propio seguimiento de una dieta por plantearse objetivos a muy corto plazo o metas inalcanzables, como puede ser perder un número determinado de kilos en pocos meses ante la llegada del verano –la temida “operación biquini”—, ponerse a dieta en Navidad creyendo que es la solución para no caer en la tentación de comer turrón, o llegar a obsesionarse con los alimentos y sus calorías ante la posibilidad de engordar 2 ó 3 kilos en estas fechas.

Huir del “todo o nada”

La renuncia absoluta a algo porque no podemos conseguir todo lo que deseamos, lo que en psicología se denomina mecanismo de “todo o nada”, explica la frustración y el desánimo de no pocas personas, que ven más obstáculos que facilidades para conseguir su objetivo: perder peso o mantenerse en un peso saludable.

Esta actitud aflora con más frecuencia en épocas concretas como los meses previos al verano o a la Navidad, en las que esperamos ver con ansia los resultados de la dieta. Hay que entender que cada persona tiene sus limitaciones y que se debe disfrutar con lo que hemos sido capaces de conseguir hasta ese momento. Por ejemplo: “he comido entremeses y turrón, hoy me salto la dieta y mañana me pongo en orden”. ¿No nos sentiremos mejor así, disfrutando de un pequeño extra, con la tranquilidad de que si nos moderamos el resto del día, en otras celebraciones también nos podremos conceder un capricho?

Algo más que fuerza de voluntad

Una dieta no es algo tan simple como ajustarse a las calorías que una persona necesita para perder peso. Para que una dieta dé buenos resultados, quien la sigue ha de ser consciente de que en su forma de alimentarse y en su peso influyen muchos aspectos, como la genética, su cultura, sus costumbres, su familia, su situación económica, la moda de los alimentos, los horarios y el ritmo de trabajo... La genética, por ejemplo, determina la corpulencia de cada individuo, es decir, su tamaño y su metabolismo basal, y, por tanto, sus necesidades mínimas de energía.

De la cultura a la que pertenece se aprende entre otras cosas a desear más ciertos alimentos y a conceder más o menos importancia a la estética o a la salud. Y la familia también deja su impronta en la forma en la que nos comportamos con la comida: en la manera de cocinar, en la elección de determinados alimentos, en los conocimientos más o menos acertados acerca de los alimentos y sus propiedades...

Además, el comportamiento de los más allegados influye, y mucho, para que quien sigue una dieta se sienta cómodo, seguro de sí mismo, a gusto con su apariencia física. Los hábitos alimentarios de las personas con las que convive pueden convertir su decisión de cuidar su alimentación en algo muy fácil o muy complicado. Por ejemplo, no ayuda a cumplir una dieta observar cómo la pareja come pizza mientras quien debe controlar su dieta se prepara una ensalada y una tortilla, ni el ofrecer con frecuencia alimentos calóricos a alguien que sabemos tiene dificultades para reprimir la tentación.


El valor simbólico de los alimentos

A todo lo dicho se une el valor simbólico que tienen los alimentos. Quienes hayan seguido alguna dieta por el motivo que sea (adelgazar, engordar o controlar la tensión, el colesterol, la diabetes…), han sentido en algún momento la tentación de comer lo que menos les conviene. Para comprender por qué cuando nos ponemos a dieta nos tientan de manera particular ciertos alimentos, hemos de entender que también las cosas del comer van cargadas de valor simbólico y emocional, que están compuestas de algo más que nutrientes (hidratos de carbono, proteínas, vitaminas…). Tendemos a asociar ciertos alimentos a emociones, a determinadas personas o situaciones de nuestra vida, a buenos o malos recuerdos, etc. Y muchas de estas asociaciones son necesarias para nuestra estabilidad emocional.

Los expertos en psicología ya advierten sobre qué hacer frente a alimentos cargados de un gran valor simbólico y emocional cuando se está a dieta en circunstancias concretas, como pueden ser las Navidades. Y el consejo de muchos de ellos es que no debemos prescindir de dichos alimentos. Simplemente, debemos ser conscientes de que los necesitamos de vez en cuando para sentirnos bien, lo que no debe generar ningún tipo de trauma e inseguridad. Y los días navideños bien pueden ser uno de esos momentos. Disfrutar al máximo del alimento y saborearlo ocasionalmente y en pequeña dosis es la mejor terapia para sentirse mejor de ánimo y para continuar con éxito la dieta. Es la manera de que las necesidades psicológicas que se esconden detrás del valor de ese alimento (sentirse querido, acompañado, elegido, etc.) queden satisfechas.

El mantenimiento de un peso correcto o el tratamiento de una enfermedad a través de la dieta más adecuada exige que sepamos planificar la alimentación en el tiempo, más allá de los días inmediatos, aunque, por supuesto, sin renunciar para siempre al placer que nos proporcionan determinados alimentos tomados en medida y en momentos concretos.

Fuente: consumer.es

Recordatorios para las fiestas de Navidad

Las Fiestas de Navidad son momentos de alegría, de celebraciones, de encuentros con seres queridos y quizás hasta de ganar El GORDO.

Sin embargo permítanos recordarle que esta época es también una de excesos con la comida y la bebida donde la prudencia y el sentido común deben reinar. No es necesario privarse de nada, más bien todo lo contrario: practicando la moderación podremos divertirnos más. Y para pasarlo mejor, descansar más y evitar malestares, aproveche para hacer alguna actividad física, deporte o simplemente andar; su digestión mejorará, quemará esos kilos de más antes de que se acumulen y disfrutará más.

Permítanos por último recordarle que los accidentes de tráfico constituyen uno de los mayores riesgos para la salud que existen en la sociedad moderna y que hábitos de conducción adecuados como abrocharse el cinturón, respetar el limite de velocidad, mantener la distancia reglamentaria entre coches y no conducir si se ha bebido entre otra precauciones, puede significar la diferencia entre la vida y la muerte, la felicidad y la tragedia.

Que descanse, que tenga unas muy buenas, alegres y felices vacaciones y recuerde la moderación es la clave para disfrutar de cualquier cosa por mucho tiempo

Sobre el estudio del efecto cardiosaludable del vino

Los primeros estudios sobre el efecto cardiosaludable del vino datan de hace 26 años, cuando The Lancet reveló una fuerte y específica asociación negativa entre la cardiopatía isquémica y el consumo de alcohol.

En este cuarto de siglo se han realizado miles de trabajos, tanto epidemiológicos como experimentales, para esclarecer si beber vino u otras bebidas alcohólicas reduce el riesgo de sufrir una cardiopatía isquémica y cuáles son las bases biológicas de esta protección.

Como destilado final de la investigación, estimulada por el llamado lobby del vino, el mensaje de salud pública que ha quedado es que el consumo de entre una y tres copas diarias de vino tiene un efecto coronario protector. Ciertamente, este mensaje parece estar en consonancia con los resultados de la investigación epidemiológica, aunque a nivel experimental los efectos cardiosaludables del vino no están ni mucho menos aclarados: se desconoce si pueden obedecer sólo a la acción del etanol sobre las arterias (con lo cual, el efecto cardiosaludable sería extensible a otras bebidas) o si intervienen además otros componentes del vino, como los flavonoides (en este caso, cabría hablar de una cierta supremacía protectora del vino sobre otras bebidas).

Sin embargo, podría ser que ni siquiera la conclusión epidemiológica fuera tan cierta como se proclama. Algunos investigadores sugieren ahora que el mensaje de que el consumo ligero de alcohol previene el infarto quizá no sea ni exacto ni cierto.

En su número del 3 de diciembre de 2005, The Lancet viene a decirnos que este destilado epidemiológico podría tener unas evidencias endebles. Un grupo de epidemiólogos australianos nos advierte de que el debate sobre los efectos cardiosaludables del vino se ha viciado en exceso por las creencias de los investigadores y que se han ignorado los factores confusores.

Beber o no beber, beber mucho o poco, son situaciones que pueden llevar asociados otros factores de riesgo cardiovascular que hay que tener en cuenta y que, al parecer, no han sido debidamente ajustados en muchos estudios no aleatorizados.

Y concluyen: "Cualquier protección coronaria derivada del consumo entre ligero y moderado de alcohol será muy pequeña, y es improbable que supere sus efectos nocivos. Mientras el consumo entre moderado y alto probablemente protege las coronarias, cualquier beneficio es superado por sus efectos perjudiciales".

Las arterias de los alcohólicos, como se ve en las autopsias, están limpias, pero el precio que pagan es demasiado alto. Que también lo estén las de los bebedores ligeros y que esto se deba al alcohol es algo que está por demostrar.

Fuente: www.doyma.es