20 junio 2008

Dormir bien para mejorar el rendimiento deportivo

Según leo en Vitonica, dormir bien es esencial para mejorar el rendimiento deportivo

dormir

El ejercicio físico y la práctica de deportes requieren de múltiples factores que contribuyen a su adecuada realización.

Así, la alimentación, la hidratación, el entrenamiento y el descanso son elementos fundamentales a la hora de alcanzar grandes resultados en un competencia o en una sesión de actividad física.

Dormir es un acto restaurador y en cualquier actividad que requiera del esfuerzo del organismo es fundamental la recuperación, que sólo se logra con un poco de tiempo, descanso y nutrición adecuada.

La ciclista mexicana Nancy Contreras es un ejemplo de que dormir bien se relaciona estrechamente con el éxito deportivo.

El equipo de profesionales médicos que trabajan con ella y su entrenador decidieron investigar cuáles eran los principales factores que alteraban su desempeño deportivo y su rendimiento físico.

Para el asombro de todos, se encontró que no sólo el rendimiento, sino también la comunicación y el comportamiento de la ciclista mejoraban notablemente cuando su sueño era reparador. Por ello se sabe que el tiempo ideal de descanso es de como mínimo 10 horas.

Los días previos a la competencia, cuando se incrementaba el estrés, la pedalista sufría incrementos en su presión arterial que lograron controlarse con el sueño reparador.

Asimismo, se comprobó que dormir bien reducía la frecuencia cardíaca y si el descanso no era adecuado se presentaban alteraciones en el sistema circulatorio y el corazón lo cual originaba un mayor desgaste energético que influía negativamente en su desempeño deportivo.

Los análisis clínicos revelaron que los niveles de urea, indicador de desgaste físico, recuperación y estrés, disminuyeron en sangre tras dormir adecuadamente, lo que se traduce en un mejor descanso que previene la destrucción de fibras musculares al permitir la correcta recuperación y aliviar el estrés del deportista.

Al mismo tiempo, cuando la deportista no dormía adecuadamente sus niveles de glucosa eran más bajos de lo necesario y eso ocasionaba un menor rendimiento. Cuando su descanso nocturno mejoró en cantidad y calidad, sus niveles de glucemia se incrementaron y fueron aptos para que su resistencia y rendimiento se elevaran notablemente.

Como podemos ver, los grandes deportistas requieren de un sueño reparador y dormir como mínimo 10 horas durante la noche para que su cuerpo resista una competencia, su rendimiento no decaiga y sus músculos no resulten dañados.

Nosotros también debemos tener en cuenta este factor tan importante como es el sueño nocturno, ya que si no descansamos bien y dormimos correctamente nuestro rendimiento físico es menor lo cual repercute negativamente no sólo en la práctica física, sino también, en todas las actividades que realizamos diariamente.

Además, dormir bien colabora en el mantenimiento del peso corporal, reduce el estrés, evita enfermedades al reforzar las defensas del organismo, disminuye el riesgo de lesión muscular y revitaliza nuestro cuerpo.

Vivir cerca de un parque no invita a realizar más ejercicio

¿Cuántas veces has repetido frases como esta: 'Si hubiera un parque aquí al lado, haría más ejercicio'? ¿Decenas? ¿Cientos?

No sigas engañándote; según un estudio holandés, vivir cerca de una zona verde no ayuda a aumentar la actividad física, según he leído en El Mundo.

Es más, según sus datos -que se publican en la revista 'BMC Public Health'- las personas con más parques y jardines en su entorno pasean y montan en bicicleta en su tiempo libre menos a menudo que quienes viven rodeados de asfalto.

Para llegar a estas conclusiones, un equipo de la Universidad de Utrecht (Holanda) realizó un seguimiento a 4.899 individuos de distintas zonas del país. A través de distintos cuestionarios, los investigadores midieron la cantidad de ejercicio que realizaban, cómo era su estado de salud, o cuál era su nivel socioeconómico, entre otras variables. Además, a través del código postal de cada participante, evaluaron el porcentaje de zonas verdes que tenía disponible en un radio de entre 1 y 3 kilómetros.

"Debido al aumento de la urbanización [...], cada vez más gente se enfrenta a la perspectiva de vivir en un entorno con pocos parques y jardines. [Queríamos saber] si la disponibilidad de estos espacios estimula a la gente a ser más activa físicamente, [porque, en ese caso], la reducción de las zonas verdes podría tener consecuencias", explican los autores en su trabajo.

Sin embargo, sus resultados muestran que la cantidad de espacios verdes presentes en el entorno de una persona tiene poca influencia en sus niveles de actividad física.

"Incluso encontramos una relación negativa entre la disponibilidad de parques y el tiempo libre empleado en caminar o andar en bicicleta", comentan los investigadores.

Según sus datos, esto probablemente se debe a que en los entornos más naturales, "determinadas instalaciones como las tiendas están alejadas, por lo que la gente necesita usar el coche".

Importantes limitaciones

Los investigadores remarcan en su trabajo que estas conclusiones difieren de las obtenidas en otros estudios realizados en Australia, Estados Unidos y Reino Unido y reconocen que Holanda tiene ciertas diferencias culturales que habrían podido influir en los resultados de su trabajo.

"Caminar y andar en bicicleta está muy extendido en todo el país, lo que da a los ciudadanos holandeses muchísimas oportunidades para practicar estas actividades de forma segura casi por todas partes, incluso si no hay una zona verdes cercana a sus hogares", apuntan. "Dadas estas circunstancias, no es necesario disponer de un parque para estar activo físicamente", añaden.

"En nuestro trabajo no hemos analizado dónde hacía ejercicio cada participante", explican los investigadores, quienes aseguran que seguirán investigando.

05 junio 2008

Tu vida dentro de diez kilómetros

Según he leído en El País, se ha realizado un experimento mediante un estudio que sigue los movimientos de más de cien mil usuarios de móviles para construir una especie de mapa de los desplazamientos humanos.

La conclusión es que las personas recorremos los mismos sitios una y otra vez, y con frecuencia no salimos de un área de aproximadamente un radio de 10 kilómetros. Esta es una de las conclusiones extraídas de un estudio elaborado por investigadores de la Northeastern University de Boston y publicado en la revista Nature.

"A pesar de la variedad en la historia de sus viajes, los humanos siguen pautas sencillas y reproducibles", asegura uno de los responsables de estudio, Albert-Laszlo Barabasi, de la citada universidad. Los resultados de esta investigación podrían tener un impacto importante en el fenómeno de la movilidad humana, "desde la prevención de epidemias a la actuación en emergencias y el planeamiento urbano", añade Barabasi.

Algunos investigadores ya habían intentado rastrear los movimientos de las personas mediante los sistemas de GPS o las encuestas, pero resultaba muy caro. Otros, intentaban seguir el rastro de los billetes de dólar para ver qué caminos tomaban. Sin embargo, según el equipo responsable de este estudio, el seguimiento de los teléfonos móviles es el que ofrece un esquema más completo de los movimientos humanos.

Más de 100.000 usuarios de teléfonos móviles fueron seleccionados al azar entre una muestra de más de seis millones de personas. Cada vez que uno de los participantes enviaba o recibía un mensaje, o realizaba una llamada, la localización del terminal telefónico quedaba registrada en una base de datos. La medición se realizó durante seis meses, pero los investigadores aseguran que transcurridos dos meses ya era posible dibujar la pauta de movimiento de las personas.