28 octubre 2007

Caminar es bueno para la salud

Según he leído en LA VANGUARDIA, el coste en sanidad de personas con un estilo de vida sedentario es superior en 2.100 euros al año al de las activas

Un ejercicio tan sencillo como andar supone una ayuda para controlar los niveles de colesterol y mantiene a raya la obesidad y la hipertensión arterial, además de prevenir la osteoporosis

¿Quieren saber cuál es la fórmula más eficaz y sencilla de estar en forma? ¡Andar! Sale más a cuenta encontrar media hora al día para salir a estirar las piernas que pasarse horas en el gimnasio. Caminando los músculos se tonifican, la mente se libera y además no hay riesgo de lesiones. Los médicos creen que andar puede resultar un arma muy eficaz para combatir epidemias del nuevo siglo como el sedentarismo y la obesidad. Eso sí, no vale caminar de cualquier manera. Una postura correcta y el calzado adecuado serán los mejores aliados en esta actividad que nunca debería faltar en nuestra rutina diaria

La obsesión por encontrar un hueco en la agenda para poder ir al gimnasio es tan grande que muchas veces la gente se olvida de que tiene a su alcance la mejor receta de salud: ¡Andar! Lo dicen los cardiólogos, lo confirman los traumatólogos y lo saben quienes ya han introducido esa rutina en sus vidas. Andar treinta minutos al día es la mejor fórmula para estar en forma, y lo que es más importante, sin riesgo de lesionarse.

Sólo media hora, no hace falta más: es tan fácil como decidir ir andando al trabajo, aunque sólo sea un tramo. Pero ¡ojo! no vale con andar de cualquier manera. Una postura correcta y una respiración y calzado adecuados son imprescindibles para sacar provecho.

"El sedentarismo es el mejor aliado de una grandísima parte de las nuevas epidemias de nuestro siglo", cuenta Norberto Galindo Planas, angiólogo y cirujano vascular que asegura que "el ejercicio físico alarga la vida y disminuye el riesgo de enfermedades vasculares". Y, además, añade, "supone una ayuda para controlar los niveles de colesterol y mantiene a raya la obesidad y la hipertensión arterial. Y también disminuye ostensiblemente las complicaciones de las varices, previene la aparición de la osteoporosis y previene la degeneración articular".

¿Contraindicaciones? Son muy pocas. Según advierten desde la Sociedad Española de Medicina y Familia Comunitaria, "sólo la incapacidad funcional de pacientes con artritis avanzadas o secuelas de afecciones cerebro-vasculares pueden suponer una limitación para hacer caminatas".

Pero lo que muchos olvidan es que quien no ha sido un deportista a los veinte no puede convertirse en un atleta a los cuarenta. "A veces resulta peor el remedio que la enfermedad, muchos deciden ponerse en forma de mayores, cuando les sorprende ese insolente michelín en la cintura que a veces no se elimina ni con dieta, y olvidan que todo tiene su evolución. Se lanzan a hacer pesas, maratones, bicicleta… sin entrenamiento alguno y es cuando llegan las lesiones", cuenta Josep Comellas, entrenador personal de fit-habits.com y especialista en educación postural. Para todos aquellos que han decidido tarde hacer ejercicio físico, asegura que andar es la mejor fórmula para comenzar y para quienes ya lo hacen habitualmente, puede ser el mejor calentamiento.

Los epidemiólogos de la Universidad de Harvard (Estados Unidos) han confirmado que cualquier pequeño movimiento que se haga es válido para estar en forma. En este sentido, Norberto Galindo Planas cuenta que "resulta que andar es la más simple y completa de las actividades que tenemos a nuestro alcance".

"Activa las bombas musculares que son nuestras pantorrillas (y que podemos calificar de corazones periféricos) y hace que las plantas de los pies actúen como esponjas vasculares que al exprimirse envían la sangre venosa hacia el corazón y del corazón al pulmón, por lo que esa misma sangre regresa a la pierna en forma de sangre arterial".

Para resumir, cuenta el experto, "permite cumplir un ciclo arteriovenoso, lo que significa que la sangre se oxigena y mejora todos nuestros tejidos y, lo que es más importante, una persona que anda una hora consigue la oxigenación que obtendría una persona sedentaria durante siete días". El andar evita "que el intercambio de gases vasculares sea deficiente". Y también mantiene bastante a raya a las varices, que "no sólo son un problema estético, sino que a veces pueden convertirse en un riesgo real de trombosis, flebitis y embolia pulmonar".

¿Una curiosidad? Muchos creen que con andar no hacen suficiente ejercicio, pero lo cierto es que hacerlo a buen ritmo, es decir, a unos 7,5 kilómetros por hora, permite quemar más calorías que correr a 10 kilómetros por hora. ¿Por qué? Pues porque "el número de músculos implicados es mayor andando a buen ritmo que corriendo a una velocidad que puede resultar más cómoda". Y no sólo se queman calorías y con ello se pueden llegar a suprimir dietas, sino que también puede ser una gran ayuda a la sanidad pública.

Según un estudio publicado en American Journal of Public Health,el coste medio en sanidad en personas con un estilo de vida sedentario (el que quema menos de 500 calorías semanales mediante ejercicio físico) es superior en 2.100 euros al año al de las personas que eligen un estilo de vida no sedentario (queman alrededor de 1.500 calorías semanales con ejercicio físico).
"Sabemos que no podemos vivir mucho tiempo sin comer, dormir o beber, que con los años de vida nuestro sistema cardiovascular rinde menos, que las arterias se deterioran y que la tensión arterial se altera, que los músculos se hacen más débiles y que nuestra postura corporal empeora. Algo tan accesible como caminar podría cambiar este panorama y la salud de países enteros", dice el entrenador personal de fit. habits. com, que recuerda que "nuestros abuelos tenían mejor salud porque iban caminando a los sitios. El cambio de estilo de vida en las grandes ciudades hace que caminemos menos que nunca". Un estudio realizado con 102 mujeres saludables demostró la eficacia de caminar como ejercicio físico. "Se repartió esta población en cuatro grupos: el primero no hacía ejercicio y los otros tres andaban 5 kilómetros a diferentes velocidades. Así, las mujeres del segundo grupo lo hacían a una velocidad de 13 minutos y medio el kilómetro, las del tercero a 9 el kilómetro y las del último a 7,5 el kilómetro.

A las seis semanas las mujeres del último grupo habían conseguido una mejora de su rendimiento cardiovascular del 14%, la mejora del rendimiento de las mujeres del tercer grupo fue del 9% y la de las mujeres del segundo del 4%", explica Comellas para ilustrar que "no hace falta correr para que nuestro sistema cardiovascular mejore su rendimiento, además, cuando andamos castigamos menos nuestras rodillas y la espalda, y es muy difícil que se produzcan lesiones".
Sin embargo, es imprescindible adoptar una postura adecuada para evitar problemas de salud y sobre todo de espalda. Para comenzar hay que apoyar correctamente el pie, repartiendo un 33% de peso en cada uno de los tres puntos que forman el triángulo de la planta (talón, base del primer dedo y base del quinto). Y luego hay que alinear bien el cuerpo. Vista de perfil la posición sana es la que permite dibujar una línea recta que comienza por la oreja, pasa por el hombro, el medio de la cadera y sigue la línea recta de la pierna hasta el maléolo tibial (parte interna del tobillo). Y de frente hay que ver una línea recta desde la rodilla hasta el centro del pie pasando por la cadera.

Pero luego está la colocación de las piernas. "Son habituales las alteraciones en la alineación de las piernas ya sea por genovárum (separación excesiva entre las rodillas) o por genoválgum (cuando las rodillas se tocan entre sí y los pies quedan demasiado separados). Estas alteraciones provocan cambios que varían la posición de la cadera y determinan la de toda la espalda, por lo que finalmente se carga toda la zona lumbar y cervical y puede provocar también juanetes, problemas para respirar y en algunos casos incluso disfunciones digestivas", añade el técnico en fitness y especialista en educación postural. El traumatólogo José M. Cavanilles-Walker, especialista en cirugía ortopédica y traumatología del hospital Universitari Germans Trias i Pujol, advierte, sin embargo, que "el genovárum es una alteración estructural que afecta a la correcta alineación del fémur y la tibia, muy común en los bebés, y que desaparece entre los 2 y los 4 años siendo su presencia en edad adulta la respuesta a diferentes causas como infecciones, tumores, traumatismos si bien la mayoría de casos que vemos en la práctica diaria son idiopáticos (o sea, no se deben a ninguna causa identificable) que en general no supone un impedimento para la marcha normal".

Cavanilles-Walker añade que "es cierto que este grupo de personas tiene mayor tendencia a presentar lesiones del menisco interno y a desarrollar artrosis de rodilla de forma precoz". Según el especialista, "el genoválgum es una deformidad relativamente común en niñas, que generalmente se soluciona en cuanto pegan el estirón. Aquellos casos en que la deformidad persiste podrían deberse a alguna enfermedad concomitante como la obesidad. Este tipo de pacientes típicamente puede desarrollar problemas rotulianos, condromalacia y artrosis de rodilla y en muchos casos sólo tienen solución quirúrgica". Finalmente, los brazos y la respiración son los otros dos grandes aliados del buen andar. "Ambas cosas deben ser automáticas. Los brazos equilibran nuestros pasos, por lo que avanzamos el brazo contrario a la pierna que se mueve y la respiración debe ser autorregulada pero teniendo en cuenta también que "debemos utilizar el diafragma como lo hacen los bebés, es decir, notando que con la entrada del aire se hincha como un globo", advierte Comellas.
Aunque parezca mentira, hay mucha gente que no respira correctamente. Una acción tan automática, imprescindible y sencilla como ésta se hace incorrectamente en muchos casos. Y más en las prisas de las ciudades, donde sobre todo es muy identificable la respiración corta y desacompasada que acompaña a las personas con estrés. En estos casos, el aire no llega al diafragma, por lo que cada vez se sienten más ansiosos y más nerviosos.

Por estas razones Comellas cree que el hecho de andar esta media hora diaria que prescriben los especialistas no sólo puede resultar de gran beneficio físico, sino también puede "ayudarnos a tomar conciencia de nuestro cuerpo, de cada uno de nuestros músculos y de la respiración". Y ello, a su vez, nos ayuda a "tomarnos la vida con más calma, a vivir más intensamente y con menos estrés".

Los beneficios:

  • METABOLISMO: Disminuye los triglicéridos y el colesterol total. Activa los encimas musculares favoreciendo el metabolismo muscular y la actividad músculoesquelética, aumenta las defensas del organismo puesto que potencia el sistema inmunitario y produce una mejoría en la tolerancia de la glucosa y la pérdida de grasas sobrantes.
  • HUESOS Y ARTICULACIONES: La movilidad articular favorece el metabolismo óseo aumentando el calcio y frena la atrofia muscular, además de prevenir la aparición de osteoporosis
  • CARDIACOS: El aumento del volumen sistólico cardiaco disminuye la frecuencia cardiaca, mejora el retorno venoso, disminuye la resistencia vascular periférica y la tensión arterial
  • MENTALES: Aumenta la sensación de bienestar, disminuye el estrés y la apatía. Se debe a la liberación del organismo de endorfinas, que son las sustancias endógenas fabricadas por el sistema nervioso central en respuesta a determinados estímulos. Por ejemplo, el deporte ofrece en la mente humana unos efectos análogos a los que podría producir la morfina, aumentando el bienestar y la sensación de tranquilidad.

14 octubre 2007

A caminar por el centro de la ciudad

Una entidad universitaria ha propuesto para rescatar el centro histórico una fórmula que no les he escuchado a ninguno de los inocuos aspirantes a la alcaldía de nuestras ciudades.

Sería bueno que los políticos se asesoren de los investigadores universitarios, que son los únicos confiables si se trata de hacer un trabajo serio, científico y, por consiguiente, útil. Los únicos asesores que buscan los aspirantes a dirigir nuestros destinos son los de imagen, como si un asesor de imagen tuviera la menor idea de lo importante que puede ser, por ejemplo, un programa como la peatonalización de los centro histórico de nuestras ciudades

Peatonalizar el centro, es la única medida posible para detener y regenerar el deterioro de nuestro ya menguado sector histórico. En los lugares que han hecho eso, se han obtenido buenos resultado, lo que nos indica que la teoría de la peatonalización funciona en la práctica y que es hora de hacerla extensiva al centro histórico en su totalidad, de las ciudades grandes.

En todas las grandes urbes, los centros históricos son lugares para caminar, para disfrutar de unas calles tranquilas, sin el ruido ensordecedor de las bocinas, sin semáforos, de modo que el paseante pueda sentir, con solo caminar, la historia viva que ellas conservan, y que no podemos ver ahora porque está envuelta en la espesa nubes de gases que vomitan de continuo miles y miles de vehículos. Ese humus letal se aloja cómodamente en nuestros pulmones y es el que tiene a toda la población padeciendo afecciones respiratorias más o menos graves.

Peatonalizar el centro no es la única medida para ponerlo a salvo, pero sí la primera que debe tomarse.

Si les hacemos caso a los investigadores universitarios, si nos servimos de su experiencia y sabiduría, que son el fruto de años y años de observación y estudio incesantes, con seguridad las cosas funcionarán mejor en nuestra ciudad y en nuestro país.

13 octubre 2007

Senderismo urbano para caminar

Una ruta de 'senderismo urbano' invita a caminar 10.000 pasos para reducir el riesgo de enfermedades

Murcia será pionera en esta experiencia que se pondrá en marcha a primeros del próximo año

Reducir en la mitad el riesgo de enfermedad cardiaca y la tensión arterial, rebajar peso, controlar la diabetes, aliviar el estrés, estar más relajado... Éstos son sólo algunos de los motivos que han movido a la Concejalía de Medio Ambiente y Calidad Urbana, que dirige Adela Martínez-Cachá, en colaboración con la Federación de Montañismo, a diseñar un circuito que discurrirá por zonas ajardinadas, calles peatonales y entornos de interés cultural.

Murcia será la primera ciudad española en contar con un Sendero Local Urbano. El proyecto -que será realidad en el primer trimestre del 2008- se denomina Camina 10.000 pasos.

Gracias a un convenio con la Federación de Montañismo (que acoge también a los senderistas), próximamente se podrán recorrer los 10.000 pasos de este nuevo sendero, que es la distancia aconsejada que se debe andar diariamente para estar en buena forma física y equivale a siete kilómetros.

Este sendero discurrirá por zonas ajardinadas y calles peatonales o renovadas de la ciudad. El inicio y fin del itinerario será la Glorieta de España. Pasará por el Puente Viejo, Floridablanca, Convalecencia, Catedral, Trapería, Santo Domingo, Jaime I, jardín de San Esteban, Jardín de la Seda, Museo Salzillo, Pasaje bajo autovía, Las Cuatro Piedras, Malecón y Plano de San Francisco. El desnivel es de 25 metros.

El sendero estará señalizado con unas láminas de vinilo adheridas al mobiliario urbano y fácilmente distinguibles. Igualmente se instalarán unos pequeños paneles en los que se reflejarán una serie de ejercicios suaves que ayudarán a mantener la forma física.

Además, al anillo central de este sendero se añadirán conexiones desde los ocho distritos de Murcia. Estas conexiones estarán también señalizadas con la simbología propia de los Senderos Locales (blanca y verde).

El objetivo es animar a los murcianos a realizar ejercicio suave.

12 octubre 2007

Senderismo, el placer de caminar en la naturaleza

He leído en Hola, que caminar es un ejercicio sano, sencillo, al alcance de todos y que, además, le puede ayudar a librarse de los kilos de más.

En estos primeros pasos del otoño recién estrenado, el campo nos muestra una de sus mejores estampas y nos permite disfrutar de uno de los placeres de la naturaleza: caminar. Es un buen momento para realizar excursiones lejos de la rutina de las grandes ciudades. Y por ello, el senderismo se convierte en una buena manera de ponerse en forma disfrutando, además, de las maravillas del paisaje. Y, como ventaja añadida, de una forma bastante sencilla, sin gastar dinero en un caro equipamiento, ni dejarse el sueldo en una matrícula que luego no aprovecha. Así, caminar es un ejercicio sano, sencillo, al alcance de todos y que, además, le puede ayudar a librarse de los kilos de más.

Beach_Trail

En principio, el único requisito es utilizar buen calzado (si se trata de una larga caminata por senderos irregulares, las botas, siempre transpirables, son la mejor opción, pues sujetan el tobillo). No se pueden olvidar los calcetines, que han de ser de lana o similar y se deben usar siempre para evitar rozaduras o ampollas. Y el equipamiento ha de completarse con una vestimenta holgada y transpirable, para evitar los frecuentes roces que producen dermatitis de contacto, sobre todo en la parte interna de los muslos. Un sombrero o gorra es también indispensable para evitar insolaciones y quemaduras.

Debe tener en cuenta que antes de coger la mochila y empezar a caminar, debe entrenar unos días antes, comenzando un calentamiento previo y progresivo. Si nunca ha hecho ejercicio y está totalmente fuera de forma, comience dando un paseo vigoroso tres veces por semana. A medida que se encuentre mejor, aumente la frecuencia hasta hacer una buena caminata diaria. Vaya aumentando el ritmo gradualmente, así como la duración del ejercicio. Para potenciar el esfuerzo cardiovascular, realice periodos más intensos durante dos o tres minutos, acelerando el paso o subiendo cuestas. Eso le dará, además, un beneficio añadido, pues, si camina a diario, mejorará su capacidad cardiovascular, tonificará los músculos y estimulará el metabolismo basal, lo que le ayudará a perder peso casi sin darse cuenta. Y es que caminar no sólo ayuda a perder peso: está demostrado que su práctica regular reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares, la osteoporosis y la diabetes.

Además, en España, hay itinerarios creados a la medida de los amantes de las caminatas por la naturaleza. Son los GR (grandes recorridos) o PR (pequeños recorridos), rutas marcadas que guían a través de los parajes más bellos de la geografía, con la ventaja de ser seguros y ponernos a salvo de sorpresas desagradables. En muchos gimnasios y hoteles rurales se organizan grupos para hacer senderismo, y también hay asociaciones donde sus miembros, cada fin de semana, o en vacaciones, salen al campo.

Caminar para bajar de peso sí funciona


Según he leído en Rafaela.com, nuevos estudios avalan la clásica idea de adelgazar poniéndose en movimiento.

Al parecer, algunas personas sedentarias pasan más tiempo que otras reclinadas en sus sillas o sillones. Y esa diferencia podría ser clave para determinar quién va a aumentar de peso y quién va a mantenerse esbelto.

Muchos investigadores de la salud creen que no son los ejercicios en el gimnasio, sino el ritmo de las actividades diarias lo que constituye el factor determinante para fijar el peso de cada persona, según un pequeño estudio de personas que se describieron a sí mismas como sedentarias.

Los científicos hallaron que las personas obesas estudiadas se sentaban durante unos 150 minutos diarios más que las personas delgadas que participaron en el estudio. Ello implicaba que las primeras quemaban unas 350 calorías menos que las segundas. Para ello tuvieron en cuenta el papel que desempeñan actividades rutinarias como caminar, hablar, sentarse y pararse.

Si los sujetos con exceso de peso pudiesen adoptar la conducta de sus homólogos delgados, ello implicaría una pérdida de unos 15 kilos al año, dijo un reciente estudio. Y no sería necesario siquiera ir al gimnasio para conseguir esa rebaja de peso.

Para mantener la figura no sólo sirven los ejercicios aeróbicos. Científicos estadunidenses afirman que el secreto radica en modificar las actividades cotidianas: subir escaleras en lugar de usar el ascensor, lavar a mano los platos en lugar de usar el lavavajillas, caminar en lugar de ir en automóvil o autobús.

El cuerpo quema calorías cuando marca un ritmo con los pies, aseguran James Levine y colegas de la Clínica Mayo de Rochester, en Minnesota, en la revista científica Science.

El análisis de un total de 150 millones de datos mostró que las personas más delgadas estaban "en movimiento" un promedio de 150 minutos por día más que las que tenían sobrepeso. Esta diferencia hacía que diariamente quemasen 350 calorías más, explicó Levine.

7 razones de por qué funciona:
  • Caminar quema calorías. Por ejemplo una persona que pesa aproximadamente 75 kilogramos y camina un kilómetro en 9 minutos, quemará un promedio de 550-800 calorías en una hora. Estas calorías son comparables a una comida regular.
  • Caminatas regulares aumentan tu ritmo metabólico. Es conocido el hecho de que una caminata cinco veces a la semana por 30 minutos a una intensidad de moderada a vigorosa aumenta tu ritmo metabólico. Este aumento en el metabolismo dura varias horas después del ejercicio, por lo que se continua quemando calorías a una velocidad más rápida aún después de terminada la caminata y estando relajado.
  • Una caminata puede actuar como supresor del apetito. Primero, esto se debe al aumento de la producción de una sustancia química llamada serotonina, la cual cuando alcanza cierta concentración en el cerebro suprime el apetito. Segundo, el caminar aumenta los niveles de una hormona llamada noradrenalina, que no solo aumenta el ritmo metabólico, sino que también inhibe el apetito. Al mismo tiempo, aumenta los niveles de adrenalina que son útiles para movilizar la grasa de las células que son quemadas por la energía del ejercicio.
  • Las caminatas aumentan tu tejido muscular. Caminatas regulares aumentan la proporción de peso músculo en todo el cuerpo. Mientras que un kilo de músculo es menor y más compacto que un kilo de grasa. Tu cuerpo lucirá más firme, liso y moldeado.
  • Las caminatas reducen el factor de sobrealimentación. Muchas personas se sobrealimentan por razones que nada tiene que ver con el hambre, el stress, el aburrimiento, depresión, soledad, etc. Es conocido que un programa de ejercicio puede ayudar a reducir o aliviar por completo estos factores.
  • Las caminatas aumentan la autoestima. También dan una sensación de “bien estar”, y esto induce a los caminadores a tener una motivación para mantenerse en un peso correcto y alimentarse sanamente, porque se sienten mejor consigo mismos. Una persona con una buena autoestima, tiene más posibilidades de dejar de comer compulsivamente.
  • Caminar ayuda a acelerar el tiempo del transito intestinal. Algunas investigaciones y médicos creen que los ejercicios aeróbicos ayudan a que los alimentos permanezcan menos tiempo en el estómago y los intestinos, por lo que hay menos tiempo para que las calorías y la grasa sean absorbidas.

Para que puedas gozar de todos estos beneficios no es necesario participar en maratones, basta con caminar 30 minutos diarios, pero muy ligero, no de paseo, cinco veces a la semana.

La obesidad trae problemas y caminar trae beneficios

Según he leído en Diario Hoy, el ministro de Salud argentino, Ginés González García, sostuvo hoy que la obesidad "es una epidemia" que trae aparejadas otras enfermedades y reiteró lo beneficioso de caminar "al menos media hora por día", para mantener un estilo de vida saludable.

González García anunció la realización de una caminata que organizó el Ministerio de Salud para el próximo domingo a las 9:00, desde la sede de la cartera sanitaria hasta el Obelisco, en esta Capital, insistió en que "la obesidad es una epdimia" que afecta a todo el mundo.

El ministro aclaró que esa enfermedad es "la madre de muchas patologías como la hipertensión, la diabetes y los accidentes cerebrovasculares". En tanto, destacó que para controlarla es importante, además de realizar una dieta alimenticia, realizar una actividad física como "volver a caminar media hora por día".

Acotó que "en Argentina el 50 por ciento de la población tiene sobrepeso" e indicó que "se está comiendo el 30 por ciento más en valor calórico que hace 50 años y se hace el 30 por ciento menos de actividad fisica".

11 octubre 2007

Los baratos también sirven


En un artículo de María Elena Navas en BBC Ciencia, comenta que no hace falta comprar zapatos deportivos caros para proteger los pies, afirma un estudio científico. De hecho, no son sólo un gasto inútil sino a largo plazo hasta podrían terminar dañándolo.

Esas son las conclusiones de un estudio llevado durante cinco años por científicos de la Universidad Dundee en Escocia.

Los resultados muestran que las zapatillas baratas y las de precio moderado, son tan buenas o hasta mejores que las caras, en términos del impacto de amortiguamiento y comodidad general.

"Me sorprenden estos resultados" dijo el doctor Rodrigo López, Presidente de la Sociedad Colombiana de Cirugía Ortopédica y Traumatología. "Porque uno conoce que la industria invierte gran cantidad de dinero en hacer investigación seria".

"Pero también podríamos pensar que el zapato barato -como sucede en muchos paises- es una copia de lo que ha hecho la industria de nombre", señala el médico.

Y agrega que "el zapato barato tiene acceso ahora a la tecnología del caucho que antes era muy costosa y hoy es de uso corriente".

Sin diferencias

Correr produce considerables ondas de choque en los huesos del pie, que se propagan a otros huesos del cuerpo. Según los autores, que publican sus resultados en la Revista Británica de Medicina Deportiva, la fuerza del impacto aumenta con la velocidad y la distancia que se corra. Es por eso que los corredores son propensos a dolor de rodilla, fracturas por estrés (lesiones en los huesos que se producen por el uso prolongado), desgarre muscular y osteoartritis.

Se cree entonces que el tipo de acondicionamiento en la suela del zapato para correr puede evitar estos daños, y que los zapatos más caros tienden a ser los más efectivos. Pero tal como señalan los autores, "descubrimos que ni la presión ni la comodidad están relacionados con el costo de los zapatos deportivos".

La investigación comparó nueve pares de zapatos deportivos de tres marcas diferentes, en tres rangos distintos de precio. Ninguno de los 43 corredores participantes conocía el costo de los zapatos que le tocó usar.

Los factores que se estudiaron fueron la presión plantar, que es la fuerza producida por el impacto de la suela al chocar con el piso, y la comodidad general del zapato. La presión plantar se midió en ocho áreas distintas de la suela utilizando un aparato especial -llamado pedar- colocado en el zapato.

Según el estudio los distintos modelos se desempeñaron de diversa forma en cada una las áreas del zapato. Y en general no se encontraron diferencias significativas entre los zapatos, cualquiera que fuera su marca o su precio. Pero según los investigadores, la presión plantar fue menor en los zapatos de precio bajo y moderado.

También se pidió a los corredores que calificaran la comodidad de los zapatos, desde "lo menos cómodo" a "lo más cómodos que se puede imaginar", utilizando una escala de clasificación convalidada. Los científicos encontraron que los índices de clasificación variaron considerablemente, pero no hubo diferencias obvias entre los zapatos. Y el precio no demostró ser un indicador de la comodidad de la zapatilla.

Lo necesario

El mercado mundial de zapatos deportivos de marca es una industria multimillonaria. Tan sólo en el Reino Unido se calcula que la gente gasta anualmente unos US$6.000 millones en zapatos deportivos.

Todo parece indicar que ni las cámaras internas de aire, ni las micro burbujas ni los amortiguadores o almohadones especializados con que cuentan las sofisticadas zapatillas deportivas de hoy en día, tienen algún efecto en la presión del pie del usuario. Los autores de la investigación afirman que "la percepción del consumidor parece ser que si pagas más obtendrás un mejor resultado". Añadieron: "Pero nuestro estudio ha demostrado que ese no es el caso".

Tal como señala el especialista colombiano, el doctor Rodrigo López, "uno no recomienda una marca específica pero sí características del calzado". Pero dejó claro: "Lo que uno recomienda a las personas es que trate de utilizar zapatos que en el talón tenga una anchura de 7,5 cm. y de altura en el lado del talón de 2,5 cm.".

"Eso hace que el peso se distribuya en una superficie más amplia y por lo tanto el impacto sea repartido y no sea absorbido por el cuerpo", afirma el experto.

¿Cuánto ejercicio es beneficioso?

En el blog Cosas Sencillas comenta que mucha gente cree erróneamente que hacer ejercicio moderado tiene los mismos beneficios a la salud que la actividad vigorosa.

La realidad, dicen los expertos, es que la única forma de prevenir enfermedades es hacer 30 minutos de ejercicio vigoroso cada día, cinco días a la semana.

Un sondeo llevado a cabo con 1.200 personas en Gran Bretaña encontró que 50% de los hombres encuestados y 75% de las mujeres creen que los mayores beneficios se obtienen con el ejercicio moderado. La gente, dice el estudio, piensa que caminar, hacer jardinería o nadar un poco en la piscina local, puede mejorar la salud.

Pero según un equipo de investigadores de las Universidades de Exeter y Brunel, con este tipo de actividad la gente obtendrá muy pocos resultados beneficiosos.

Tal como dijo a BBC Ciencia el doctor Miguel Acevedo, especialista en Salud Pública de la Universidad de Chile, "desde hace mucho tiempo se conoce que la actividad física sí contribuye en una acción preventiva a disminuir los riesgos de enfermedades, como las cardiovasculares".

"Y el consenso respaldado por estudios señala que en acciones preventivas el ejercicio físico debe ser frecuente, no menor de tres veces por semana, y con una intensidad que produzca por lo menos sudor o taquicardia (aceleración del ritmo cardiaco)", afirma el experto.

Preocupante

Los autores del estudio, publicado en la revista Medicina Preventiva, afirman que es "extremadamente preocupante" que los adultos crean que una breve caminata o un poco de jardinería es suficiente para mantenerlos en buen estado de salud. Para obtener la mayor protección contra enfermedades como obesidad, diabetes tipo 2 o trastornos cardiovasculares son necesarias las actividades vigorosas como correr, trotar, o algún ejercicio similar.

Según los expertos, estudios previos han demostrado que los individuos vigorosamente activos viven más y gozan de una mejor calidad de vida que los individuos moderadamente activos o la gente sedentaria.

Además de reducir a la mitad los riesgos de diabetes o enfermedades cardíacas, estudios recientes han demostado que el ejercicio regular protege contra ciertos tipos de cáncer.

Tal como subraya el doctor Acevedo "no estamos hablando de un ejercicio pausado o reposado, estamos hablando de un ejercicio que imponga una cuota de esfuerzo corporal".

Confusión

Los resultados del estudio no sorprenden a los expertos ya que de cualquier forma, dicen, muy poca gente hace ejercicio, sea moderado o vigoroso. Y existe una confusión generalizada entre lo que es ejercicio moderado y el vigoroso.

"El ejercicio es particularmente difícil para la población urbana que encuentra dificultad para incorporar en su agenda diaria minutos para desarrollar otras actividades", señala el experto.

"Para estas personas nuestro consejo es: si viaja en transporte privado cámbiese a transporte público. Si viaja en metro, no tome la estación más cercana, camine una estación más allá".

"Si está en un edificio no ocupe el ascensor, suba por las escaleras y si almuerza en la oficina, impóngase la tarea de ir a un lugar distinto y distante para hacer de ida una marcha vigorosa".

El doctor Acevedo afirma que podría incluso ser aceptable que se dosifique en dos porciones de 15 minutos la actividad vigorosa.

"Lo importante -agrega- es que esta actividad se sienta, que produzca el nivel de esfuerzo perceptible en el que los latidos cardíacos se aceleran y que se tiene un leve sudor".

Los expertos subrayan que los adultos sedentarios deben llevar a cabo un programa de entre seis y doce semanas que se inicie con ejercicio moderado y continúe con ejercicio vigoroso. Sin embargo, advierten, los hombres mayores de 45 años y las mujeres mayores de 55 deben consultar a su médico antes de involucrarse en actividades vigorosas.