30 abril 2007

El paso más sexy: dime cómo caminas y te diré si gustas

La forma en que nos movemos delata mucho de nosotros mismos, y el caminar en especial es en cada persona inconfundible. Un estudio revela cuál es el andar más sexy, desde el punto de vista del sexo opuesto. El lenguaje corporal está hecho de movimientos y gestos, y abarca desde la mímica facial hasta la manera en que alguien da la mano al saludar.

Desde siempre, estas características han sido parte de un sinfín de códigos tácitos que percibimos en el otro y que forman parte de la personalidad de cada uno.
Entre ellos, la forma de caminar es una faceta más de la expresión humana y produce aceptación o rechazo, de acuerdo con el sexo y con el gusto de cada quien. Pero, aún siendo un detalle en el que tal vez no reparamos, la percepción del modo de caminar de los demás es un factor clave.

En la Universidad de Bochum se investigó cuál es el paso que agrada más a hombres y mujeres en el sexo opuesto y éstos son los resultados.


No hay dos pasos iguales


Así como reconocemos a alguien por su rostro, su ropa o su voz, también su forma de moverse es una característica por medio de la cual nos resulta imposible confundir a una persona con otra. Los investigadores de Bochum, dirigidos por el Profesor Nikolaus Troje, publicaron en la revista especializada Rubin el resultado del estudio que permite conocer los gustos de hombres y mujeres respecto del tema.

¿Cuál es el paso que más fascina a hombres y mujeres? Las respuestas de cada uno de los dos sexos son totalmente diferentes. La investigación se basa en la importancia capital de la percepción del movimiento, ya que provoca en nosotros reacciones que van desde la huída a la agresión, y forma parte de comportamientos sociales, determinando también la atracción sexual.

En el laboratorio “BioMotion Lab” de la Facultad de Psicología se investigó mediante un innovador procedimiento la forma en que el cerebro elabora modelos complejos de movimientos. Se vistió con ropas de color oscuro a más de 100 voluntarios y se les adhirió puntos luminosos en algunas articulaciones. Se los llevó a una habitación a oscuras, en la que sólo podían verse los puntos reflectores, los que, al moverse, componían la silueta humana durante fracciones de segundo.


Los participantes que observaban estos movimientos en el monitor pudieron reconocer en tres de cada cuatro casos si los movimientos de la silueta eran de un hombre o de una mujer. Las características de dicho reconocimiento confirmaron prototipos ya conocidos, como el del hombre con paso de cowboy, con las piernas algo abiertas, los codos hacia afuera y hombros que se balancean hacia los costados.

Predominarían prototipos masculino y femenino

En general, puede decirse que los resultados demostraron, en cuanto a las marcadas diferencias y estadísticamente hablando, que el comportamiento al caminar une a la especie humana con los animales. En el hombre, porque su paso tiende a ocupar la mayor cantidad de lugar posible, a lo largo y a lo ancho, como lo hace también la paloma macho cuando infla sus alas, o el león con su melena, según Troje al semanario Der Spiegel.

En cuanto a las mujeres, sus movimientos suelen ser más retraídos y utilizan señales más sutiles. Su caminar es menos expresivo, ocupan menos lugar y mantienen los codos junto al cuerpo. Apenas mueven el tronco, mientras que realizan movimientos circulares con las caderas.
Para obtener más conocimientos sobre el lenguaje corporal, se pidió a los voluntarios que, luego de la prueba de reconocimiento, calificaran el atractivo sexual de los caminantes. Los calificadores de ambos sexos estaban de acuerdo en que el paso masculino más sexy no es el del cowboy, sino el del hombre cuyo paso es una combinación de empuje, energía y decisión.

El andar femenino más atractivo dejó más opiniones encontradas. Para los hombres, el caminar de la mujer es más atractivo cuando da pasos en los que sus pies se posan en el suelo grácilmente uno delante del otro. A los hombres les gusta el paso “Catwalk” o al estilo de las modelos en la pasarela: los pies se mueven a lo largo de una línea, casi entrecruzando las piernas. Lo que sí quedó claro es que el paso netamente masculino balanceando el torso no le cabe a la mujer, ya que, según los participantes masculinos, tiene un efecto desagradable y para nada sexy. Para las mujeres el tema es simple: según ellas, balancearse es atractivo, y el paso sin impulso da la impresión de represión del movimiento.

20 abril 2007

Impulsan el ejercicio empresas privadas

La idea es promover un estilo de vida que prevenga problemas de salud, así que esta asociación nos da un buen ejemplo que haríamos bien en copiar.



Diez mil pasos diarios, o caminar media hora al día, tienen el poder de disminuir los riesgos de un ataque cardíaco, la probabilidad de desarrollar diabetes, ayuda a controlar el peso, a mejorar el tono muscular y provee una sensación general de bienestar.

Esa es la “receta” que la compañía de seguros de servicios de salud Triple S y un grupo de empresas privadas presentó ayer como parte del programa “Anda, ¡Muévete!” para motivar la cultura del ejercicio entre la fuerza laboral del País y el público en general.

Ésta es una iniciativa que sale de la empresa privada como una forma sencilla, efectiva y económica de mantenernos activos, pero es también una invitación a que tomemos control y seamos proactivos conservando nuestra salud”, expresó Socorro Rivas, presidenta de Triple-S poco antes de emprender una caminata de concienciación con decenas de personas de algunas de las 40 empresas que ya han adoptado el sistema de 10 semanas de duración inicialmente.

El programa es una adaptación de “Walking Works”, diseñado por la BlueCross BlueShield Association, para ofrecer herramientas a través de internet con el propósito de comenzar y mantener una rutina de caminar.

En Estados Unidos, más del 60% de los adultos no realiza el mínimo de la actividad física que se recomienda como parte de un estilo de vida saludable.

Cuando se incorpora de forma regular a la rutina diaria “caminar a buen paso, un mínimo de media hora”, o 10,000 pasos, se reduce el riesgo de un ataque al corazón, de desarrollar diabetes tipo 2; ayuda a controlar el peso y mejora el tono muscular, explicó Wanda Berríos, la médico residente de Triple S.

Caminar es el único ejercicio en que la participación no disminuye según se envejece”, añadió Berríos durante la conferencia de prensa en que dio a conocer el programa.

Mientras en Puerto Rico se llevaba a cabo la conferencia de prensa y posteriormente la caminata, representantes de compañías de seguros médicos afiliadas a BlueCross BlueShield Association en Estados Unidos realizaban actividades similares.

Como parte del programa, las empresas que lo adopten recibirán afiches, material educativo y una guía. Más información sobre el programa “Anda, ¡Muévete!”, está disponible a través de la página de Triple-S Inc: www.ssspr.com

Caminar, lo mejor después de los cuarenta

Caminar es una forma simple, saludable y divertida de aliviar las tensiones.

Image Las técnicas para estirar, respirar y reducir el estrés son ideales para aliviar las tensiones musculares. Sin embargo, algunas personas pueden desear ir más allá de estas técnicas para mejorar su aptitud física. El ejercicio activo al aire libre hace maravillas mejorando el aspecto y la actitud de la persona en la vida, en especial si toma en cuenta las sugerencias para hacerlo en forma saludable y sin riesgos que encontrará al final de esta nota.

Caminar es el ejercicio más simple y natural. Después de sólo seis semanas, un programa progresivo de caminata puede producir una mejora física importante. Un plan de caminata de sólo 15 minutos ha mostrado tener un efecto calmante de más de una hora de duración. Pero como con cualquier otro ejercicio, siempre es conveniente consultar con el médico antes de empezar.

Todos los programas de ejercicios deben comenzar gradualmente para prevenir posibles lesiones y heridas de los músculos. Un poco de rigidez muscular puede presentarse al principio del programa, pero es leve y tiende a desaparecer una vez que los músculos se acostumbran al incremento de la actividad física.

Cuidando el corazón

Caminar es un ejercicio aeróbico, que mejora el sistema cardiovascular (corazón, pulmones y sistema circulatorio). Ejercite el corazón aumentando la cantidad de latidos por minuto (frecuencia cardíaca). Un programa de caminata aeróbica mejora el rendimiento cardíaco porque el músculo del corazón actúa en forma más eficaz, incluso al estar en reposo.

Los resultados de un programa de caminatas pueden ser corroborados fácilmente tomándose el pulso. Para ello, coloque los dos primeros dedos (no el pulgar) de una mano en la parte inferior y externa de la muñeca (el lado del pulgar) de la otra mano, justo debajo del hueso. Luego de unos segundos de acostumbramiento, sentirá que pulsa rítmicamente.

Cuente el número de latidos durante 15 segundos y multiplique ese número por 4 para averiguar cuántas veces por minuto late su corazón. El número probablemente estará entre 50 y 100, (por ejemplo, 20 latidos en 15 segundos indican 80 latidos por minuto, ya que 20 latidos × 4 = 80 latidos por minuto).

Para recibir el beneficio máximo de un programa de caminata sin esforzarse demasiado, la frecuencia cardiaca necesita ser incrementada a un "rango de latidos designado", el que puede ser determinado fácilmente según su edad.

Reste su edad al número 220, multiplique el resultado de esa substracción por 0.70 y por 0.80, los números que resulten representan el rango mínimo y máximo de la frecuencia cardiaca ideal buscada. Por ejemplo, si usted tiene 45 años el rango estaría entre 122 y 140 latidos por minuto (220 - 45 = 175, × 0,70 = 122,5 y × 0,80 = 140).

El precalentamiento

Antes de realizar cualquier ejercicio, tómese 5 a 10 minutos para calentar los músculos rígidos, elongue o camine despacio antes de empezar. Haga el mismo tipo de ejercicios después de caminar para ayudar a que los músculos se relajen después del entrenamiento. Quienes deseen empezar un programa activo de caminatas, deben hacerlo de modo gradual.

Siga estos consejos:

  • Hágase de un cierto tiempo en la semana para el ejercicio.
  • Evite hacer ejercicios justo después de la comida.
  • Use ropa cómoda.
  • Use zapatos que le proporcionen un buen apoyo y estén bien firmes. Los zapatos que resbalen le causarán ampollas o callos.
  • Vista de modo más liviano que el usual, porque al hacer ejercicio elevará la temperatura del cuerpo y sentirá más calor. En tiempos frescos, use varias prendas distintas, de manera de ir quitándose las exteriores en caso que sienta calor.
  • En los tiempos de calor extremo, camine por la tarde o a la mañana temprano para evitar el calor del día.
  • Recuerde los cinco puntos necesarios para una caminata correcta.

Los cinco puntos para una caminata correcta

  1. Muévase a un ritmo constante. Sienta como aumentan los latidos de su corazón, y si se siente cómodo con el nivel alcanzado. Verifique el pulso para ver si está cumpliendo el nivel ideal requerido.
  2. Mantenga la cabeza en alto, la espalda derecha y meta la panza. Vaya en línea recta mientras mueve los brazos al ritmo de sus pasos.
  3. Camine apoyando primero el talón y luego el resto del pie, hasta empujar hacia atrás con los dedos.
  4. Tómelo con calma, con pasos largos pero que no sobrepasen el alcance natural de sus piernas.
  5. Respire profundamente. Si camina animadamente, probablemente encontrará que trabaja mejor respirando por la boca.

Menos sal, mucha mejor salud

Un estudio en Estados Unidos señala que consumir menos sal puede reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular en una cuarta parte y el riesgo de muerte por esa enfermedad, en una quinta parte.

El consumo ideal diario de sal no debería sobrepasar los seis gramos y los ministros de Salud esperan que todos logren esa meta para 2010.

Los expertos ya saben que demasiada sal puede elevar la presión arterial que a su vez, incrementa el riesgo de un ataque cardíaco y los derrames cerebrales.

Ahora, un estudio publicado en la British Medical Study ofrece nueva evidencia que cuantifica el daño causado por la sal.

Estudio "importante"

Las personas que disminuyen significativamente la cantidad de sal en sus dietas, reducen la posibilidad de desarrollar enfermedad cardiovascular en 25% por los siguientes 10 a 15 años. Y el riesgo de morir de la enfermedad se reduce en 20%.

Todas las 3.126 personas estudiadas por el equipo de la ciudad de Boston en Estados Unidos sufrían de alta presión arterial o hipertensión. Durante las pruebas, los participantes disminuyeron el consumo de sal (sodio) entre 25% y 35% - de 10 gramos a 7 gramos.

Sal en todos los alimentos

El profesor Graham MacGregor del hospital St. George en Londres, calificó el estudio como muy importante.

Tres cuartas partes de la sal ya se encuentra en los alimentos que consumimos. El consumo promedio en el Reino Unido es de 9 gramos. El profesor MacGregor dice que la meta de 6 gramos es realizable para la mayoría de las personas.

El profesor señala que la carga queda en manos de los fabricantes de alimentos para limitar la cantidad de sal en sus productos. Generalmente la cantidad de sodio se incluye en la información nutricional en la envoltura de los alimentos y multiplicar ese valor por 2,5 daría el contenido de sal.

Por otra parte, la Asociación de Productores de Sal sostienen que no hay evidencia que prueba que una reducción de sal traería beneficios significativos para la mayoría de las personas. Reconocen sin embargo, que individuos con alta presión arterial deberían controlar el consumo de sal.

Vínculos:

19 abril 2007

¿Realmente necesitamos dormir 8 horas?

Una encuesta revela que solo una pequeña minoría de las personas duermen 8 horas. ¿Pero realmente necesitamos esa cantidad? Según un estudio no necesitamos establecer una cantidad de sueño, todo depende de nuestra genética y si nos sentimos frescos y espavilados durante el día.

No tiene sentido. Es como decir que todo el mundo debe de calzar un 40 de pie”, dijo el profesor Jim Horne, director del Loughborough University’s Sleep Research Centre. “Hay una distribución normal, la media de la duración de sueño que necesita la gente es de 7 horas a 7 horas y 15 minutos. Un montón de gente ha respondido dormir una cantidad de horas mayor o menor que la media. Depende de sus genes y de lo que la gente esté acostumbrada a dormir”.

La US National Sleep Foundation publicó que dormir de 7 a 9 horas es aconsejable para los adultos, y una encuesta realizada en 2002 reveló que tres cuartos de la poblacion estadounidense tenía problemas para dormir y un tercio de ellos sentía perjucios para realizar sus actividades durante el día.

Visto en: BBC News

18 abril 2007

Muchos mitos sobre la alimentación son falsos

Ni el huevo sube el colesterol, ni comer hidratos de carbono engorda, ni hay que beber dos litros de agua diarios ni necesitamos suplementos vitamínicos. Según la fisióloga Wendy Repovich, lo importante es consumir los alimentos con moderación. Además, olvidamos que muchos alimentos contienen líquido, según ella.

Evite comer huevo. Beba dos litros de agua al día. Comer hidratos de carbono engorda. Durante años recibimos consejos nutricionales como estos... pero, ¿son ciertos?

No necesariamente, según Wendy Repovich, fisióloga de la Eastern Washington University, en Cheney, Washington, quien ha trabajado duro para eliminar varios mitos nutricionales populares.

Lo ha hecho durante una reunión del Colegio Americano de Medicina Deportiva, efectuada en Dallas.

  • "Comer huevo eleva el colesterol"

Este mito comenzó porque la yema del huevo tiene la mayor concentración de colesterol de todos los alimentos, señaló Repovich. Consumido con moderación, el huevo no aporta el colesterol suficiente como para poner en riesgo la salud.Sin embargo, explicó la especialista, cuando se consume moderadamente, el huevo no aporta el colesterol suficiente como para poner en riesgo la salud.

"La mayoría de las personas evita el huevo y quizás si tuvieran algún tipo de riesgo cardiovascular sus médicos le sugerirían que lo hagan (...) Pero, en realidad, no existe una gran cantidad de estudios que demuestre que uno o dos huevos por día modifican realmente los niveles de colesterol", dijo Repovich.

  • "Comer hidratos de carbono engorda"

Otro mito, ya que reducirlos en la dieta ayuda a bajar de peso por la pérdida de líquido que provoca la reducción de los depósitos de carbohidratos, señaló Repovich. Sin embargo, comerlos con moderación no conduce directamente al aumento de kilogramos en el cuerpo.

  • "Hay que beber dos litros de agua al día"

Según Repovich, las personas necesitan reemplazar la pérdida de líquidos que se produce por la respiración, la orina y la sudoración diarias, pero eso no suma necesariamente 1,90 litros de agua. También obtiene líquido de otras fuentes alimentarias. "Veo gran cantidad de personas que caminan con una botella de agua en la mano", dijo Repovich.

"Creo que todavía piensan que tienen que beber ocho vasos de agua diarios, aunque la mayoría no se da cuenta de que también obtiene líquido de otras fuentes alimentarias".

Y demasiado líquido puede ser peligroso, advirtió, porque puede provocar un desequilibrio del sodio en el cuerpo, una condición llamada hiponatremia.

  • "Necesitamos suplementos vitamínicos"

También es un mito, señaló Repovich, que todos necesitamos suplementos vitamínicos, aunque admitió consumir multivitamina todas las mañanas.

Las personas que comen frutas, verduras, granos integrales, cantidades moderadas de distintos productos lácteos descremados y la cantidad adecuada de calorías, dijo la especialista, es muy probable que no necesiten esos suplementos.

"Pero, en general, no comemos como debiéramos hacerlo, por lo que una simple multivitamina sería buena para la mayoría", finalizó la experta.

17 abril 2007

Puma Parkour Concept

Interesante estudio pormenorizado del diseño de un calzado deportivo Puma Parkour Concept. Parece ser que es simplemente un ejercicio de diseño y no una idea que se vaya a presentar, me ha parecido muy bueno y los bocetos me han encantado.

10 abril 2007

Formas de caminar

Cuando uno esta sentado sin nada mejor que hacer que observar, viéndolas pasar, a las gentes, como quien ve pasar el río mismo de la vida discurriendo, la vida despojada, transeúnte e incógnita, la mera y llana vida a pie de calle. «Vivir es deslizarse», escribió César Simón, «vivir es experimentarse, como una máquina maravillosa, por el anonimato de la existencia». Vivir es caminar, pensamos ahora, mientras vemos pasar al gentío con su inagotable repertorio de andares.

Cuando el niño hace sus primeros pinitos ignora los miles de años de esfuerzo humano que se acumulan tras la conquista de ese gesto; también ignora que cuando crezca, su forma de caminar se convertirá en un espejo de su temperamento y de su ánimo, en una metáfora de su particular manera de deslizarse por el tiempo que le ha sido concedido.

Dime cómo andas y te diré quién eres sería una buena máxima para ensayar indagaciones en la psicología humana a partir del caminar. Y así parecen haberlo entendido algunos organismos policiales dedicados a estudiar los modos de andar (balanceo de los brazos, anchura y rotación de la pelvis, flexión de las rodillas...) como una biometría que en combinación con el reconocimiento facial y la fisiognómica puede ayudar en la tarea de detectar malvados terroristas.

El andar apresurado no debe resultar sospechoso, porque es un mal muy común de nuestro tiempo. Sin embargo, caminar despacio y sin objetivo nos convierte en culpables de holgazanería e improductividad, diletantes sin rumbo fijo. Los cojos, cuyos andares siempre tienen paradójicamente algo de chulesco o desafiante, están a salvo de esa crítica. Recuerdo a un cura legendario cuya cojera le obligaba a titubear y balancear lateralmente el pie antes de apoyarlo en el suelo y por eso mereció uno de los mejores motes que conozco: el engañabaldosas. Y hubo otro cura literario tan temeroso de Dios que caminaba como asomándose a cada paso al abismo de la perdición eterna.

Pero el caminar precavido no es exclusivo del clero. Hay una modalidad cautelosa, con pesados pies de plomo y paso corto, tanteando el terreno que se pisa muy poco a poco: delata prudencia, recato, apocamiento. Y muy cerca se encuentra el andar fracasado o avergonzado, con el rabo entre las piernas, a imitación de los perros arrepentidos. En esa misma vereda de andares pesarosos y poco livianos se manifiesta otro estilo clásico, el deambular cabizbajo y con las manos atrás, que es un desplazamiento introspectivo hacia las simas de las propias interioridades. Un paso más abajo se compadece de sí mismo el andar nihilista, como alma en pena vagando sin fin por el purgatorio de las ideas nefastas, patinando en el propio charco de negro aceite con las manos en los bolsillos y los pies arrastrándose, porque no vale la pena avanzar hacia ningún lugar ni hacia ningún futuro.

En las antípodas de estos andares encogidos, estreñidos y funestos, se encuentran los entusiastas andares infantiles, los ingrávidos, los enérgicos, los coquetos; de todos ellos les hablaremos, si todo se nos anda bien, la semana que viene. Andando que es gerundio.

05 abril 2007

Dar el buen paso: o que hay que saber sobre caminatas.

Caminar es un ejercicio sencillo, al alcance de la mayoría de las personas, y aporta numerosos beneficios: disminuye el colesterol y la presión, ayuda a combatir el sobrepeso, levanta el ánimo. Aquí, un programa para ponerse en marcha, sin excusas

Ejercicio sencillo y al alcance de la gran mayoría de la gente si los hay, caminar es una de las formas más fáciles de mantenerse físicamente activo, prevenir enfermedades y ayudar al tratamiento de numerosos problemas de salud: desde males cardiovasculares hasta depresión, pasando por la diabetes y las alteraciones articulares. La caminata relaja, vigoriza, fortalece los músculos, permite quemar más calorías, aumenta el colesterol “bueno”, disminuye y estabiliza la presión arterial, mejora el acondicionamiento cardíaco y la calidad del sueño...

La lista de beneficios es muy larga y, como contrapartida, los riesgos no son muchos. La Asociación Americana del Corazón señala que la mayoría de las personas sanas pueden comenzar un programa de caminatas de baja o moderada intensidad, pero para evitar complicaciones se aconseja la consulta médica en todos aquellos casos en que exista alguna enfermedad previa o la persona tenga hábitos sedentarios desde hace tiempo. Síntomas como mareos, dolor de pecho o de brazo, molestias articulares u óseas o el sentirse extremadamente cansado y con dificultades para respirar obligan a interrumpir cualquier programa de ejercicios, por moderados que sean, y a consultar de inmediato con el médico. Después de los 40 años –y mucho más tratándose de personas sedentarias–, el chequeo previo debería ser una recomendación impostergable.

Para que la caminata sea una actividad más placentera y entretenida, se sugiere encontrar compañía para caminar de a dos (o en grupos más grandes). Los espacios verdes siempre son los más relajantes y atractivos, pero si esto no sea posible –por problemas de horarios, por distancia, etc.– recurrir a un gimnasio es una opción muy aceptable, así como salir a caminar por el barrio o la ciudad, con los recaudos razonables en materia de seguridad.

Antes y después de hacerlo es necesario realizar ejercicios de estiramiento y elongación para prevenir lesiones. Se aconseja dividir la práctica en tres etapas, que incluyen un tiempo de acondicionamiento, otro de caminata rápida y otro de enfriamiento. Las sesiones deben comenzar de a poco e ir en aumento hasta alcanzar, como mínimo, los 40 minutos. En cuanto a la frecuencia del ejercicio, se aconseja hacerlo por lo menos tres veces por semana, aunque las recomendaciones actuales indican que una sesión diaria de actividad física moderada es la receta de oro para prevenir y mejorar el tratamiento de las enfermedades más frecuentes: problemas cardiovasculares (infarto, hipertensión), sobrepeso y obesidad, diabetes, enfermedades articulares.

Cuanto más se camine, mayores beneficios aportará la práctica y más calorías se gastarán. Recorrer 3,2 kilómetros en una hora, por ejemplo, consume 160 calorías en personas de 50 kilos y 240 calorías en quienes pesen 75. Una caminata de 4,8 kilómetros, también de una hora de duración, aumenta el gasto a 210 y 320 calorías, respectivamente.

La base, veinte minutos

La Red de Información sobre Control de Peso, una división de los Institutos Nacionales de Salud de los EE.UU., recuerda que, a la hora de adelgazar, el mayor beneficio se obtiene aumentando gradualmente la cantidad de tiempo en que se realiza el ejercicio, ya que durante los primeros 20 minutos el organismo utiliza la energía que tiene inmediatamente en reserva y recién luego de ese lapso obtiene el “combustible” que le hace falta de lo que está en exceso: la grasa corporal.

Para caminar es imprescindible contar con un calzado apropiado; zapatillas con buena suela, que calcen cómodas y que reduzcan el impacto de cada paso, además de medias y ropa que absorban el sudor y mantengan fresco el cuerpo.

También es muy importante prestar atención a la hidratación: hay que tomar líquido (lo ideal es el agua) antes, durante y después del ejercicio, aunque no se haya transpirado mucho o no se tenga sed. ¿Cuánto? Se aconseja entre 200 y 250 cc antes de comenzar y una cantidad similar cada 15 o 20 minutos y luego de concluida la caminata. La cantidad de líquido que el organismo necesita puede aumentar en verano, cuando hace más calor, o según la demanda de cada persona. Comer en exceso nunca es bueno, y menos antes de hacer ejercicio. No se aconsejan alimentos ricos en grasas (vuelven más lenta la digestión) ni demasiado dulces (alteran el nivel de azúcar en sangre, dan sed, aumentan el riesgo de deshidratación, causan malestar estomacal) antes de comenzar. Son preferibles frutas y verduras e hidratos de carbono, en especial los elaborados con harinas integrales, que se absorben más lentamente y permiten disponer de suficiente cantidad de energía.

Para saber más:

02 abril 2007

¿Por qué estamos cada vez más gordos?

La razón es evidente en la foto, sobran las palabras.

Visto en: MSNBC

Esa escena, no solamente aparece en EEUU. La veo en muchas ocasiones en la zona que salgo a caminar para hacer ejercicio, pero en ese caso es un señor dentro de un Mercedes fumando como un carretero y al lado junto al coche su perro caminando.

No he captado esa imagen por no ir cargado con la cámara, pero me lo estoy planteando al ver esa foto.

No se quien es más animal.

El perro al menos hace ejercicio.